Cría de codornices: cuidados y consejos

Francisco María García · 15 octubre, 2017

La cría de codornices viene ganando cada vez más adeptos en las últimas décadas. Son animales inteligentes y sociables, pero requieren mucha atención a su higiene y nutrición. Conocer sus sonidos y los cuidados específicos que requieren dichas aves, es fundamental para preservar la salud de tus mascotas y del hogar.

Características de la especie

El término “codorniz” denomina popularmente a la menor especie de ave gallinácea de la familia Phasianidae que habita Europa. Su cuerpo es pequeño y redondeado, pero con largas alas, brindándoles la capacidad de volar largas distancias. Una anatomía ideal para un ave nómada que migra entre los 5 continentes, principalmente entre África y Eurasia.

Otra característica importante es la coloración de su plumaje. Los tonos pardos, marrones y negros permiten un camuflaje casi perfecto con el suelo y los troncos de los árboles. Eso confunde a sus depredadores y ayuda a proteger su especie.

Diferencias entre machos y hembras

Machos y hembras son muy parecidos. Sin embargo, los machos destacan por poseer una pequeña mancha negra (parecida a un ancla) en su garganta, al principio del pico.

Codorniz con una rama en el suelo
Fuente: Luis Miguel Bugallo Sánchez

Las hembras también suelen ser un poco más grandes: mientras un macho de codorniz puede tener de 70 a 100 gr, una hembra acostumbra a alcanzar entre 85 y 135 gr.

Existen diferentes razas de codornices. Las que se encuentran más comúnmente en tiendas de animales y criaderos de aves son la Gambel, la Blue Valley, la Giant White y la Pharaon. Cada una de ellas posee su propia característica reproductiva y se adapta mejor a una determinada función.

Por eso, es importante investigar mejor sobre las razas y sus comportamientos antes de invertir en la cría de codornices.

Consejos básicos para la cría de codornices

Los consejos para la cría de codornices resumen las principales medidas preventivas para conservar la salud del animal y de su entorno.

  1. Higiene

Las codornices son naturalmente limpias y fáciles de cuidar. Sin embargo, así como todas las aves, pueden volverse vulnerables a infecciones por parásitos internos y externos. Estos microorganismos suelen reproducirse con facilidad por las jaulas, accesorios, y también por todo el hogar.

Es fundamental higienizar de 2 a 3 veces por semana las casitas o jaulas de tus codornices. También se recomienda retirar e higienizar la bandeja de excrementos diariamente.

No se debe permitir la acumulación de restos de alimentos y/o excrementos en el fondo de la jaula, en el comedero y/o en el bebedero. Todos los accesorios deben ser muy bien lavados y desinfectados para evitar la aparición de hongos y bacterias.

También es una buena práctica revisar con frecuencia sus patas y sus plumas. Al observar cualquier herida, alteración de color, textura o apariencia, es indispensable concurrir rápidamente a un veterinario especializado en aves.

  1. Alimentación

Proporcionar una alimentación balanceada es un aspecto fundamental de la cría de codornices. Los nutrientes obtenidos de su dieta diaria permiten desarrollar su sistema inmunológico y prevenir diversas enfermedades.

Como es un ave migratoria, la codorniz en estado salvaje presenta cambios en su dieta en función de la estación del año y el hábitat donde se encuentra.

Durante la primavera, su dieta es mayormente proteica para reponer las energías gastadas en el largo viaje durante el invierno. Se alimenta principalmente de pequeños insectos como hormigas y escarabajos, además de gusanos.

Con la llegada del verano, suelen comer mayormente granos y reforzar su hidratación.

La codorniz doméstica

La alimentación de una codorniz doméstica debe contener pellets y mezclas variadas de maíz. Se trata de mejorar su digestión y aportar grasas, carbohidratos y proteínas al organismo. Existen mezclas ya equilibradas disponibles para compra en las tiendas de animales.

Se puede complementar la base de granos con alimentos naturales y pasta, pasteles, arroz, maíz dulce y lechugas. En invierno, es altamente recomendable reforzar el aporte de proteínas para tus codornices.

Los pichones normalmente son alimentados con papillas con el auxilio de cuentagotas o jeringas.

Mucha facilidad de adaptación

En realidad, las codornices tienden a adaptarse a una gran variedad de alimentos. Sin embargo, es importante no ofrecer ni dejar a su alcance sustancias que pueden ser tóxicas para su salud.

Codorniz acurrucada
Fuente: Guérin Nicolas

Alimentos que deben ser evitados

  • Alimentos industrializados, embutidos y/o condimentados.
  • Chocolates y golosinas en general.
  • Frituras.
  • Sal y azúcar.
  • Café y productos con cafeína.
  • Leche y lácteos con mucha grasa.

Acondicionar el ambiente

Aunque puedan llegar a vivir sueltas, es recomendable contar con jaulas para acomodar a tus codornices. Será su vivienda, donde podrán descansar y sentirse seguras. Por eso, es importante elegirlas conscientemente para proporcionar un hábitat apropiado para su crecimiento saludable.

Los comederos y bebederos deben ser apropiados al tamaño del animal para impedir constantes derrames y futuras contaminaciones.

La ubicación debe ser adecuada para el desarrollo del animal. No es prudente dejar a tus aves a la intemperie. Un golpe de calor o frío extremo pueden llevarlas a enfermar gravemente.

Fuente de las imágenes: Raniero Massoli Novelli, Luis Miguel Bugallo Sánchez y Guérin Nicolas.