Serpiente marina, una de las más venenosas del mundo

María Eugenia Thomas · 18 diciembre, 2018
Estrechamente ligada con las cobras, la serpiente marina difiere morfológicamente de sus parientes terrestres, ya que su cuerpo está adaptado para soportar la inmersión en aguas profundas y otras particularidades de la vida marina

La serpiente marina es un animal paradójico; por una parte, tiene la reputación de ser una criatura ‘suave’ que no ataca sin ser molestada y con la que las personas pueden interactuar mientras bucean. Hay quienes disfrutan de nadar cerca de ellas, aunque no estarían cerca de sus primas terrestres.

Al mismo tiempo, son en realidad altamente venenosas, y es que, de hecho, lo son más que cualquier otro tipo de serpiente. Estas bellas criaturas están relacionadas con los ofidios terrestres australianos y, a diferencia de los animales acuáticos puros, esta especie respira el aire de la superficie con regularidad.

Biología de las serpientes de mar

Una adaptación única que tienen al reino acuático es la capacidad para absorber oxígeno a través de la superficie de la piel. De hecho, pueden satisfacer en un 25% sus necesidades de oxígeno por medio de este sistema.

Otra evolución necesaria es cómo las serpientes marinas tratan con la sal, ya que originalmente son animales terrestres y no pueden tolerar niveles altos de salinidad como otras criaturas marinas. Como resultado, han desarrollado glándulas especiales debajo y alrededor de la lengua que permiten eliminar el exceso de sal en sus cuerpos.

La evolución final emprendida por las serpientes de mar está en sus escamas. La mayoría de las serpientes terrestres tienen escamas superpuestas diseñadas para proteger su cuerpo contra la abrasión constante del suelo.

Las serpientes de mar, por su parte, no necesitan esa protección, así que sus escamas son suaves y no están superpuestas. Están diseñadas para ser más hidrodinámicas y para actuar como una armadura contra los corales afilados.

serpiente marina (Hydrophiinae)

Hábitat de la serpiente marina

La serpiente marina vive en todo el mundo en aguas cálidas y templadas. Como a la mayoría de los reptiles, no le gusta el frío. Es posible encontrarla en todas las aguas tropicales desde el Caribe hasta Australia y la costa este de África.

Curiosamente, por razones que no se entienden correctamente, los únicos cuerpos de agua que no están habitados por esta especie son el océano Atlántico y el mar Mediterráneo. Ello, a pesar de que ambos tienen agua lo suficientemente caliente que la serpiente marina podría soportar.

Esto es especialmente curioso, ya que significa que, por alguna razón desconocida, las serpientes marinas no están dispuestas o no pueden cruzar el Canal de Panamá o el Canal de Suez respectivamente, a diferencia de muchas otras especies que sí han completado este cruce.

Veneno mortal

La serpiente de mar, como sus primas terrestres, es venenosa y, aunque las mordeduras son raras, ocurren. A diferencia de las terrestres, cuando las serpientes marinas pican no tienden a inyectar grandes cantidades de veneno.

Como resultado de este envenenamiento menor, la mordedura inicial a menudo es indolora y los síntomas no aparecen de inmediato. Sin embargo, a pesar del pequeño volumen de veneno entregado por mordedura, este sigue siendo peligroso debido a la potencia del veneno. Si no se trata, la muerte puede ocurrir de 8 a 12 horas después.

Serpiente marina: mito

Mitos sobre las serpientes marinas

El mito más común que conocerás sobre las serpientes marinas es que, debido a sus pequeños colmillos, no pueden morder a un buzo excepto en el lóbulo de la oreja y el área de la piel entre el pulgar y el índice.

Esto es una completa y absoluta falacia. La mayoría de las serpientes marinas son muy dóciles y tímidas por naturaleza, y muchos pescadores son vistos desenrollándolas de sus redes y devolviéndolas al mar. Pero la falta de deseo de la serpiente de morder y envenenar no debe confundirse con una falta de habilidad para hacerlo.

La serpiente marina puede morder y penetrar la piel humana expuesta y, como la mayoría son muy venenosas, esto puede causar la muerte de no ser atendido a tiempo.

Alimentación y hábitos de reproducción

La comida predilecta de esta especie ofídica es el pescado, el cual engulle entero. También consume anguilas y crustáceos, y algunas de ellas se alimentan de huevos de pescado.

La serpiente marina es una especie ovovivípara, es decir, los huevos se desarrollan dentro del cuerpo de la madre hasta que nacen o están a punto de eclosionar. Solo el género Laticauda es ovíparo y pone sus huevos en la tierra.

Los jóvenes nacen vivos en el agua, donde realizan todo su ciclo de vida. En algunas especies, las crías son bastantes grandes y, en ocasiones, son del tamaño de la mitad del cuerpo de la madre. Las crías de las serpientes marinas se independizan al nacer, así que esta es una de las pocas especies animales que no requieren cuidados maternos.

https://sites.google.com/site/venomousdangerous/snakes/most-venomous-sea-snakes

https://www.britannica.com/animal/sea-snake

https://oceana.org/marine-life/sea-turtles-reptiles/olive-sea-snake