Las claves para enseñarle cualquier truco a tu perro

Laura Huelin · 29 agosto, 2018
Además de la paciencia y el empleo del refuerzo positivo, ante ejercicios complejos, pese a que parezca contradictorio, lo más eficaz es empezar por la parte más complicada

Todos los perros son seres inteligentes que pueden aprender trucos. No debes simplemente tenerle envidia a los perros que salen en la televisión, porque aquí tienes las claves para enseñarle cualquier truco a tu perro.

Enseñarle cualquier truco a tu perro

A casi todos los perros les gusta aprender cosas nuevas, y nunca dejan de buscar maneras de complacernos. Por eso, aprender trucos nuevos puede ser una manera bonita y divertida de jugar juntos y de estrechar vuestro vínculo.

Enseñarle cualquier truco a tu perro es un ejercicio para las dos partes: tú tienes que prepararte para enseñarle correctamente y él tiene que entenderte y seguir tus instrucciones. Los dos aprenderéis muchas cosas valiosas en el proceso, además del truco: paciencia, comunicación y autoestima.

Estas claves para enseñarle cualquier truco a tu perro son válidas para todas las órdenes que quieras enseñarle: desde las comandas más sencillas, como sentarse o dar la pata, hasta trucos más elaborados, como colaborar con las tareas domésticas o aprender a rastrear olores específicos.

1. Usa el refuerzo positivo

La manera más eficaz, rápida y divertida de enseñarle órdenes a tu perro es mediante el refuerzo positivo: prepara unos premios que le gusten a tu perro, que sean sanos y ricos. Tienes muchas opciones en cuanto a alimentos para humanos que le pueden gustar a tu perro.

Refuerzo positivo con perros

Alábale y dale el premio justo en el momento que realice la orden como quieres. Solo así podrá relacionar la orden con su comportamiento y podrá aprenderla. Las primeras veces que practiquéis algo, empieza premiando las acciones que se acerquen al comportamiento que deseas y luego vuélvete un poco más exigente hasta que acierte por completo.

Para aprender es imprescindible equivocarse: si tu perro lo está haciendo mal, no le riñas ni le corrijas. Déjale intentar diferentes opciones hasta que encuentre cuál es la que le reporta el premio. Si le riñes estarás interrumpiendo su proceso de aprendizaje y se sentirá cohibido para seguir probando opciones.

2. Define el truco final y todos los pasos para realizarlo

Cuando quieras enseñarle cualquier truco a tu perro, primero has de plantearte qué es lo que ha de aprender. Luego, desglosa en pasos mucho más pequeños todo lo que tendrá que hacer el perro para lograr completar el truco.

Pasos para enseñar a un perro

Por ejemplo, una orden sencilla, como tumbarse y rodar: el perro tiene que tumbarse, girarse de lado, ponerse panza arriba, girarse al otro lado y volver a apoyar la barriga en el suelo.

3. Ten en cuenta que tu perro no puede saberlo todo

Para poder hacer el truco completo, tu perro tendrá que aprender cada una de las fases que lo componen, una a una. No puedes saltarte pasos porque el perro se perderá y no sabrá a dónde quieres llegar.

Ninguna de las órdenes que le vas a enseñar son naturales o instintivas para él: para ti es natural que los perros rueden, pero para él no. No des por supuesto que va saber qué quieres que haga, porque es muy probable que no lo sepa. Por eso, es tan importante dividir bien todos los pasos que componen cada truco.

Si te pones a enseñarle algo a tu perro y os atascáis en una acción, es probable que te estés saltando alguno de los pasos. Vuelve a repensar qué acción tiene que hacer para lograr el truco entero y encuentra los huecos que te hayas dejado.

4. Empieza a enseñarle lo más difícil

Suele ser muy buena técnica empezar a enseñar la secuencia de órdenes empezando por la más difícil o la final. Es decir, si quieres enseñarle al perro a recorrer una pista de obstáculos, como las pistas de agility, empieza por el obstáculo final y luego ve añadiendo los otros.

Agility

De esta manera, la parte más difícil del ejercicio estará aprendida desde el principio: no solamente la repetirá a cada vez que entrenéis, si no que el resto, en comparación, será mucho más fácil.

5. No agotes a tu perro

Es importante saber descansar y planificar las sesiones de entrenamiento. Un perro adulto y sano no debería dedicar más de 10 minutos al día a entrenar, aunque sean órdenes sencillas. Concentrarse y entender qué le queremos enseñar es un gran esfuerzo para cualquier perro, aunque estén encantados de jugar con nosotros.

Por eso, es más importante poder crear una rutina de entrenamiento y dedicarle un pequeño rato cada día a hacer un gran esfuerzo solo una tarde. Un perro cansado es incapaz de aprender, pero un perro con una rutina se entrega a los ejercicios y es capaz de pensar con más facilidad.

Con paciencia, constancia y unos premios que merezcan la pena, puedes enseñarle cualquier truco a tu perro. Empieza por trucos fáciles, desgrana bien todos los pasos a dar para cada una de las órdenes y dale tiempo a tu perro para que descubra qué quieres de él, y lograrás tener éxito.