¿Sabes qué es un casuario?

Alba Muñiz · 18 junio, 2018
Este ave no voladora llama la atención por sus colores y por el colgajo que cae del cuello, así como por la especie de casco que tiene en su cabeza

¿Sabes qué es un casuario?

Camuflándose en los densos y lluviosos bosques de Oceanía habita una solitaria ave de gran tamaño, emparentada con emúes y otras corredoras. Nos referimos al casuario, un animal que, entre sus muchas particularidades,  posee una suerte de casco en su cabeza y unas poderosas patas dotadas de fuertes garras.

Conoce al ave que lleva casco

El casuarius casuarius o casuario común habita Nueva Guinea, Papúa Nueva Guinea, Indonesia, el norte de Australia y las islas Molucas. Como habrás podido deducir, es un ave que no vuela, al igual que los avestruces o los kiwis. Su nombre proviene de las islas Papúa y hace referencia a la extraña protuberancia que posee en su desnuda cabeza.

El casco –de cartílago calcificado y cubierto por una piel queratinosa– está bien fundido con el cráneo. Se estima que su función es abrirle paso al animal entre la densa vegetación. Otros consideran que puede ser un ornamento sexual. En todo caso, las hembras suelen poseer cascos más grandes que los machos.

Pese a que, entre las aves, solo los avestruces los superan en tamaño, parecen más pequeños de lo que son. El motivo es que no caminan de forma erguida: lo ha­­cen inclinados y con la columna paralela al suelo.

Sin embargo, las hembras pueden alcanzar 1,70 metros de altura y superar los 75 kilos. Los machos, por su parte, rondan los 1,65 metros de estatura y pesan hasta más de 50 kilogramos.

Fauna de Guinea: casuario

Te presentamos al casuario, un ave de gran tamaño y que no vuela, que destaca por tener una especie de casco en su cabeza y unos colgajos bajo la barbilla. Además, es el macho el que incuba los huevos y cría a los polluelos.

Un animal pacífico que puede ser letal

Aparte de alcanzar velocidades de más de 50 km/h, este animal es un buen nadador. Y, como ave terrestre que es, tiene unas alas muy cortas. En contrapartida, sus patas son largas, fuertes y escamosas, y poseen tres dedos.

El dedo medio presenta la uña más desarrollada. Esta alcanza hasta unos 10 centímetros de longitud y puede convertirse en un arma letal si el casuario se ve obligado a defenderse, para lo que puede lanzar poderosas patadas.

Las plumas, por su parte, son negras y lustrosas, y cumplen la función de protegerlo de las copiosas lluvias que caen en las zonas que habita. Pero, además de mantenerse seco, su cuerpo también queda protegido de las espinas de algunas plantas.

Asimismo, tiene ojos grandes y castaños, y un pico largo y curvo. Su casi lampiño cuello presenta una piel rugosa de color azul brillante. Y de su barbilla se desprenden unos pequeños y carnosos colgajos rojos, similares a los de los pavos, que reciben el nombre de carúnculas.

Alimentación, reproducción y cría

El casuario se alimenta principalmente de frutas que recoge del suelo. Muchas veces usa su gran garra media como herramienta para buscar entre la capa de hojas caídas. También ingiere insectos, hongos y pequeños vertebrados. Suelen buscar su sustento tanto al amanecer como al atardecer.

Bien vale destacar, a estas alturas, la función que cumplen estas aves en la conservación de los bosques que habitan. Y es que las semillas de los frutos que comen son dispersadas a través de sus heces.

Casuario unicarunculado

Los animales adultos conviven solo en época de reproducción. Las hembras  ponen entre tres y cinco huevos de color verde sobre un nido hecho de hojas en el suelo. Al macho le toca el resto de la tarea. Y es que, mientras la hembra busca otras parejas para aparearse, él empolla entre 49 y 56 días y luego, durante nueve meses o un año, cría a sus vástagos.

Los polluelos presentan un plumaje castaño, negro y blanco, con rayas longitudinales que, el cumplir su primer año, troca a un pardo uniforme. El color negro y brillante de las plumas de los adultos comienza a desarrollarse a partir del segundo año y se completa en el cuarto.

Un ave en riesgo

La esperanza de vida de un casuario en libertad se estima entre los 12 y los 19 años. En cautiverio pueden alcanzar los 40. Sin embargo, son aves que se encuentran en riesgo. La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) los coloca en la categoría Vulnerable. Y en Australia lo consideran en peligro de extinción.

Es una especie que sufre la pérdida de hábitat por tierras ganadas para el cultivo o para la construcción de emprendimientos inmobiliarios. Pero también son aves atacadas por perros o cerdos salvajes, e incluso caen en trampas que los cazadores ponen para estos últimos.

Además, muchos casuarios mueren atropellados en las carreteras que debe cruzar para trasladarse por los territorios que siempre habitaron y hoy se ven amenazados por la –en apariencia imparable– intrusión humana.