Spinoloricus cinziae: el único animal que no requiere oxígeno para vivir

22 mayo, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por la bióloga María Muñoz Navarro
A menudo, las condiciones ambientales tan extremas y variables que existen en ciertos lugares obligan a los organismos a adaptarse a ellas o morir. Spinoloricus cinziae es un animal que puede vivir sin oxígeno gracias a unos orgánulos que sustituyen a las mitocondrias.

La adaptación para la supervivencia en todo tipo de ambientes nos puede parecer algo típico de bacterias y hongos. Sin embargo, hace apenas diez años se descubrió el primer animal que no necesita oxígeno para sobrevivir.

A priori, esto puede resultar algo inviable y que no tiene mucho sentido. En las siguientes líneas te revelamos el secreto que hace de este microscópico animal un ser muy especial.

Los loricíferos

Spinoloricus cinziae es un animal que pertenece al filo Loricifera. Hay hasta 30 especies descritas de loricíferos. Además de tener un tamaño minúsculo, son tan simples que solamente están formados por una cabeza, boca y tracto digestivo.

Este filo era totalmente desconocido por la comunidad científica hasta hace relativamente poco. Fue en 1983 cuando Reinhardt Kristensen, biólogo experto en invertebrados, se hizo famoso por su descubrimiento. Sin embargo, no fue hasta 2010 fue cuando se identificó al enigmático animal que hoy nos interesa.

Para que nos hagamos una idea, los loricíferos son unos organismos eucariotas (como todos los animales) y marinos que comprenden la mayoría de la meiofauna, esto es, todos los pequeños animales que viven entre los granos de arena, barro y fangos del fondo del mar, como los artrópodos, protozoos y tardígrados.

Un lago eutrofizado.

Se encuentran habitando los sedimentos de las zonas más profundas de los océanos, donde los niveles de oxígeno son prácticamente nulos. Esto convierte a la meiofauna en el mejor modelo para estudiar los organismos que viven en ambientes extremos.

Condiciones extremas y las cuencas anóxicas

Los ecosistemas marinos anóxicos han sido estudiados desde hace años:

La mayor parte del ecosistema oceánico (90 %) nos es totalmente desconocido. Esto se debe a que las partes más profundas se encuentran a miles de kilómetros y, hasta hoy, resultan imposibles de explorar. Pero hay una cosa que sí sabemos, y es que en los océanos hay zonas con diferentes condiciones ambientales de:

  • temperatura,
  • oxígeno,
  • presión
  • salinidad.

A pesar de las extremas circunstancias, todas ellas están habitadas por una gran diversidad de organismos, sobre todo bacterias, protozoos y algunos metazoos que han conseguido adaptarse. Esto nos indica, por tanto, que hay miles de especies que se han habituado a estas condiciones tan variables y que aún no han sido descubiertas.

Las situaciones de anoxia han existido durante toda la vida de la Tierra en lugares tan desolados como el Mar Negro y en las cuencas hipersalinas.

La cuenca L’Atalante

Las aguas anóxicas, aquellas en las que no existe oxígeno disuelto, están colonizadas normalmente por bacterias, virus y arqueas.

El estudio en el que se descubrió a S. cinziae se llevó a cabo en la cuenca de L’Atalante. Este lago hipersalino se encuentra en el este del mar Mediterráneo y es completamente anóxico debido a la alta cantidad de sal de sus aguas. Es uno de los seis ambientes más extremos que se encuentran en la Tierra.

Su profundidad es superior a 3.000 metros y la gruesa capa de salmuera que actúa como barrera dificulta la mezcla de oxígeno entre los sedimentos y las aguas marinas circundantes.

De esta manera, esta cuenca contiene alto contenido en sulfuro de hidrógeno y de organismos de lo más diversos, incluido un grupo de microorganismos procariotas metabólicamente muy variado, que se han adaptado a estas extrañas circunstancias.

Cómo sobrevivir a la ausencia de oxígeno: hidrogenosomas

Tras un estudio de la meiofauna en la cuenca de L’Atalante, en una de las muestras de sedimentos anóxicos recolectados, se halló que los loricíferos eran los únicos animales que estaban vivos y seguían reproduciéndose.

Entre los resultados, vieron que estos seres no poseían mitocondrias, sino que habían sido sustituidas por otros orgánulos, los hidrogenosomas. 

Otros hallazgos anteriores habían demostrado la capacidad de algunos seres multicelulares para sobrevivir a zonas sin oxígeno, pero estos solo podían aguantar por periodos de tiempo muy limitados o durante ciertas etapas a lo largo de su ciclo de vida.

Los hidrogenosomas son unos componentes del citoplasma de las células que funcionan generando ATP cuando hay ausencia de oxígeno. Es decir, su funcionalidad es similar a la respiración mitocondrial que se lleva a cabo en los microorganismos anaerobios. Lo cual tiene bastante sentido ¿no crees?

Adaptación como estrategia para la supervivencia

Tras leer estas líneas te habrás dado cuenta de que en la biosfera existen numerosos territorios con unas características tan extraordinarias y extrañas que no nos las podemos llegar a imaginar. Sin embargo, vemos como en cada una de ellas existen organismos capaces de habitarlas.

Un paisaje bonito.

Las estrategias que adoptan estos seres para sobrevivir a tales condiciones son sorprendentes, y hacen posible la vida en cualquier rincón del mundo.

  • Danovaro, R., Dell'Anno, A., Pusceddu, A., Gambi, C., Heiner, I. and Kristensen, R.M. The first metazoa living in permanently anoxic conditions. BMC. Biol. (2010) 8: 30.
  • Neves, R., Gambi, C., Danovaro, R. and Kristensen, Reinhardt. Spinoloricus cinziae (phylum Loricifera), a new species from a hypersaline anoxic deep basin in the Mediterranean Sea. (2014) 12.
  • Reinhardt Mobjerg Kristensen. An introduction to Loricifera, Cyliophora, and Micrognathozoa. Integrative and Comparative Biology. (2002) 42(3): 641-651.