¿Cómo es la visión de la serpiente?

7 marzo, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por la bioquímica Luz Eduviges Thomas-Romero
Te sorprenderá conocer los rasgos únicos de la visión de la serpiente, sin duda, este tema permite entender mejor el mundo de estos animales fascinantes.

La visión de la serpiente tiene características especiales. Sin embargo, con varios miles de especies de serpientes reportadas, no es un rasgo que se pueda generalizar. Los ojos de las serpientes no son muy diferentes de los ojos de la mayoría de los vertebrados terrestres.

La mayoría de los científicos piensa que las serpientes tuvieron que «reinventar sus ojos» de alguna manera. Esta idea se asocia a sus orígenes subterráneos o subacuáticos. Algunos ofidios tienen una precepción amplificada. A continuación te explicaremos algunas de las adaptaciones sensoriales más curiosas de los ofidios actuales.

La estructura de los ojos de la serpiente

La visión de la serpiente posee un mecanismo de enfoque de imágenes moviendo el cristalino hacia adelante y hacia atrás. Esto hacen que las serpientes se distingan de la mayoría de animales que enfocan cambiando la curvatura del cristalino.

Por otra parte, la serpiente no posee párpados. En su lugar, tiene una escama ocular transparente, que funciona como una especie de una lente de contacto. Es interesante conocer, que esta escama se renueva cada vez que el ofidio muda su piel.

Dependiendo de sus hábitos de vida, la vista de la serpiente tendrá diferentes adaptaciones. Por ejemplo, las serpientes subterráneas, más primitivas, presentan ojos bastante simples. Así, poseen solamente bastones que les permiten distinguir la luz de la oscuridad.

La mayoría de las serpientes diurnas tienen pupilas redondas, conos (que permiten ver detalles y colores) y bastones (sensibles a condiciones de poca luz).

La visión de las serpientes.

El sexto sentido asociado a la visión de las serpientes

Las víboras, los pitones, las boas, las serpientes de cascabel y otros miembros del suborden de las serpientes tienen un «sexto sentido». Otros mamíferos e incluso otros reptiles no lo pueden presumir.

Estas serpientes poseen unas fosas especiales o “cavidades termoreceptoras”. Mientras que las víboras de foseta solo tienen un par ubicados a ambos lados de su hocico, los pitónidos tienen varias fosas labiales en el labio superior, inferior o ambas. A pesar de tener menos hoyos, los de las víboras son más sensibles que los de las pitones.

Órgano de fosa o foseta loreal

Esta fosa o pozo tiene dos cámaras. Naturalmente, la cámara interior posee la temperatura interna de la serpiente misma. Cabe recordar que las serpientes son animales de sangre fría o poiquiloterma, es decir, que su temperatura corporal depende de la temperatura del ambiente. En cuanto a la cámara exterior, presenta una membrana sensible a las variaciones de temperatura en el entorno.

El órgano funciona porque la serpiente puede detectar la diferencia de temperatura entre estas dos cámaras. El aire en la cámara se dilata cuando aumenta la temperatura y activa el nervio trigémino. El nervio trigémino llega al cerebro a través del tectum óptico, haciendo que la imagen detectada por los ojos se superponga con la imagen infrarroja de los pozos.

Por lo tanto, las serpientes detectan tanto la luz visible (como lo hacemos nosotros) como la radiación infrarroja de una manera que nos es imposible imaginar. Los expertos estiman que este sofisticado sistema puede detectar cambios de temperatura de tan solo 0.002 grados centígrados.

La visión de la serpiente.

¿Se conoce más de esta función extraordinaria en la visión de la serpiente?

Un grupo de investigadores ha presentado una explicación química de esta sorprendente capacidad para detectar la radiación infrarroja que los ha desconcertado durante décadas.

Las serpientes pueden detectar infrarrojos a través de una proteína conocida como TRPA1. Así que, las fibras nerviosas sensoriales del órgano de fosa son ricas en esta proteína.

Sorprendentemente, los humanos poseemos nuestra versión de esta misma proteína. En nuestro cuerpo, TRPA1 funciona principalmente como un detector de irritantes químicos y agentes inflamatorios.

Estos estudios en serpientes, demostraron que la membrana del órgano de fosa sirve como antena pasiva para el calor radiante. La proteína TRPA1, siendo un canal sensible al calor incrustado en las fibras nerviosas, traduce la señal de energía térmica a un impulso nervioso.

Serpiente Protobothrops tokarensis.

Ventajas de la extraordinaria visión de la serpiente

Es importante acotar que la radiación infrarroja, o radiación IR, es un tipo de radiación electromagnética, de mayor longitud de onda que la luz visible. La radiación IR es emitida por cualquier cuerpo cuya temperatura sea mayor que 0 grados Kelvin, es decir, −273,15 grados Celsius.

Así, la visión de la serpiente, al detectar infrarrojos puede ver a sus presas con una «visión de calor». Indudablemente, esta capacidad le permite detectar la presencia de presas de sangre caliente en tres dimensiones, lo que ayuda a la serpiente a apuntar su ataque.

Además, la superposición de imágenes térmicas y visuales dentro del cerebro de la serpiente le permite rastrear animales con gran precisión y velocidad. Hasta ahora, se conoce que este sistema es exquisitamente sensible, las víboras pueden detectar presas por este sistema a distancias de hasta un metro.

Finalmente, esta extraordinaria visión de la serpiente también puede ser importante para burlar el acecho de los depredadores y otros seres termorreguladores.

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