Riesgos de los lácteos para tu mascota

Francisco María García · 16 septiembre, 2018
Los problemas más habituales con el consumo de estos productos son alergias, cólicos o diarreas; estas últimas pueden provocar deshidratación, sobre todo en canes jóvenes

Dicen que los humanos somos los únicos que ingerimos como alimento diario la leche de otras especies. Queriendo extrapolar este hábito a las mascotas, algunos ofrecen leche de vaca a los cachorros de perro o gato. Sin embargo, existen riesgos de los lácteos que pueden dañar sus organismos.

La leche de la hembra madre es exactamente lo que las crías necesitan. El hecho de ofrecer la leche de vaca a otras especies animales puede generarles problemas digestivos; la diarrea o el estreñimiento son los malestares más frecuentes.

Riesgos de los lácteos para el sistema digestivo de tu mascota

Si hablamos de cachorros, lo primero que notarás es que tanto tu perrito o gatito se quedarán con hambre después de tomar leche de vaca, sobre todo si no pudieron completar la etapa del destete a su debido tiempo. Realmente, las leches maternas de perras y gatas poseen un contenido de nutrientes muy elevado con respecto a la de vaca.

El otro factor que supone un riesgo de los lácteos para las mascotas domésticas es el alto contenido en lactosa de la leche de vaca. La lactosa es la proteína del azúcar; para que sea posible su digestión son necesarias las enzimas de lactasa. Estas enzimas hacen posible la descomposición de la proteína en el tracto intestinal.

Los perros y gatos no poseen en sus estómagos la cantidad necesaria de lactasa para digerir correctamente la lactosa. Esta peculiaridad puede derivar en diferentes molestias digestivas que se expresan, frecuentemente, en cólicos y diarrea. Además, pueden producirse desequilibrios alimenticios que generen intolerancia hacia otras comidas.

Papilla de destete para cachorros

Probablemente sean los perritos quienes menor tolerancia a la lactosa de leche de vaca presentan. Sin embargo, también en gatos existen casos de alergias o reacciones adversas; estos problemas suceden generalmente entre las 10 y 12 horas posteriores a la ingesta de leche de vaca y sus derivados.

Hay que señalar que, especialmente en los cachorros, un caso de diarrea puede presentar complicaciones. Los bebés de perros y gatos con diarrea pueden desnutrirse o deshidratarse con facilidad.

Ante la duda de cómo nutrir a un cachorro de perro o gato destetado prematuramente, existen leches maternizadas para animales que se venden en las veterinarias o tiendas de mascotas; suelen comercializarse en polvo, por lo que es de sencilla preparación. Otra opción posible para los pequeños cachorros destetados antes de tiempo, es la leche de vaca sin lactosa. En mercados especializados encontraremos estos productos.

¿Puedes dar queso o yogur a tu mascota?

El riesgo de los lácteos es menor en los derivados de la leche de vaca como el yogur o el queso; la cantidad de lactosa es considerablemente menor en estos subproductos. La tolerancia, por tanto, es mucho mayor, tanto en gatos como en perros, aunque eso no significa que haya animales más delicados que puedan presentar reacciones negativas.

Puedo darle yogur a mi perro

Por otra parte, tanto el queso como el yogur contienen niveles de calcio que exceden las necesidades reales de tus mascotas. Hay que recordar que demasiado calcio o demasiadas proteínas para los perros y gatos puede derivar en trastornos óseos a mediano o largo plazo.

Es cierto que algunos veterinarios o veterinarias pueden recomendar yogur de manera ocasional. El Lactobacillus acidophilus es un cultivo activo de bacterias que puede beneficiar la flora intestinal de las mascotas. Con estos suplementos alimenticios, puedes ayudar a tu mascota a recuperarse de malestares estomacales o diarreas con yogur contemplando siempre la dosis adecuada.

Se recomienda no más de una cucharada de yogur cada 12 horas. Para reducir el riesgo de contraindicaciones, el yogur debe ser natural y sin azúcar. Si el animal está en ayunas puede ingerir hasta media taza de este lácteo.

En cuanto al queso, realmente es un producto que gustará a tu mejor amigo. Sin embargo, no deja de presentar los típicos riesgos de los lácteos de la leche y el yogur. En caso de que desees compartir estos productos con tu perro o gato, intenta optar siempre por quesos bajos en grasas, ya que podrán digerirlos más fácilmente.

El queso crema es una variedad ligera que tu mascota podrá disfrutar. Recuerda que cualquier lácteo puede provocar una reacción alérgica a tu mascota, por lo que es ideal evitar al máximo el consumo de la leche y sus derivados.