¿Cómo elegir tu primer lagarto? ¿Qué debes tener en cuenta?

Los lagartos necesitan de cuidados especiales que podrían consumir bastante tiempo y recursos de los tutores. Por ello, antes de considerar en adquirir a estas mascotas exóticas, se debe pensar en otras más convencionales.
¿Cómo elegir tu primer lagarto? ¿Qué debes tener en cuenta?
Cesar Paul Gonzalez Gonzalez

Escrito y verificado por el biólogo Cesar Paul Gonzalez Gonzalez.

Última actualización: 27 noviembre, 2022

Los reptiles son uno de los animales más interesantes y peculiares que existen en la naturaleza. Aunque su apariencia no siempre es atractiva, muchos de ellos presentan ornamentaciones o colores vistosos que llaman mucho la atención. Por ello, algunas personas optan por tener una lagartija, una serpiente o incluso un lagarto, aunque se debe ser cuidadoso al elegir, sobre todo si es el primer ejemplar de su tipo en la familia.

Los lagartos son un tipo de reptiles de talla mediana o grande que llegan a lucir imponentes. Sin embargo, debido a su tamaño y a ciertas dificultades con su mantenimiento, no son mascotas adecuadas para todos los entusiastas. Sigue leyendo este espacio y descubre qué debes tener en cuenta para elegir bien a tu primer lagarto.

¿Cómo son los lagartos?

Los lagartos se caracterizan por tener un físico alargado y una cola que llega a ser igual o más grande que su cuerpo. Además, sus extremidades se insertan a los laterales de su cuerpo, lo cual ocasiona que sus movimientos sean reptantes (arrastran su cuerpo). En cuanto a su coloración, la mayoría de las especies suelen presentar tonalidades verdes, pero ciertos ejemplares pueden exhibir colores más vistosos.

Contrario a lo que se podría pensar, el término “lagarto” hace referencia a una gran cantidad de reptiles diferentes. Aunque algunos tienen cierta relación taxonómica, no todas las especies se encuentran emparentadas. No obstante, a simple vista lucen tan similares que la mayoría de las personas los llama por el mismo nombre.

¿Es bueno tener un lagarto de mascota?

Los lagartos no son animales fáciles de mantener en cautiverio, pues sus necesidades son un poco más complejas y demandantes que las de otras mascotas comunes. Esto no significa que sea imposible, sino que requieren de un compromiso alto que no cualquier tutor está dispuesto a ofrecer.

Por esta razón, antes de elegir a cualquier lagarto como mascota, lo mejor es investigar sobre su biología, su hábitat, su alimentación y su salud. Asimismo, es esencial verificar que la especie en cuestión no necesite ningún permiso especial para mantenerla en casa, ya que varias están protegidas por la ley para evitar su explotación.

Un lagarto dragón.

Necesidades de un lagarto como mascota

A pesar de que cada especie de lagarto tiene sus propias necesidades específicas, existen varios puntos que se aplican para todos. Algunas de las cosas que se le deben garantizar a estos reptiles mientras están en cautiverio son las siguientes:

  • Terrario de gran tamaño: el terrario debe ser un recinto de grandes dimensiones y adaptado para que el ejemplar se mueva como si estuviera en su hábitat natural. Por lo común, es necesario construir o diseñar uno propio, pues las típicas peceras no sirven cuando los lagartos alcanzan su tamaño adulto.
  • Alimentación adecuada: todos los reptiles son animales no domesticados, por lo que precisan recibir una alimentación cercana a la que tienen en la naturaleza. Esto significa que se debe usar alimentos vivos o vegetales frescos, según sea la preferencia del lagarto.
  • Medidores de humedad y temperatura: tanto la temperatura como la humedad son vitales para mantener la salud de los reptiles. Cualquier variación podría ser letal, lo cual significa que se debe monitorear de cerca que las condiciones sean estables.
  • Atención veterinaria especializada: no todos los veterinarios están capacitados para atender a los reptiles. Por ello, para evitar emergencias y mantener vigilada su salud, se debe buscar con antelación un especialista de animales exóticos con experiencia en estos animales.
  • Poca manipulación: los lagartos no son animales que desarrollan vínculos cercanos con sus tutores. De hecho, la mayoría son tímidos y pueden estresarse con facilidad, así que no se recomienda cargarlos, sacarlos a pasear o jugar con ellos. Esto no solo pone en peligro a la mascota, sino que también expone la salud de la familia.

