La muda de piel en los animales

Mientras que los crustáceos cambian de exoesqueleto (su escudo), los reptiles como la serpiente abandonan una ‘camisa’ gruesa con la forma y color de sus cuerpos

El proceso conocido como ‘muda de piel’ se basa en la renovación del recubrimiento del cuerpo y se lleva a cabo en varias especies de animales, sobre todo en reptiles y crustáceos. Aprende más sobre este mecanismo a continuación.

La muda de piel en los reptiles

La piel de los reptiles se caracteriza por ser gruesa y estar protegida por escamas duras –lisas, aquilladas o acanaladas– que evitan la pérdida de agua a través de la piel e impiden la desecación o deshidratación.

Además, la dermis de estos animales contiene células pigmentarias –que le dan ese color verde o marrón característicos– y no poseen glándulas sudoríparas, motivo por el cual no transpiran.

Cuando un reptil muda la piel es porque renueva el estrato corneo de la epidermis, ya sea de forma completa o parcial. El proceso comienza por la cabeza hasta terminar en la cola.

En las únicas especies donde la transformación es visible es en las serpientes: unos días antes son más agresivas y dejan de comer, ya que necesitan poner todas las energías en este proceso. Al finalizar, abandonan una ‘camisa’ gruesa con la forma y color de sus cuerpos.

Reptiles: muda de piel de la serpiente

En cuanto a los lagartos, cocodrilos y tortugas, el cambio se efectúa de forma gradual. En muchos casos, el animal se come la piel que desprende, por lo cual no siempre se detecta la muda.

El tiempo que le lleva a un reptil mudar de piel dependerá de diversos factores, como por ejemplo la estación del año, la temperatura y humedad ambiente, e incluso la edad que tenga. Los ejemplares jóvenes mudan más la piel que los adultos.

Cuando un reptil se prepara para hacer el cambio busca un sitio húmedo o se sumerge en el agua: esto acelera el proceso y facilita que la capa externa de la piel se desprenda con mayor facilidad.

La muda de piel en los crustáceos

Las especies de crustáceos están recubiertas por un exoesqueleto de carbonato cálcico, el cual forma un caparazón rígido que los protege en todo momento. El problema comienza cuando el animal crece y ese ‘escudo’ es demasiado pequeño.

El crecimiento en los crustáceos es un proceso complejo y comprende varias fases: una premuda, una intermuda, una muda y un posmuda. A lo largo de ellas suceden cambios fisiológicos y morfológicos, gracias a los cuales se sustituye el exoesqueleto por uno de mayor tamaño.

Muda de piel en crustáceos

El ciclo se desencadena de forma hormonal y el organismo secreta diferentes sustancias que permiten el cambio. Cuando ha desarrollado un exoesqueleto nuevo –fino y no calcificado– se deshace del viejo. Luego capta agua para aumentar el volumen de su nuevo caparazón y fortalecerlo.

¿Qué sucede con aves y mamíferos?

Si bien cuando pensamos en la muda de piel automáticamente nos imaginamos a una serpiente o a un cangrejo, lo cierto es que otras especies y familias también realizan este proceso alguna vez en la vida.

En el caso de las aves –que provienen de los dinosaurios– la muda se lleva a cabo cuando alternan el plumaje según la estación del año. Las plumas viejas se van desprendiendo de a poco, por lo cual el animal no queda desnudo completamente, aunque sí debe permanecer en tierra y buscar refugio porque sus alas no están recubiertas lo suficiente como para volar.

El proceso de renovación de plumaje inicia en la cabeza y finaliza en la cola y puede desarrollarse una o dos veces al año. En el caso de las aves rapaces solo son capaces de mudar las plumas una vez cada algunos años.

Los mamíferos, por su parte, también realizan una especie de ‘muda’ aunque no de piel, sino de pelo. Esta transformación es paulatina y se relaciona con los cambios estacionales, sobre todo en aquellos animales que viven en zonas polares, árticas o de alta montaña: lobo, zorro, oso polar, conejo, entre otros.

Para sobrevivir a las estaciones nevadas y frías, los mamíferos recubren su cuerpo de pelo más grueso. Asimismo, en algunos casos se vuelve de color blanco para poder camuflarse con el hielo o la nieve.

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