Cómo se protegen los animales del frío

Yamila · 29 marzo, 2018
De diversas formas, algunas especies son capaces de mitigar o eludir las bajas temperaturas; desde sus características físicas, pasando por la hibernación y hasta el punto de congelarse por completo y sobrevivir a ello

Las personas llevamos más ropa, bebemos un té caliente o encendemos la calefacción, ¿pero cómo se protegen los animales del frío? En este artículo te contaremos las técnicas y adaptaciones más impresionantes.

¿De qué manera se protegen los animales del frío?

Algunos optan por dormir profundamente, otros por emigrar y también están los que acumulan grasa en el cuerpo. Estas son algunas de las técnicas más interesantes de la naturaleza. ¿Quieres saber cómo se protegen los animales del frío?

1. Más pelaje y grasa

Algunos animales que viven en áreas frías cercanas a los polos cuentan con un pelaje bien grueso, el cual aún es más tupido en el invierno. Gracias a este pelo se pueden proteger de las bajas temperaturas. En algunos casos incluso cambia de color y se vuelve blanco o más claro para mimetizarse con la nieve. El lobo gris, el toro almizclero y la liebre son tres ejemplos.

También existen especies que se protegen del frío aumentando su grasa corporal, un excelente aislante que mantiene calientes los órganos vitales y evita que el agua penetre en el cuerpo. Según la especie, esta capa de grasa puede ser de entre 3 y 30 centímetros. Algunos ejemplos son la morsa, la foca  -foto que abre este artículo- y el oso polar.

2. Congelamiento

Ciertos anfibios -como las ranas de bosque que viven entre Estados Unidos y el Círculo Polar Ártico- tienen la capacidad para congelarse cuando hace frío. Esto se debe a que cuentan con un ciertas sustancias químicas como la urea y la glucosa, las cuales protegen de los daños a las células.

Rana congelada revive

Otros, como la salamandra de Siberia, producen una especie de anticongelante que disminuye la temperatura corporal en relación a cuán fría está el agua. De esta manera, sobrevive al invierno y luego regresa a su estado natural cuando comienza la primavera.

3. Hibernación y sueño invernal

Cuando nos preguntamos cómo se protegen los animales del frío es la primera idea que se nos viene a la mente. Al hibernar, el organismo reduce al mínimo sus funciones vitales, por lo cual no gasta energía y no requiere alimentos ni agua. Esto quiere decir que tanto los latidos del corazón como la respiración son casi imperceptibles.

Igualmente si por algún motivo deben despertar, lo hacen en pocos minutos. Algunos animales que hibernan son el koala, el ornitorrinco y el puercoespín. El tiempo que se mantengan en este estado dependerá de la especie y de las condiciones climáticas.

Cuánto duerme un koala

Otro tipo de hibernación ‘más suave’ por llamarlo de alguna manera es el que protagonizan los osos, los mapaches y las mofetas. Estos conservan su temperatura corporal, pero disminuyen el ritmo cardíaco. En cualquier caso, eligen cuevas, nidos o refugios subterráneos para pasar el invierno.

4. Forma del cuerpo

Algunos animales que viven en áreas muy frías tienen una ‘forma’ especial que les permite mantener el calor. Un claro ejemplo es el de la liebre ártica, la cual posee patas cortas, orejas cortas (en comparación con otras especies de la familia) y cuerpo redondo. Otro caso es el del oso polar, que presenta orejas, cabeza y cola pequeñas para evitar la pérdida de frío.

Liebre ártica

También podemos hablar de los flamencos, quienes cuentan con patas largas y un sistema circulatorio excepcional: la sangre que pasa por las extremidades sube al cuerpo y se calienta. Es como si tuviesen un sistema de calefacción incorporado.

Y por último no podemos olvidarnos de los cérvidos o ungulados que viven en los bosques nórdicos de todo el mundo. Los ciervos cuentan con patas largas que les permiten caminar entre la nieve y al hundirse evitar que el cuerpo tome contacto con la fría capa blanca que recubre el suelo.

5. Migración

En realidad no es una técnica para protegerse del frío, sino para ¡escapar de él! Aunque por supuesto también debemos incluirlo en esta lista, ya que permite a ciertas especies sobrevivir ante la llegada del invierno.

Golondrina: migración

Las aves son el ejemplo típico de migración; estas vuelan en busca de lugares más cálidos y donde abunde la comida. Las golondrinas, las grullas, las tórtolas y los patos canadienses son algunos ejemplos. Cuando termina la temporada fría en su hábitat de origen, simplemente regresan desandando el camino.