¿Cómo elegir a un lagarto?

Los lagartos se pueden convertir en una fascinante mascota, tan solo se debe aprender a elegir bien al ejemplar y ofrecerle las mejores condiciones de vida. El único problema es que existen muchas especies disponibles para adoptarlas y no todas son aptas para principiantes. Por ello, algunos consejos para seleccionar al más adecuado son los siguientes:

  • No adoptes hasta conocer bien a tu próxima mascota: busca información sobre el reptil que más llame tu atención. Si crees que puedes cumplir con todas sus necesidades, es una buena señal de que podría ser una excelente elección.
  • Busca los de menor tamaño: mientras más pequeño sea el ejemplar, más fácil será cumplir con las condiciones de su hábitat.
  • Busca los más baratos: aunque no es una regla de oro, por lo regular, las especies más baratas son también las más comunes y de las que mejor se conocen sus cuidados en cautiverio.
  • Pregunta a un profesional: tanto los veterinarios como los criadores certificados conocen de antemano la información de los lagartos que son aptos para principiantes. Así que no dudes en preguntarles recomendaciones para ayudarte a elegir.
Las enfermedades comunes en pogonas son múltiples.

¿Cuáles son los mejores lagartos para principiantes?

Todas las especies de lagartos tienen cierta complejidad en sus cuidados, por lo que no existe como tal un ejemplar que sea fácil de cuidar. Aun así, algunos exhiben cierta resistencia que podría ayudar a los principiantes durante sus primeros días. Entre los lagartos que un principiante debería elegir como su primera mascota se encuentran los siguientes:

  • Gecko leopardo (Eublepharis macularius): tímido, dócil y con un tamaño promedio de hasta 25 centímetros de largo. Es bastante usual en los herpetarios y sus requerimientos no son muy exigentes. Eso sí, se recomienda mantenerlos en solitarios, pues suelen ser un poco territoriales.
  • Gecko de cola gorda (Hemitheconyx caudicinctus): es similar al gecko leopardo, con la diferencia de que sus rasgos físicos son un poco más robustos. En cuanto a sus necesidades en cautiverio, precisan de ambientes más húmedos y un poco más fríos.
  • Pogona (Pogona vitticeps): esta especie es un poco más grande y vistosa, con un tamaño que alcanza los 60 centímetros de largo. Debido a esto, precisa de un terrario más grande y acondicionado para que pueda desplazarse con facilidad.
  • Escinco de lengua azul​ (Tiliqua scincoides): Aunque su coloración no es tan vistosa, su cuerpo tiene un tamaño similar al de la pogona. Eso sí, suele ser dócil y tranquila, por lo que no crea mayor incomodidad que mantener las condiciones de su hábitat.
  • Anolis verde (Anolis spp.): son especies comunes y fáciles de encontrar en América. Se caracterizan por presentar coloraciones llamativas y cambiantes que varían entre el verde y el marrón, además de que son pequeñas y no superan los 20 centímetros de largo. Gracias a esto, sus requerimientos en cautiverio son sencillos de cumplir.

Las especies de lagarto anteriores no son las únicas que pueden elegir los principiantes, pues existen algunas otras opciones que se pueden encontrar en las tiendas de animales. Sin embargo, la disponibilidad depende mucho de la región y de lo frecuente que sean en la localidad. Por ello, siempre es mejor investigar por cuenta propia para conocer a los ejemplares disponibles y seleccionar al que mejor se adapte a ti.

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