Ejercicios de obediencia básica en perros

Francisco María García · 26 noviembre, 2017

Los especialistas señalan la importancia de los ejercicios de obediencia básica canina para el desarrollo de las habilidades cognitivas y sociales. Enseñar a tu mejor amigo los comandos básicos es sencillo y muy provechoso para su educación.

Fundamentos de la obediencia en perros

La obediencia es parte fundamental de la educación canina y puede ser considerada una condición esencial para su adiestramiento, pero hay que precisar no es lo mismo entrenar la obediencia que adiestrar.

Existen diferentes niveles y tipos de entrenamiento que pueden ser ofrecidos al animal. Actualmente, tres finalidades principales orientan los ejercicios de obediencia canina:

  • Perros de servicio: lazarillo, policía, rescatistas, etc.
  • Razas de competición deportiva.
  • Perros domésticos y de compañía.
Pastor aleman adiestrado

Los ejercicios de obediencia básica integran el primer nivel de entrenamiento de un perro. Estos son órdenes primarias y generales, que incluyen “junto”, “sienta”, “suelo”, “quieto”, “aquí” y “échate”.

Estos comandos son comúnmente utilizados para empezar a educar perros domésticos y profesionales. El entrenamiento de un perro de servicio, por ejemplo, también comienza con dichos ejercicios básicos, además del incentivo al juego.

Ejercicios de obediencia básica: la importancia del refuerzo positivo

El refuerzo positivo consiste en recompensar actitudes adecuadas para estimular el aprendizaje de habilidades y promover la obediencia, sobre todo en perros muy independientes.

Para enseñar fácilmente los ejercicios de obediencia básica a tu perro, lo ideal es elogiarlo y premiarlo cuando ejecuta los comandos requeridos. De esta manera, el animal podrá mejorar su capacidad de aprendizaje y sociabilización, además de fortalecer su auto confianza. 

La recompensa deberá ser ofrecida a corto plazo para que el animal la conecte a una conducta específica.  Y es que lo mejor es darle su premio inmediatamente en respuesta al comportamiento que se desea reafirmar positivamente.

Sin embargo, será necesario establecer ciertos criterios para evitar un adiestramiento inconsciente y crear malas costumbres. Es decir: el perro no debe creer que puede exigir un premio por cualquier comportamiento.

La violencia es siempre contraproducente

El método negativo –o dominante– pretende obtener las conductas deseadas al infligir miedo o angustia al animal. La obediencia termina siendo una respuesta obligatoria a un proceso de desgaste físico y emocional, y las consecuencias en el bienestar y en la salud mental del animal son lamentables.

Además, ya está comprobado que la violencia es contraproducente para el comportamiento y la obediencia canina. Los perros sometidos a maltratos y abusos sufren traumas, lo que bloquea gran parte de su capacidad cognitiva. Además, la mayoría termina desarrollando la llamada ‘agresividad defensiva’.

Es por todo ello que insistimos, tal como venimos publicando habitualmente, que aplicar el refuerzo positivo significa eliminar cualquier conducta o actitud violenta del proceso educativo.

6 tips para enseñar los ejercicios de obediencia básica a tu perro

1- Comprometerse

Es muy importante mantener una constancia en la educación de una mascota. El animal debe asimilar completamente los comandos, lo que requiere comprometimiento y paciencia por parte de su dueño. Si el propietario no posee disponibilidad de tiempo, lo mejor es buscar la ayuda de un adiestrador profesional.

2- Cuando enseñar

Se recomienda reservar 10 minutos diarios para practicar los ejercicios de obediencia básica con tu perro, pues sobrecargar el animal es contraproducente y facilita su distracción.

3- Cómo enseñar

Los ejercicios de obediencia básica deben ser trabajados uno a uno para facilitar la comprensión integral del animal. Lo ideal es dedicar entre tres y 10 días para la presentación y ejecución de cada orden.

El tiempo de asimilación depende de cada animal y de la dedicación de quien enseña, pues está demostrado que algunas razas son capaces de aprender más fácilmente. El Border Collie, por ejemplo, puede llegar a aprender un comando por día con la debida orientación.

Persona adiestrando a un perro

Mejor refuerzos positivos

4- Aplicar el refuerzo positivo

El refuerzo positivo siempre es la mejor opción para favorecer la obediencia canina. Siempre es más positivo que nuestra mascota realice las acciones en base a un premio, que no siempre tiene que ser una golosina. Puede tratarse de caricias, juegos, y actuaciones de este tipo.

5- Elegir el lugar ideal

Para evitar distracciones, principalmente en los cachorros, es importante elegir un lugar tranquilo para enseñar a tu perro. Hay que buscar un sitio sin muchos estímulos externos, como otros perros, ruidos, música, olor a comida, etc.

6- Recordar los comandos aprendidos

Es fundamental dedicar uno o dos días por semana a recordar los ejercicios de obediencia básica enseñados. En caso contrario, el animal puede olvidar o confundir las ordenes, lo que dificulta la obediencia.