Conoce cómo llegaron los gatos a América

Este artículo fue redactado y avalado por la bioquímica Luz Eduviges Thomas-Romero
· 11 junio, 2019
Los gatos han sido queridos y temidos a lo largo de la historia; conoce cómo llegaron al Nuevo Mundo

Los gatos son feroces cazadores y compañeros ronroneantes, protagonizan antiquísimas pinturas y caricaturas modernas. Durante siglos los gatos han sido venerados, y algunas veces también han sido vilipendiados.

Actualmente, los expertos en felinos dicen que su población ha superado a la del perro. Por lo tanto, el gato se puede haber convertido en la mascota más popular en la tierra. Pero, ¿cómo evolucionó desde sus días de animal salvaje para llegar convertirse en una mascota mimada? Existen estudios realizados por antropólogos y genetistas felinos que rastrean la curiosa evolución del gato.

Domesticación de los gatos

Es posible que te preguntes, al mirar a tu mascota, de dónde provienen los gatos. Los científicos especulan que proviene de un animal extinto desde hace mucho tiempo. Se trata del pequeño miacis arbóreo, que existió hace 40 a 50 millones de años y que, probablemente, fue el ancestro común para el oso, la comadreja, el zorro, el coyote, el mapache, el perro y el gato.

Durante mucho tiempo se creyó que los egipcios fueron pioneros en la domesticación de gatos hace unos 4000 años. En concordancia con esta creencia, la evidencia del ADN sugiere que los gatos domésticos de hoy en día comparten el ancestro común con el gato montés africano.

Bastet, diosa de los gatos

Sin embargo, en 2004 fue descubierta una tumba neolítica de 9500 años de antigüedad en Chipre. La tumba reveló los restos de un gato enterrado con un humano, lo que sugiere que los humanos mantenían relación estrecha con estos felinos mucho antes que los egipcios.

Otros estudios han sugerido que la domesticación de los gatos podría haber comenzado hace unos 12 000 años, cuando la agricultura creció en la Media Luna Fértil –región que actualmente abarca el territorio de Egipto, Turquía, Líbano, Irak e Irán occidental– de Oriente Próximo.

Se piensa que el aumento de la agricultura atrajo diversidad de bichos, a cuya sombra prosperó la población de gatos cazadores. Esta teoría tiene sentido porque incluso hoy en día los gatos salvajes se congregan y prosperan en áreas con un suministro abundante de alimentos.

La expansión del felino en el viejo mundo

Existe la creencia de que los gatos domésticos fueron llevados a Europa  por mercaderes griegos y fenicios hace unos 3000 años. Los romanos valoraban mucho a los gatos para el control de plagas. Las legiones del Imperio romano que avanzaron como invasores sobre el territorio extranjero, ciertamente habrían llevado gatos con ellos. Así expandieron la población de felinos a medida que avanzaban a través de la Galia –la Francia moderna– y Gran Bretaña.

Hace unos 1600 años, los romanos abandonaron Gran Bretaña, pero muchos de los gatos que poseían se quedaron atrás. Se cree que cuando los vikingos invadieron Gran Bretaña –hace unos 1000 años– regresaron a Noruega llevando el linaje de gatos domesticados.

Víctimas de superstición y persecución

Hace aproximadamente 700 años, las cosas dieron un giro desafortunado para los gatos en Gran Bretaña. Era la Edad Media, habían nacido los tribunales de la  Santa Inquisición y, de repente, llegó la sospecha de que los gatos estaban involucrados en la brujería.

Gato en la historia de la Edad Media

La desafortunada sospecha prosperó debido a varios factores: el brillo de los ojos felinos es interesante y extraño. De hecho, poseen en el globo ocular una capa reflectante que les da una mirada dramática en la oscuridad. Además, contribuirían su carácter reservado y su capacidad de sobrevivir en circunstancias extraordinarias.

Como consecuencia de la superstición, ocurrió una masacre de gatos en Europa con cientos de miles de felinos exterminados. Expertos han planteado la hipótesis de que esta matanza de gatos permitió el auge de la población de roedores en Europa, una de las causas de la propagación de la peste bubónica ocurrida de 1346 a 1353.

Los gatos descubren el Nuevo Mundo

Para el año 1500, los gatos habían recuperado su popularidad y estaban a punto de dar otro gran salto. Los nuevos comerciantes y exploradores del mundo abandonaron Gran Bretaña y España durante entre los años 1600 a 1700, pero llevaron a sus gatos consigo. Así sucedió el ingreso de gatos domésticos en Estados Unidos.

Aunque existen fósiles de felinos pequeños en el continente americano, la evidencia genética apunta a que el gato doméstico en América evolucionó a partir del gato montés de Oriente Próximo, probablemente del gato salvaje africano (Felis silvestris lybica). Por lo tanto, podemos decir que el ancestro del gato en América también llegó en bote.

Gato salvaje africano (Felis silvestris lybica)

Una historia de éxito

Mientras los humanos fueron predominantemente cazadores, los perros eran de gran utilidad para los humanos. Por tal razón, se domesticaron mucho antes que los gatos. Por otro lado, los gatos se volvieron útiles para las personas cuando comenzaron a establecerse. Desde que la actividad agrícola se concatenó con la necesidad de almacenar y conservar granos y cereales, los felinos encontraron un lugar junto al humano.

Así, se preparó el escenario para lo que los científicos han llamado «uno de los experimentos biológicos más exitosos jamás realizados»: los gatos estaban encantados con la abundancia de presas en los almacenes de granos. También la gente estaba encantada con el control de plagas que ellos ejercieron. Fue así como nació la relación simbiótica que perdura hasta nuestros días.