Burro: características, comportamiento y hábitat

Laura Huelin 4 noviembre, 2017
Trabajador incansable donde los haya, el burro es un animal fuerte y resistente, capaz de vivir con muy poco. Al contrario de lo que las creencias populares indican, son muy inteligentes y dóciles.

Hay burros en casi todas las partes del mundo, y son utilizados especialmente como animal de tiro o de carga. Sin embargo, bajo la piel de estos cuadrúpedos cercanos a los adorados caballos, se esconden unos animales extraordinariamente dulces e inteligentes. Hoy te contamos todo sobre el burro.

Características físicas

Los burros pertenecen a la familia de los equinos, es decir, están estrechamente emparentados con los caballos, pero también con los rinocerontes.

Sin embargo, son de menor tamaño que los caballos. Un burro adulto suele medir entre 90 y 140 cm hasta la cruz, aunque hay razas concretas más altas. Por ejemplo, el burro catalán, que sobrepasa los 160 cm en la cruz. Pesan alrededor de 250 kg y viven entre 15 y 20 años, aunque se han documentado ejemplares que han llegado a cumplir 40 años.

Los colores de los burros varían entre todas las tonalidades de grises, desde el blanco absoluto al negro. También hay variaciones de todos los colores pardos. Hay razas totalmente blancas o negras, pero lo habitual es que tengan una variación y mezcla de todos estos tonos.

Cara de un burro.
Autor: Matthew Paulson

Tiene una crin corta y de punta, y unas orejas muy grandes en proporción a su cuerpo. Pueden mover las orejas en muchas direcciones y las usan para refrigerarse.

Características etológicas

El burro actual es descendiente de los asnos salvajes que habitaban en África. Fue domesticado hace unos 6.000 años, cuando se empezó a emplear como animal de tiro. Son animales recios y resistentes, capaces de sobrevivir en ambientes calurosos con poca agua, como el desierto. Les cuesta mucho vivir en lugares fríos.

Los burros son animales herbívoros y les gusta un rango de alimentos más amplio que al resto de herbívoros. Sin embargo, prefieren la hierba y el heno a los arbustos leñosos. Les gustan mucho las hortalizas y necesitan menos comida, en comparación, que otros animales de su mismo tamaño.

Además, aprovechan muy bien el agua de todas las plantas que comen, por lo que beben poco y pueden permitirse no beber de fuentes de agua que les parecen poco limpias.

Comportamiento del burro

Los burros son extremadamente dóciles y complacientes. Casi todos en la actualidad son usados como animales de tiro o de carga, y cumplen con su trabajo diligentemente, a pesar de que muchas veces lo hacen bajo condiciones muy duras o sin posibilidad de descanso. Son animales recios que soportan condiciones de vida y trabajo que para otros serían imposibles.

Los prejuicios alrededor del burro han convertido su nombre en un insulto, pero en realidad son animales muy inteligentes y avispados. Sus movimientos son lentos y parece que nunca tienen prisa, pero cuando se les da la oportunidad, demuestran ser muy listos y son capaces de resolver problemas complejos.

Además, tienen una gran memoria que les permite recordar lugares y rutas que siguieron hace tiempo.

Es difícil hacer enfadar a un burro, pero si se le contraría, puede defenderse, dando fuertes coces con las patas de atrás. Hay casos en los que no han podido atacar con las patas de atrás y se han defendido mordiendo. Pero estos casos son la excepción, ya que son animales muy dóciles y nada agresivos o irritables.

También tienen fama de ser tercos. Y es cierto que cuando no quieren hacer algo, es muy difícil convencerlos. Pero esto se debe más a que son animales cautos y han percibido cierto peligro en lo que se les ordena.

Hábitat

Hay burros en todo el mundo. Los primeros se domesticaron en el norte de África, pero su extraordinario carácter y fuerza los llevaron alrededor de todo el planeta, especialmente a los países cálidos.

Podemos encontrar ejemplares en el sur y oeste de Europa, en casi toda Asia y repartidos por toda África. También hay muchos en Sudamérica. La mitad de los existentes en la actualidad viven en Asia, repartidos entre China, Afganistán e India. En América, los países en los que hay más burros son México y Colombia. En España, están localizados especialmente en Andalucía, pero están desapareciendo con mucha rapidez.

Burro en el campo.

Se dice que ya no hay asnos salvajes. Los que viven en libertad actualmente son descendientes de los asnos domésticos abandonados o escapados, que se han acostumbrado a vivir sin humanos.

Salvar a la especie

En Europa, y sobre todo en España, la población de burros está descendiendo hasta casi la extinción. Las cuatro razas propias españolas están en peligro. A esto se suma que muchos son víctimas de maltrato o abandono, como denuncian las noticias todos los años tras algunas de las romerías más importantes. Por esto están surgiendo refugios o santuarios dedicados únicamente a ellos. Estas organizaciones rescatan, recogen y cuidan de burros que han tenido una mala vida y tratan de buscarles una mejor.

Los burros son unos animales excepcionales, resistentes y muy inteligentes. Se han expandido por todo el mundo gracias a su fuerza y docilidad. Gracias a ellos, la cultura popular está llena de refranes, fábulas y cuentos.

Te puede gustar