5 especies de cuervos

Yamila · 25 abril, 2018
La capacidad intelectual de este ave carroñera, presente en prácticamente todo el mundo ha sido objeto de estudios científicos; algunas son capaces de robar comida a sus congéneres

Se trata de uno de los animales más inteligentes del mundo, ya que puede incluso ‘ordenar’ a los depredadores que abran la carroña para él luego poder alimentarse. En este artículo te contaremos sobre algunas de las especies de cuervos que habitan el planeta. ¡Son más de las que te imaginas!

¿Cuántas especies de cuervos hay?

El género de los Corvus es una gran familia, compuesta por más de 40 subespecies diferentes que habitan casi todo el planeta. Aunque la mayoría sea de color negro, también hay otras especies de cuervos con tonos grises o blancos en su plumaje o picos. Algunas de estas son:

1. Cuervo común

El cuervo grande o común –foto que abre este artículo– es el más ‘famoso’ de todos, ya que habita en casi todo el hemisferio septentrional. Puede medir unos 70 centímetros de longitud y pesar poco menos de dos kilos.

Si bien en la juventud se desplaza en grupo, cuando forma una pareja permanecen juntos toda la vida en un mismo territorio. En cuanto a su alimentación, basa su dieta en carroña, insectos, frutas, cereales y pequeños animales.

Su plumaje es completamente negro –al igual que las patas y el pico– y tiene la capacidad para imitar sonidos o esconder objetos brillantes, ya que cuenta con el cerebro más grande de todas las aves.

2. Cuervo picudo

También se lo conoce como cuervo de la selva, y habita en el sureste de Asia, en bosques, jardines, parques, campos de cultivos y abiertos. Por ejemplo, en Japón ha colonizado algunas ciudades, donde se alimenta de basura y ‘roba’ elementos llamativos como trozos de aluminio y vidrio para construir su nido. Aquí es considerado una plaga, debido al crecimiento poblacional en los últimos tiempos.

Cuervo picudo

El cuervo picudo mide no más de 60 centímetros, presenta un pico bastante ancho y algo ‘puntiagudo’, y sus patas son grises. El plumaje no es negro completamente, ya que la parte inferior del cuerpo y de la cabeza son más bien de un tono gris oscuro.

3. Cuervo americano

Es negro como su pariente el cuervo común, pero se distingue de él por su tamaño: el americano no sobrepasa los 50 centímetros. Habita en Estados Unidos, tanto en el bosque como en el desierto.

Una de sus principales características es el llamado o grito: corto, rápido y fuerte. Cuando lanza ese sonido mueve la cabeza de arriba a abajo, como si estuviese diciendo que sí. A veces puede imitar los cantos de otras aves.

Cuervo americano

Todo su cuerpo es negro, presenta una cola larga y un pico de alrededor de cinco centímetros, el cual puede variar según su localización. Es una de las especies de cuervos más conocidas, aunque no tan extendidas.

4. Cuervo piquiblanco

Endémico de las islas Salomón y aledañas, en Oceanía, este cuervo forma pequeñas familias con quienes recorre ‘caminos’ volando bajo en busca de frutos e insectos. Cuando no está comiendo se esconde entre el follaje y las copas de los árboles.

Cuervo piquiblanco

De cuerpo robusto, pero no muy alto –unos 40 centímetros– este ave tiene cola corta y de forma rectangular; su cabeza es bastante grande en relación al torso y llama la atención por su pico color marfil y sus ojos con iris blanco, que lo diferencia de otras especies de cuervos.

5. Cuervo de Alaska

También llamado ‘cuervo norteño’, y cuyo nombre científico es corvus caurinus, es otra de las aves endémicas de América del Norte, concretamente del noroeste, entre Alaska, la Columbia Británica y el estado de Washington. Prefiere playas y costas, aunque también se lo puede hallar en zonas urbanas.

Cuervo de Alaska

Su plumaje es igual al del cuervo común, pero se diferencia de él por su tamaño (el de Alaska es unos 10 centímetros más pequeño). En cuánto a su alimentación, consume cangrejos, peces, mejillones, mariscos y basura marina.

No existen diferencias entre sexos más allá del parche de incubación en las hembras y la protuberancia cloacal en los machos. La pareja anida en acantilados, arbustos o árboles y cada año la puesta está formada por cuatro o cinco huevos.