¿Cuál es el perro con las patas más fuertes?

Aunque estas extremidades soportan el peso del can, la raza más grande no tiene por qué tener las patas más fuertes

En lo que respecta a la anatomía del perro, sus patas suelen ser objeto recurrente de estudio. Estas son las que soportan todo el peso del animal y llevan la responsabilidad del normal desenvolvimiento del can. Sorprenderá saber que el perro con las patas más fuertes no necesariamente es el más grande.

De acuerdo a su morfología, los perros se pueden clasificar en tres tipos. Los delgados y altos (ectomórficos), los que tienen gran contenido graso (endomórficos) y los musculosos (mesomórficos). Por lo general, los perros con las patas más fuertes se encuentran en esta última clasificación.

Patas de perro

Las patas del perro están compuestas por las garras, las almohadillas, almohadilla del metacarpio, almohadilla carpiana y el espolón. Sobre los dedos se sostiene todo el peso del can. El trabajo de las almohadillas y del metacarpio consiste en minimizar los impactos de las pisadas; la almohadilla carpiana funciona de freno en pisos resbaladizos.

La estructura de las patas del perro difiere entre las delanteras y las traseras. En su mayoría, a las anteriores se les conocen como patas de gato; llevan este nombre porque tienen una apariencia similar a la de estos felinos. Por su parte, a las posteriores se las llama patas de liebre por la semejanza con esta especie.

A través de sus patas, los perros transpiran y se mantienen frescos pese al calor del suelo. Incluso, las almohadillas poseen una capa de grasa que aísla la temperatura interna del cuerpo del can. Con estas características, el perro no se enfría incluso en climas helados. La transpiración también se da cuando el perro está estresado o nervioso.

Estructura de las patas del perro

6 razas de perros con las patas más fuertes

  1. Cuando se habla de perros grandes y fuertes, el terranova ocupa los primeros lugares. Se trata de un can común en ambientes fríos, por lo que no es de extrañar que tenga patas muy fuertes. La forma y disposición de sus garras, los hace excelentes nadadores. 
  1. San Bernardo. Además de grande, el San Bernardo es un perro robusto. Sus patas suelen ser gruesas y fuertes para poder moverse en la nieve, en época de invierno. Pueden llegar a medir hasta 90 centímetros de altura. 
  1. Gran danés. El gran danés puede llegar a pesar hasta 100 kilos y medir más de dos metros. Para soportar un tamaño semejante, requiere de unas patas muy fuertes. Adicionalmente, el gran danés es un can musculoso, una peculiaridad que se extiende a sus extremidades. Sus patas suelen ser anchas y de gran pisada. 
  1. Aunque esta especie no es tan alta como el gran danés, sí puede lograr un peso similar; es esta una razón por la cual sus patas se asemejan mucho. El bullmastiff es de origen inglés y resulta del cruce entre el mastín Inglés y el bulldog. El resultado de esta combinación es un perro muy musculoso.   
  1. Crestado rodesiano. Este can de origen sudafricano tiene una contextura esterilizada y musculosa. Se caracteriza por ser ágil y veloz, por lo que es común en deportes de caza. Sus patas delanteras suelen ser muy fuertes, para lograr el impulso necesario en las carreras. 
  2. Basset hound. Aunque su estatura y contextura no se acerca a la de los perros grandes, el Basset posee unas patas poderosas. Su contextura robusta y compacta obliga a sus cortas patas a desarrollar una fuerza que llama la atención.
Cómo cuidar las patas de los perros

Cómo cuidar las patas de un perro

  • En primer lugar es importante la higiene. Al tener contacto directo con el piso, los perros son propensos a adquirir hongos o infecciones en sus patas. El hábito de limpiar sus patas después de cada paseo es una buena recomendación.
  • Mantener sus uñas cortas. Por las uñas también se pueden contagiar los hongos a través de su caminar por diferentes zonas; la forma de prevenir este riesgo es manteniéndolas cortas.
  • Conservar sus almohadillas hidratadas. Esto evitará cortes o heridas a causa de la resequedad. Además, los perros sabrán agradecer un buen masaje a sus patas; para ello hay que evitar presionar muy fuerte las almohadillas.
  • Cuidar los cambios de temperatura. El pavimento muy caliente puede ocasionar quemaduras en las patas de los perros. Por eso es preferible hacer los paseos diarios a tempranas horas de la mañana o al final de la tarde.
Te puede gustar