Bultos en la piel del perro, ¿qué significan?

Alba Muñiz · 13 agosto, 2018
Normalmente, los bultos en la piel del perro no revisten gravedad, pero, en cualquier caso, lo más recomendable es prevenir y llevar a la mascota al veterinario

De pronto, mientras acaricias o acicalas a tu mascota notas una protuberancia en una parte de su cuerpo y saltan las alarmas. Sin embargo, aunque se impone una inmediata visita al veterinario, debes saber que, en buena parte de los casos, los bultos en la piel del perro no presentan gravedad.

Un problema con distintas causas

Son muchas las causales que pueden provocar la aparición de uno o varios abultamientos en la piel de tu compañero. Y es el profesional el que tendrá que determinar su origen y el tratamiento a seguir.

Además, en este y todos los casos, cuanto más rápido lleves a tu can a la consulta veterinaria y se realice el diagnóstico, mayores son las posibilidades de recuperación del animal.

En probable que el veterinario pueda determinar el origen de los bultos en la piel del perro en la misma consulta. Pero, en ocasiones, puede llegar a pedir una citología e incluso una biopsia.

Conoce los distintos tipos de bultos en la piel del perro, un tema que, en la gran mayoría de los casos, no genera graves inconvenientes para la salud del animal. De todas formas, debes realizar una consulta con el veterinario sin pérdida de tiempo.

Abultamientos en la piel de los perros

Por qué se generan bultos en la piel del perro

Algunas de las causas que provocan la aparición de abultamientos en la piel de las mascotas son:

  • Vacunación. Tras aplicar alguna vacuna a los perros se puede generar un bulto pequeño y duro en el lugar donde se realizó el pinchazo. En estos casos, la protuberancia desaparecerá sola en pocos días y sin presentar mayores inconvenientes.
  • Golpes. Si el animal se golpeó accidentalmente puede aparecer un área abultada, acompañada de un hematoma y que también tenderán a desaparecer con el paso de las horas.
  • Heridas varias. La picadura de algún insecto o una herida mal curada que se infecta suelen ocasionar abscesos en la piel del can.

Otros motivos de abultamientos

Entre los bultos de carácter benigno que también pueden sufrir los perros encontramos los quistes sebáceos y los lipomas. En ciertos casos, es necesario realizar una sencilla cirugía para quitarlos.

Otra de las lesiones cutáneas que puede sufrir un can y que generan abultamientos son las pápulas. Se trata de pequeños tumores eruptivos provocados por alergias, exposición a sustancias irritantes o tóxicas, o infecciones foliculares.

Además, hay que prestar atención a si el animal tiene verrugas. Aunque suelen ser benignas, podrían llegar a generar algún inconveniente, sobre todo en perros ancianos o inmunodeprimidos.

Bultos en perros

Casos en los que los bultos son peligrosos

Sin embargo, algunas de las protuberancias presentes en la piel de los canes pueden ser tumoraciones malignas. Es el caso de:

  • Tumor mamario. Es uno de los cánceres más comunes en perras que no han sido esterilizadas.
  • Hemangiosarcoma. Una de sus posibles señales son lesiones en la piel en forma de nódulos color rojo o negro, o la aparición de bultos debajo de lo que parece ser piel normal.
  • Fibrosarcoma. Se manifiesta con protuberancias de pequeño tamaño alrededor de la columna vertebral, el cráneo o la región pélvica.
  • Carcinoma de éelulas escamosas. Suele comenzar como llagas que no se curan o con la presencia de pequeños bultos.
  • Tumores de mastocitos. Pueden formarse por células destinadas a defender el cuerpo del perro de la invasión de gérmenes u objetos extraños. Suelen verse como protuberancias firmes o suaves.

Como siempre decimos, es mejor prevenir que curar. Así que lo ideal es que te dediques a observar periódicamente a tu mascota para estar atento a la aparición de cualquier señal física o de comportamiento que esté indicando una anomalía.