Características y cuidado del puli húngaro

María Eugenia Thomas · 17 enero, 2019
El puli húngaro es un perro muy juguetón, inteligente, sensible e increíblemente trabajador; su pelaje con 'rastas' lo convierte en una de las razas de perros más geniales del planeta

El puli húngaro es una raza que asombra por su apariencia. Su largo pelaje tipo abrigo con cordones le da un toque muy singular. Esta raza es enérgica  y animada, posee una gran inteligencia y le encanta ser el centro de la atención en el hogar.

Este perro ha sido declarado como uno de los tesoros nacionales de Hungría. Los orígenes de esta raza se remontan hasta el 4 500 a.C. Su historia comienza con la asociación entre los pastores nómadas húngaros y sus perros.

Características del puli húngaro

Esta raza es generalmente grande y de color blanco o negro. Sus ojos son de color marrón oscuro con un brillo travieso. El pelaje está formado por largas y retorcidas hebras que casi llegan al suelo. Los ojos y nariz están cubiertos por estas hebras y, aunque no se note, su cabeza es algo ovalada. De ahí sobresale su hocico negro.

La altura del puli húngaro hembra varía de 36 a 42 centímetros, mientras que el macho oscila entre 39 y 45 centímetros. Las hebras del pelo crecen conforme aumenta la altura del canino. Curiosamente, este crecimiento se detiene cuando el perro deja de crecer.

Este animal es muy fuerte y corre como el viento. Tiene patas muy musculosas y también posee un lado salvaje, pero nunca feroz. El puli húngaro necesita hacer ejercicio a diario y requiere espacios abiertos para correr libremente.

Temperamento

El puli húngaro tiene un temperamento tranquilo y constante, pero si le provocan se puede desatar su lado salvaje. Este animal debe ser entrenado desde muy pequeño y son tan inteligentes que estarán listos para ello a los cuatro meses de edad.

Perros puli: cuidados

Son fuertes y agresivos por naturaleza porque son perros guardianes, por lo que es preciso enseñarles cómo comportarse. De la misma manera, el puli húngaro es muy protector y defenderá la casa de intrusos. Aunque son muy amigables con la familia y los niños, suelen ser hostiles con extraños.

También sirve para proteger eficazmente el ganado y disfruta de resguardar los rebaños de cabras u ovejas. Debido a que son perros guardianes activos, esta raza es la mejor para las familias que viven en el campo.

Cuidando el puli húngaro

El pelaje de este perro necesita atención especial cuando está atado. A medida que el cachorro crece, los mechones de pelo deben separarse para que no se enreden y se haga un gran nudo. Una vez que el pelo toque el suelo, es necesario recortarlo para evitar que el animal se tropiece con su mismo pelo.

Al igual que cualquier otro perro, el puli húngaro necesita de baños regulares y recortar sus uñas con regularidad. Después del baño, hay que asegurarse que su pelo se secó bien, pues por lo grueso y retorcido de las hebras puede llevar mucho tiempo.

Asimismo, es importante sacar al perro todos los días para hacer ejercicio. El puli húngaro es un excelente compañero para correr. A pesar de su fortaleza, esta raza es muy propensa a problemas de la vista como las cataratas y problemas de desplazamiento de cadera, en algunos casos.

Perro puli: características

Otros aspectos a considerar

Contrariamente a la creencia popular, el tamaño mediano no necesariamente lo hace un perro de apartamento. Sin embargo, educándole bien puede ser un perro tranquilo que se adapte a una rutina de ejercicios moderada mientras esta ocurra a diario.

Esta raza no es ideal para dueños novatos, pues son perros altamente sensibles y de pensamiento independiente o asertivo que pueden resultar difíciles de manejar para alguien que nunca antes ha tenido bajo su responsabilidad le crianza y educación de un canino.

El puli húngaro pertenece a esas razas con baja tolerancia a estar solos. Estos se vinculan estrechamente con su familia y son más propensos a preocuparse o incluso entrar en pánico cuando su dueño los deja solos. Un perro ansioso puede ladrar incansablemente, lloriquear y morder todas las cosas que encuentre a su paso.

Es importante considerar que todos los perros son individuos con sus particularidades especiales. Existen generalizaciones para cada raza, pero esto no es una garantía de cómo se comportará.

Los perros pueden ser buenos o no con los niños en función de sus experiencias pasadas. Resulta sensato mantener bajo supervisión a los niños pequeños y sus perros durante el período de adaptación de ambos.

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