Quemaduras en reptiles domésticos: tratamiento y cómo evitarlas

25 enero, 2021
Este artículo fue redactado y avalado por la bióloga Ana Díaz Maqueda
Todas las quemaduras, por inocuas que parezcan, pueden ser un potencial foco de infecciones. Este tipo de lesiones son comunes en mascotas exóticas de tutores primerizos,

Las quemaduras en reptiles domésticos que viven en terrarios son un problema más común de lo que parece. En los comercios especializados en mascotas exóticas, los profesionales hacen mucho hincapié en evitar este tipo de accidentes que, además de dolorosos, pueden suponer un peligro para la vida del animal.

Las causas principales de este problema suelen ser una inadecuada elección del tipo de fuente de calor, una falta de protección o desconocimiento por parte del tutor. Por ello, se trata de un error muy común en personas primerizas en el hobby.

Asimismo, muchas quemaduras no se detectan en el momento y no es hasta varios días más tarde, cuando se infecta, que el tutor se da cuenta. En las siguientes líneas te mostramos cómo evitar las quemaduras en reptiles domésticos y cómo es el tratamiento.

La termorregulación en reptiles

Los reptiles son llamados animales de sangre fría, aunque el término correcto es poiquilotermo. Los poiquilotermos no tienen mecanismos internos que regulen la temperatura corporal para que esta se mantenga constante, siempre dentro del rango donde los procesos biológicos pueden llevarse a cabo.

Por ello, estos animales necesitan cambiar ciertos patrones en su conducta para conseguir mantener su temperatura corporal lo más constante posible. Así, es esencial que los reptiles en cautividad tengan la posibilidad de refugiarse en lugares frescos cuando su temperatura sube demasiado o, contrariamente, buscar un punto de calor.

Este punto de calor es el que puede crear estragos si no se selecciona adecuadamente para la especie alojada. Los dos tipos de fuentes de calor más habituales en los terrarios son los focos de calor —emiten calor por radiación— y las rocas calientes o mantas térmicas —proveen calor por conducción o contacto—.

Una iguana sobre una rama.

¿Por qué se queman los reptiles?

Como hemos visto, el comportamiento normal de un reptil es buscar una fuente de calor cuando necesita aumentar su temperatura. En muchas ocasiones, un reptil puede quedarse dormido sobre una roca de calor. El mero contacto no provocará ningún daño, pero si pasa demasiado tiempo, aparecerán lesiones más graves.

Si día tras día el animal se tumba durante demasiado tiempo sobre la misma roca, al final desarrollará una quemadura más grave. Es en este momento cuando un tutor suele darse cuenta del problema.

Por otro lado, están las bombillas de calor. Estas bombillas suelen colocarse en el techo del terrario para que el animal se tumbe bajo ella como si estuviera tomando el sol.

Además, están diseñadas para irradiar calor, por lo que la temperatura de la bombilla es mucho más alta que la del ambiente. Por esta razón, el breve contacto de la piel del reptil contra la bombilla ya puede provocar una lesión grave.

Prevención

Para poder prevenir las quemaduras en reptiles domésticos, antes que nada se debe conocer la temperatura corporal óptima de la especie. Una vez conocido este dato, si por ejemplo fueran 37 ºC, nunca se colocará una roca caliente a más de esta temperatura.

Del mismo modo, este tipo de aparatos de calor no son óptimos para todas las especies de reptiles. Esto es especialmente reseñable en aquellas tienen tendencia a descansar durante demasiado tiempo y pueden llegar a quemarse.

Con respecto a las bombillas de calor radiante, además de colocarlas en lo más alto del recinto, deben protegerse con una malla que absorba poco calor —o directamente ponerlas fuera del terrario—. Si colocas una malla metálica, con un alto poder de conducción térmica, al final, la quemadura del animal será mucho más grave.

Tipos de quemaduras en reptiles domésticos

Según el tipo de fuente de calor, el material y la duración del contacto contra la piel del reptil, la lesión provocada por la quemadura será de mayor o menor gravedad. Aunque pueda parecer una locura, que un reptil se duerma sobre una piedra supuestamente diseñada para él puede terminar llevándolo a quirófano.

Igual que se clasifican en mamíferos o aves, las quemaduras en reptiles se agrupan en dos tipos: quemaduras de espesor parcial y de espesor total. En las primeras, solo la epidermis se ve afectada y no aparecen ampollas en la piel, pero pueden llegar a verse las raíces de las escamas.

Las quemaduras de espesor total son las más graves. Estas pueden llegar a comprometer las células nerviosas de la piel, ya que dañan la dermis e incluso capas subyacentes. En esta ocasión, sí se ven ampollas e incluso un líquido blanquecino.

Cuando las quemaduras llegan a afectar al sistema nervioso periférico, la herida no causa dolor, pero el tejido está tan destruido que regenerarlo puede necesitar de un largo tratamiento e incluso cirugía.

Tratamiento de quemaduras en reptiles domésticos

Cualquier tipo de quemadura en un reptil requiere de manejo veterinario. Nunca se debe tratar una quemadura en casa y mucho menos aplicar medicamentos destinados a humanos u otras mascotas.

Según la gravedad de la lesión, el tratamiento puede variar desde un simple suplemento alimenticio para propiciar la regeneración de la piel más externa, hasta una intervención quirúrgica. Todo depende del grado de daño sufrido en el tejido.

El veterinario será la persona que decida cuál es la mejor solución según el caso. Muchas veces, los tratamientos de antibióticos tópicos —y algunos sistémicos— son la opción más usada.

Uromastyx soleándose en un terrario.

Sea como fuere, si un reptil sufre una quemadura, además de visitar el veterinario, se debe tener mucha paciencia hasta que el animal se cure y mantener el recinto lo más limpio posible para prevenir infecciones secundarias.

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