Todo sobre la alimentación de perros molosos

Estos canes de gran tamaño pueden, debido a lo que comen, sufrir problemas como la torsión de estómago y otros inconvenientes que afecten a sus articulaciones

Para nadie es un secreto que los perros molosos requieren de ciertos cuidados especiales. Su gran tamaño les exige ser tratados de forma distinta a los perros pequeños o medianos. La alimentación de perros molosos también se incluye en estas formas distintas de cuidado.

No estamos diciendo que sean especiales o algo por el estilo, sino que su alimentación es algo distinta a la de los demás perros. Debido a su tamaño, algunos ejemplares pueden sufrir de problemas de digestión si no se les alimenta de forma adecuada.

Colosos fieles

A los perros llamados molosos se les llama de esta forma por la región de Molosia, antigua región griega cuyos perros de gran tamaño eran un símbolo emblemático de la zona. Estos canes eran de gran tamaño y estaban especializados en diversas tareas de la vida diaria.

Entre estas tareas destacan el pastoreo de ganado, vigilar zonas específicas e incluso el combate. Por ello, la alimentación de perros molosos es un poco más abundante en contraste con las demás razas.

La principal razón de ello recae de forma directa sobre su metabolismo: su gran tamaño les exige una mayor cantidad de energía consumida de forma diaria. Por ejemplo, un perro de 10 kilos requiere de 400 calorías diarias en promedio para mantener su peso ideal, mientras que una raza grande necesita al menos 2 400 calorías.

La ingesta de alimentos debe ser constante durante el día, pero no todos los alimentos son tan beneficiosos como se creería. Estos perros necesitan una dieta balanceada para mantener sus cuerpos en plena forma, de lo cual hablaremos a continuación.

Comida para perros molosos

Los retos de la alimentación de perros molosos

Una de las principales razones para alimentar bien a nuestro cachorro es para evitar su crecimiento acelerado. Los perros molosos pueden llegar a tener grandes tamaños, por lo que un crecimiento acelerado puede ser nocivo para su salud.

La torsión del estómago es una enfermedad recurrente en estos canes, así que una dieta ideal evita la aparición de esta enfermedad. Para lograr esto, se requiere de mucha disciplina, tanto del entrenador como del propio animal.

Es importante tener una regulación en las horas que se sirve su alimento, al igual que el tamaño de la porción. Todo esto se hace para evitar que al animal crezca con gran velocidad.

¿Y por qué el énfasis en el crecimiento? Pues porque estos animales son propensos a padecer de sus articulaciones; mientras más grandes sean, es más probable que sus extremidades se desgasten con mayor velocidad. Además, el riesgo de la aparición de osteoporosis se incrementa considerablemente.

Aparte de evitar la aparición de estas enfermedades, se busca que el can no sufra de sobrepeso. Un animal con esta condición es propenso a padecer del corazón, lo que limita su actividad.

Pensemos en una dieta ideal

Para evitar este crecimiento acelerado, la dieta de estos animales debes ser de más proteínas, siempre buscando reducir la ingesta de grasas, calcio y fósforo para evitar que siga creciendo.

Dieta de perros molosos

Se busca también evitar una dieta rica en calorías debido a que son catalizadores para el crecimiento del animal. Una dieta baja en este aspecto es la ideal para ellos: mientras más proteína consuma, mejor salud a la larga tendrá.

Los antioxidantes son también otra parte que tenemos que tener en cuenta en la alimentación de perros molosos. Evitan que sus articulaciones se oxiden más rápido de lo normal, lo que mantiene al animal ‘joven’ en cierto sentido. También, los antioxidantes ayudan a combatir enfermedades cardiovasculares e incluso cataratas.

Entre los alimentos naturales que poseen un rico contenido de antioxidantes encontramos el limón, la naranja, el tomate y las hojas de té.

Los alimentos con altos niveles de fibra también son de gran importancia para el animal. Este elemento ayuda a que la digestión de los alimentos sea de la forma correcta y previene ciertas enfermedades estomacales. También, ayuda a a limpiar la sangre de toxinas y nivelar los niveles de grasa en la sangre.

Algunos hábitos para la hora de comer

  • Procura que el animal esté en calma. Un animal estresado corre el riesgo de sufrir indigestión y de torsión gástrica. Es ideal que este tranquilo incluso después de haber consumido su alimento.
  • Recuerda darle más carnes ricas en proteínas, como el pescado. Si eliges esta ruta, recuerda sumergir la carne en agua caliente para eliminar bacterias que puedan dañar la salud del animal.
  • Nunca te excedas en la cantidad. Por más voraz que nuestro can sea, un exceso de comida puede causar más daño que bien. Pero si quieres que esté satisfecho durante el día, puedes racionar su comida y dársela en porciones cada tanto tiempo.
Te puede gustar