Competencia entre machos durante la época de celo

Yamila · 27 febrero, 2019
En algunas especies, durante la época de celo, se producen enfrentamientos o peleas entre los ejemplares machos; esto se debe a que solo algunos pueden tener 'el honor' de dejar descendencia

La competencia es una de las técnicas que utilizan los machos durante la época de celo, con el objetivo de ‘demostrar’ quién tiene la supremacía y, por ende, quién dejará mejor descendencia. Infórmate sobre esta costumbre basada en el instinto de supervivencia que realizan muchas especies animales.

¿Por qué los machos compiten durante la época de celo?

Antes que nada sería bueno definir esa ‘competencia’ que podemos ver entre dos –o más– machos y que sucede durante la época de celo. La competencia es una interacción entre dos congéneres cuyo objetivo es mostrar la supremacía o la aptitud. Podría decirse, en términos ‘humanos’, que es un duelo para ver quién es mejor.

En el reino animal no impera la belleza, y mucho menos el dinero, sino que los machos deben mostrar a las hembras que son los más aptos para la reproducción. Si un macho es fuerte y gana la competencia, significa entonces que las crías serán similares a su progenitor y se asegurará así la continuación de la especie.

Existen diferentes tipos de competencias en la naturaleza, pero en este caso nos encargamos de una sola: aquella que se produce durante la época de celo y que se conoce como intraespecífica. Básicamente, se lleva a cabo cuando dos miembros de la misma especie pelean entre sí para demostrar sus habilidades. El que gana tiene la posibilidad de aparearse.

Ejemplos de machos peleando durante la época de celo

Cuando pensamos en peleas de animales machos probablemente se nos venga a la mente la imagen de dos ciervos –con sus grandes astas– disputando el ‘amor’ de una hembra. Pero estos mamíferos no son los únicos animales que se comportan de esa manera. Te contamos algunos ejemplos interesantes:

1. Elefante marino

Los elefantes marinos pasan poco tiempo en tierra y, cuando lo hacen, es para reproducirse y cambiar la piel. Los machos son los primeros en arribar a las rocas de nacimiento y enfrentarse en batallas más que violentas para conseguir una parcela cerca de la playa.

Elefantes marinos peleando

La idea es que, cuando lleguen las hembras, estas sean ‘recibidas’ primero por los pretendientes de la orilla, que han sido los ganadores de la competencia. Los que perdieron la ‘batalla’ quedan rezagados más lejos y no pueden disfrutar del harén que se forma alrededor de los triunfadores.

Otra manera de identificar a los machos después de las luchas es por las cicatrices que quedan en sus cuerpos, sobre todo en la cabeza y el cuello. Durante las peleas pueden perder bastante sangre y no son pocos los que pierden la vida intentando demostrar su supremacía.

2. Flamenco chileno

Si bien muchas aves forman parejas de por vida (monógamas), algunas especies cada año protagonizan peleas bastante agresivas entre los machos. En la época de celo o reproducción, los flamencos chilenos se vuelven muy poco tolerantes a los ‘vecinos’ y pueden atacarlos solo por pasar cerca de ellos.

Pelea de flamencos

Y, además, la agresividad continúa cuando arman el nido, la hembra empolla los huevos y nacen los polluelos. Las machos ‘casados’ atacan más que los ‘solteros’, debido a que la tasa de supervivencia de las crías puede ser bastante baja y los padres deben hacer lo imposible por cuidarlas.

3. Ciervo

Por supuesto no podía faltar en nuestra lista el máximo exponente de la lucha entre machos durante la época de celo. Estos cérvidos se agrupan según la edad y la altura; las hembras viven con sus retoños más jóvenes y los machos andan solos, a excepción de los meses de marzo y abril en el hemisferio sur; y agosto y septiembre en el hemisferio norte.

Pelea de ciervos

En este momento comienza la etapa en que las hembras son fértiles y, con ello, las disputas entre machos para controlar su futuro harén. Los cuernos de los que disponen únicamente los ejemplares masculinos les sirven para pelear entre sí. El que gana la disputa se queda con todas las hembras del grupo. Los perdedores deben irse lejos y muchos incluso mueren debido a las heridas y el agotamiento de las peleas.

Durante la época de celo, el comportamiento de los machos de varias especies cambia y se muestran más territoriales, agresivos y dispuestos a todo. El premio mayor es nada menos que dejar descendencia.

  • Carranza, J. (2006). Estrategias de apareamiento y selección sexual del ciervo en Doñana. Quercus.