6 consejos para animar a un perro

Laura Huelin · 18 octubre, 2018
Además de razones como el aburrimiento, los canes pueden mostrarse decaídos tras sufrir cambios drásticos en sus rutinas

Hay muchas razones por las que un perro puede tener mal humor o estar decaído: aburrimiento, una mudanza, echa de menos a algún miembro de la familia… Por suerte, hay maneras de solucionarlo. Sigue estos consejos para animar a un perro:

1. Para animar a un perro, ayúdale en sus rutinas

Cuando un perro se enfrenta a una situación nueva en su vida que no entiende demasiado bien, puede parecer triste. Se ha mudado, ha perdido a un amigo perro o quizás está recién adoptado y está abrumado por su nueva situación.

Los perros adoran las rutinas: saber cuándo van a comer, cuándo van a salir a la calle y qué horas tienen para dormir les ayuda a enfrentarse a los cambios, así que establece unas rutinas claras y síguelas durante un período largo de tiempo. En un par de días el perro entenderá qué se espera de él y empezará a adaptarse a su nueva situación.

2. No le corrijas ni le castigues

Los castigos son desagradables para quien los recibe, pero también para quien los aplica. Un perro cohibido o al que se le corrige mucho no puede ser feliz. Por el contrario, si empezamos a alabar al perro cuando hace algo bien, aprenderá más rápido. Esta es una manera sencilla de animar a un perro:

  • Adelántate a lo que puede provocar el mal comportamiento e impide que este ocurra. ¿Tu perro revuelve en la basura cuando se queda solo en casa? Guarda el cubo o cierra la puerta de la cocina, por ejemplo. Así evitas reñirle.
  • No le des más órdenes de las imprescindibles. Deshazte de todos los comandos innecesarios: cuantas menos órdenes reciba, menos tendrá que obedecer. Además, su estrés descenderá ligeramente y su comportamiento mejorará.
Castigar a un perro

  • Ignora el mal comportamiento y premia el bueno. Dale la vuelta a su educación: alábale cuando no tire de la correa, cuando baje del sofá él solo, cuando llegue una visita y no ladre, etc. Los premios son mucho más estimulantes que un castigo y le ayudarán a ser feliz.

3. Visitad sitios nuevos que pueda explorar

A pesar de que las rutinas son una pieza fundamental en su vida, una pequeña y agradable sorpresa de vez en cuando puede ayudarte a animar a un perro. Visitad un nuevo parque, dedicad una tarde a ir de paseo por la montaña

Procura, eso sí, que sean sorpresas poco estresantes y agradables para el perro. No lo lleves a un mercado donde haya mucha gente, ni a un lugar donde haya muchos ruidos. Elige un sitio tranquilo, en el que pueda ver y oler cosas nuevas, y déjale explorar. Ese rato de relajación le vendrá bien.

4. Juegos con perros amigos

Si tu perro tiene amigos, deja que ellos le animen. Los perros entre sí se entienden mucho mejor de lo que creemos y, si se conocen de antes, sabrán qué necesita y qué le apetece a tu amigo.

En este consejo para animar a un perro deja que sean los otros canes los que lleven la iniciativa. A lo mejor quieren correr, a lo mejor escogen otro juguete, pero quizás solo quieren hacerse compañía durante un rato. Ellos decidirán cómo son los juegos y cuánto durarán.

5. Enséñale cosas nuevas

Una de las cosas más satisfactorias para un perro es saber que se está portando bien: complacernos es uno de sus instintos. Una manera segura que tienen de complacernos es aprender órdenes o juegos nuevos: cada vez que acierten se llevarán una alabanza o un premio y se sentirán un poco mejor.

Enseñar cosas a mi perro

Si tu perro no está acostumbrado a aprender órdenes nuevas, empieza por lo más sencillo: sentarse, tumbarse y levantarse a la orden. Si ya tiene esas habilidades, ve a por algo más complicado: tocar con las patas, girar, traerte cosas…

6. Dale más premios

Hay muchas cosas que tu perro hace bien a lo largo del día y que das por supuesto. Prémiale por ellas para que se lleve pequeñas y agradables sorpresas. Es una manera muy sencilla de animar a un perro, que se encuentre comida o caricias que le refuercen que se está portando bien.

Intenta darle los premios más sanos que puedas: las galletas industriales no suelen ser buenas para la salud en grandes cantidades. E intenta variarlos: salchichas, lonchas de embutido, frutas sin hueso… Tienes muchas opciones a mano en tu propia nevera.

Animar a un perro que está decaído no debería ser complicado. Si ninguno de estos consejos funciona, y no sabes por qué tu perro está triste, lo mejor es que consultes con un veterinario: podría estar encontrándose mal o tener algún desequilibrio físico.