Comportamiento y tipología del coyote

Se trata de animales de enorme capacidad de adaptación, y es que estos cánidos pueden vivir en zonas desiertas, de bosque o montañosas, con frío o calor

El coyote es un mamífero carnívoro de la familia canina, que puede ser confundido con un lobo o un perro salvaje. Para distinguirlo bien, hay que fijarse en la esbeltez de su cuerpo y en sus ojos de color amarillo intenso. Su color y tamaño puede variar mucho, ya que existen por lo menos 16 variedades diferentes.

Este animal está presente en los cuentos y leyendas de los indios norteamericanos, y siempre aparece como un animal muy astuto y dinámico. A continuación, veremos algunos elementos para conocer mejor su tipología y comportamiento.

Hábitat

El coyote se encuentra principalmente en América del Norte y Central, pero también en algunas regiones de América del Sur. Algunos viven en las regiones montañosas y otros en las llanuras o incluso en zonas desérticas y calurosas.

Es un animal con gran capacidad de adaptación, por lo que ha extendido su hábitat de forma sorprendente. Puede vivir en zonas frías o calientes, en bosques, desiertos o montañas. Se han adaptado a zonas urbanas, e incluso han llegado a colonizar ciudades como Los Ángeles.

Características

La mayoría de especímenes tienen un pelaje gris o marrón, pero pueden tener manchas amarillas o blancas a lo largo del cuerpo. Los que viven en zonas más frías tienen un pelaje más largo y áspero; aquellos que se encuentran en zonas más calurosas tienen un pelaje más corto y menos tupido.

Los coyotes pueden medir aproximadamente 60 centímetros de altura y pesar en promedio 15 o 20 kilos; aunque esté sano y fuerte, su apariencia siempre es escuálida.

Parque Nacional Yosemite en California

Las patas de esta especie son largas y fuertes, y pueden alcanzar una velocidad de hasta 65 km/h. Se apoya solo en sus dedos para desplazarse; el hocico es muy largo y tienen un sentido del olfato muy desarrollado, así como una aguda vista.

Estas características los convierten en excelentes cazadores. Su olfato es tan desarrollado, que pueden encontrar incluso animales escondidos debajo de la nieve. Son capaces de cazar roedores y dejarlos vivos para enseñar a sus crías a cazar.

Alimentación

El sistema digestivo del coyote es carnívoro, pero puede comer prácticamente cualquier cosa. Su dieta es oportunista y se adapta fácilmente a lo que encuentre en el medio; puede incluso subsistir comiendo basura.

Si tiene la oportunidad, caza y consume pequeños y grandes mamíferos como conejos, roedores, ovejas, reses, venados, etc.  También se alimenta de aves y reptiles como gallinas y víboras o de peces; en casos de necesidad y a falta de otra cosa, come insectos, frutas y verduras.

Comportamiento

El coyote marca su territorio a través de su orina, que tiene un olor muy fuerte. En general, viven y cazan solos o en parejas monógamas; en algunas ocasiones se emparejan para toda la vida.

Pueden vivir en pequeñas manadas, con un máximo de seis miembros; en esos casos, las disputas por el liderazgo suelen ser muy agresivas e incluso algunos miembros son expulsados o abandonan el grupo. Se comunican mediante aullidos característicos, muy agudos.

Coyote: comportamiento

La esperanza de vida de este animal es de 14 años. La población de coyotes ha crecido mucho en los últimos tiempos, a pesar de los esfuerzos de los seres humanos por terminar con ellos. Esto se debe a que atacan las granjas y patios traseros, lo que afecta al ganado y los cultivos.

Reproducción

El coyote tiene un proceso de conquista de la hembra que dura entre dos y tres meses. Si ella le corresponde se aparean, normalmente en febrero; siempre es la hembra quien toma la decisión de aparearse.

La hembra inicia entonces un período de gestación de aproximadamente 60 días. Al llegar la primavera, se retira a su guarida y da a luz un promedio de seis cachorros (pueden llegar a ser 12).

Los cachorros son alimentados por la madre y el padre, y también por los hermanos mayores que permanecen en la manada. Después de diez semanas, salen por primera vez al mundo exterior y empiezan a socializarse.

Los adultos se encargan de entrenar para la caza a las crías, y aproximadamente nueve meses más tarde están listos para ser independientes; alcanzan la madurez sexual al año de vida.  Algunos individuos forman su propia familia cerca de la casa de sus padres y otros optan por quedarse con la manada.

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