Alimentación del basilisco y sus características

Este artículo fue redactado y avalado por la bioquímica Luz Eduviges Thomas-Romero
28 junio, 2019
El basilisco es un animal tan impresionante en su aspecto que ha generado innumerables historias y fábulas en la tradición humana; sin embargo, el basilisco es más que un mito o enigma de la selva tropical

Los penetrantes ojos amarillos que destacan sobre su maravillosa piel verde esmeralda hacen del basilisco de pluma o basilisco verde una criatura temida y venerada. Es sin duda uno de los enigmas naturales clásicos de la selva tropical. En este artículo te informamos acerca de la alimentación del basilisco y sus características.

La morfología del basilisco nos recuerda a un dragón. La belleza de este animal alimenta la leyenda de la bestia reptiliana ficticia por la cual fue nombrada, incluida la creencia de que solo una mirada suya puede convertirte en piedra. Respetado a lo largo de los siglos, aún hoy algunos indios nativos creen que el basilisco moderno posee poderes fantásticos.

Bellezas brillantes

El basilisco verde o de doble cresta (Basiliscus plumifrons), debe su nombre a la palabra griega basiliskos, que significa ‘pequeño rey’. Este nombre hace referencia al adorno de cabeza, similar a una corona del animal. Esta especie es sin duda la más hermosa de las cuatro reconocidas en el género.

Sus colores son intensos tonos de verde eléctrico, típicamente estampados con motas blancas, amarillas o azuladas dispersas. El macho de Basiliscus plumifrons, vestido con un par de altas crestas craneales y velas vertebrales que recorren la longitud del cuerpo y la cola, sin duda impresiona. Y es su aspecto único el que le ha otorgado tanto protagonismo en la cultura popular.

La hembra es mucho menos impresionante en su forma y tiene una cresta craneal más pequeña –a veces ausente– y una cresta vertebral modesta. De tamaño moderado, el basilisco alcanza un tamaño adulto de 24 a 30 pulgadas, dos tercios del cual sería la cola.

La agilidad, su rasgo distintivo

Los basiliscos son ágiles y están ‘equipados’ con dedos largos que terminan en uñas afiladas, lo que les permite un rápido ascenso a los árboles. Los dedos posteriores están forrados con pequeñas escamas orientadas hacia abajo. Este rasgo aumenta el área de la superficie del dedo del pie contra la superficie del agua, y es el ‘truco’  que permite al basilisco correr sobre el agua.

La capacidad de correr a través de la superficie del agua es un rasgo notable en los basiliscos. Sin embargo, también se ha observado en especies de evolución convergente, como es el caso de las lagartijas de aleta de vela del Viejo Mundo del género Hydrosaurus. Debido a esta capacidad, en lengua inglesa se conocen como lagarto Jesucristo.

Basiliscus plumifrons

Hábitat natural y reproducción

Los miembros del género Basiliscus se encuentran en América Central, desde el sur de México hasta el norte de Sudamérica. Específicamente, el basilisco de doble cresta se encuentra desde Guatemala hasta Costa Rica.

Comúnmente, se puede ver a lo largo de grandes vías fluviales y ensenadas que están rodeadas de bosques frondosos y densos, y es aquí donde su número es mayor. Aunque se puede encontrar en la copa de un árbol a una altura de 50 pies, el basilisco está típicamente expuesto cerca del agua para cazar o para escapar del peligro que se aproxima.

Las hembras preñadas preparan una zanja poco profunda donde depositan hasta 20 huevos. La madre deja los huevos sin vigilancia y las crías nacen con la capacidad de correr, escalar y nadar.

La alimentación del basilisco en la vida silvestre

Se ha encontrado una amplia variedad de alimentos en los estómagos de basiliscos silvestres, incluidos peces, ranas, lagartijas y aves. La alimentación del basilisco también incluye invertebrados, como camarones, hormigas, escarabajos, moscas, saltamontes, langostas, grillos y cangrejos de río.

En cuanto a materia vegetal en la dieta silvestre, se ha encontrado que el basilisco ingiere semillas, frutas, bayas y hojas. Así, podemos afirmar que el basilisco verde es omnívoro.

Basilisco comiendo

La alimentación del basilisco en cautiverio

En cautiverio, la alimentación del basilisco se basa principalmente en insectos vivos. El núcleo de la dieta que se suministra suele ser alta en proteínas y relativamente fácil de digerir. Se conoce que los grillos marrones son los que mejor aceptan, pero también se pueden usar grillos negros, cucarachas dubia o langostas (tolvas).

En ocasiones, para variar un poco la alimentación del basilisco, se pueden ofrecer otros insectos como gusanos de la harina, gusanos de la cera o larvas de mosca deshidratada, conocidas como calciworms.

El vivero debe ser rociado con agua todas las mañanas para proporcionar hidratación y simular un ambiente tropical. También se puede introducir un recipiente de agua como fuente de agua dulce.

Los suplementos en la alimentación del basilisco

Para proporcionar a los basiliscos verdes una nutrición óptima y mantenerlos en la mejor forma de salud, es necesario suministrar suplementos dietéticos en forma de calcio, vitaminas y minerales. Estos están más comúnmente disponibles como polvos.

El calcio debe suplementar diariamente la alimentación del basilisco y espolvorearse directamente sobre la comida. Las vitaminas se pueden agregar diariamente para los basiliscos jóvenes, pero los adultos solo las necesitarán cada dos días.

Cualquier alimento vivo para el basilisco también debe ser ‘cargado’ con comida para insectos. Básicamente, esto implica dar de comer a los alimentos vivos una dieta rica en nutrientes antes de dárselos al basilisco. Algunos proveedores suministran el alimento vivo ya ‘cargado’.

  • Hsieh, S. T. (2003). Three-dimensional hindlimb kinematics of water running in the plumed basilisk lizard (Basiliscus plumifrons). Journal of Experimental Biology, 206(23), 4363-4377.
  • Lattanzio, M. S., & LaDuke, T. C. (2012). Habitat use and activity budgets of emerald basilisks (Basiliscus plumifrons) in northeast Costa Rica. Copeia, 2012(3), 465-471.
  • Campos, L. D. A. (2016). Reptiles de la cuenca del río Unión, Valle de El General, Costa Rica. Research Journal of the Costa Rican Distance Education University (ISSN: 1659-4266), 8(2), 127-129.
  • Macip-Ríos, R., & Muñoz-Alonso, A. (2008). Diversidad de lagartijas en cafetales y bosque primario en el Soconusco chiapaneco. Revista mexicana de biodiversidad, 79(1), 185-195.