5 aves de carroña

Estas especies se alimentan de carne en descomposición de los cadáveres de otros animales, lo que supone un papel fundamental para evitar la contaminación del ecosistema

Los necrófagos son animales que consumen cadáveres, los cuales no han cazado ni matado. Y, aunque no lo creas, tienen una tarea muy útil para el ecosistema: eliminar restos orgánicos en descomposición. Entre ellos podemos encontrar a las aves de carroña. ¿Te gustaría saber cuáles son?

Ejemplos de aves de carroña

No solo los emplumados se dedican a esta actividad alimenticia; también hay insectos y hasta mamíferos como el mapache encargados de consumir restos de animales que han sido cazados por otros. En el caso de las aves de carroña, incluso pueden pelearse con grandes depredadores por la comida. Entre ellos destacamos:

1. Buitre leonado

Se trata de uno de los pocos buitres que habitan en Europa, aunque también se lo encuentra en el norte de África, la península arábiga y el sur de Asia (hasta la India). Prefiere áreas montañosas con rocas y profundos valles.

El buitre leonado –foto que abre este artículo– tiene una envergadura de más de 2,5 metros y un peso de alrededor de 10 kilos. Sus plumas son de color canela u ocre, la cabeza y cuello son blancos, y el pico grisáceo y ganchudo, típico de las rapaces que le permite desgarrar tejidos y pieles. Gracias a su poderosa vista puede divisar cadáveres a varios metros de distancia y altura.

2. Quebrantahuesos

El buitre barbado o de las ovejas es otra de las aves de carroña más conocidas, que se puede observar en la cordillera Cantábrica, los Alpes, los Pirineos, el norte y sur de África, este de Europa y hasta los Himalayas.

Quebrantahuesos: características

El quebrantahuesos lleva ese nombre debido a su costumbre de remontar cargando huesos o caparazones y lanzarlos desde grandes alturas contras las rocas para partirlos y comerlos más fácilmente.

En cuanto a su plumaje, va variando según la edad; cuando son adultos pueden presentar colores marrones, negros, blancos y grises, y, además, presentan el típico pico ganchudo y unos ojos pequeños pero muy desarrollados.

3. Cóndor andino

Es una de las pocas aves de carroña de Sudamérica, concretamente de la cordillera de los Andes, la cual se caracteriza por su plumaje negro y gris, con cuello blanco y cabeza desnuda. Los machos son más grandes que las hembras y presentan un cresta y unos pliegues en la cara, que van creciendo según la edad.

Cóndor: características

El cóndor andino se alimenta de animales muertos, pero, una vez que los divisan, dejan pasar horas o incluso días sobrevolándolos. Con sus fuertes picos desgarran tejidos y cueros, y son capaces de alimentarse durante todo un día: ¡Puede ingerir cinco kilos de carne de una sola vez! Ello, tras pasar cinco semanas de ayuno.

4. Alimoche

También conocido como buitre egipcio, es otra de las aves de carroña de esta lista. No solo vive en Egipto, sino que también está presente en la península ibérica, norte y centro de África, y sureste de Asia.

Alimoche: características

Es de pequeño tamaño en comparación con otros buitres; los jóvenes son de color pardo y los adultos presentan patas y cabeza amarilla, cuerpo y alas blancas con puntas oscuras y cola completamente clara.

Cuando hay carroña, el alimoche es uno de los últimos en acercarse a comer; espera a que los animales más grandes se ocupen de la carne para luego engullir pieles o grasa. Complementa la dieta con insectos, huevos o pequeñas presas.

5. Buitre negro

La última de las aves de carroña es nativa de Asia, aunque también se la puede hallar en el sur de Europa, siempre en barrancos y acantilados. Las plumas son oscuras, aunque no necesariamente negras, y su cabeza es de color más claro, lo que le da un aspecto de ser calva. No hay diferencias entre los sexos.

Buitre negro: envergadura

Los buitres son bastante ‘escrupulosos’ cuando encuentran una presa, pero se apresuran para que ningún otro ave les gane. Desgarra la piel y solo consume la carne; no las vísceras ni los pelos.

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