¿Qué animales son hermafroditas?

Yamila · 8 diciembre, 2017

Algunas especies cuentan con órganos reproductivos asociados a ambos sexos, y pueden producir tanto gametos femeninos como masculinos. Solo algunos animales hermafroditas se fecundan a sí mismos, pero si se juntan con otro ejemplar adoptan el sexo que hace falta. En este artículo te contaremos más sobre esta característica tan peculiar en los seres vivos.

Qué saber sobre los animales hermafroditas

La principal distinción que podemos hacer sobre estos animales es que en su interior tienen órganos sexuales masculinos y femeninos integrados. Debido a esta condición, pueden producir células de ambos sexos según cuáles sean las necesidades; por ejemplo si encuentra a un individuo macho, el otro utilizará sus órganos femeninos y viceversa.

Estos animales tienen la capacidad de producir gametos de ambos sexos y, si bien algunos se pueden fecundar a sí mismos, en la mayoría de los casos necesitan de otro ejemplar para reproducirse. Casi todos los hermafroditas son invertebrados, como los peces o los insectos, y no existe ningún mamífero con esta capacidad.

Existen dos tipos de hermafroditismo: el secuencial y el simultáneo. En el primero se incluyen las especies que nacen con un sexo específico y en la adultez lo cambian al otro; si pasan de macho a hembra se llaman protándricos y si pasan de hembra a macho, protóginos.

En el caso de los hermafroditas simultáneos, estos cuentan con ambos órganos sexuales, los cuales pueden alternar según el momento, la situación o el ‘compañero’ que han encontrado para reproducirse.

¿Qué animales son hermafroditas?

El sexo en estos animales no está determinado por los cromosomas X e Y, como sucede con los mamíferos, sino con la madurez de los órganos o la situación particular. Algunos ejemplos de animales hermafroditas son:

1. Caracol

Este molusco provisto de una concha espiral, llamada popularmente ‘casa’ y dos pares de antenas que le sirven para orientarse y ver, es uno de los más conocidos hermafroditas que existen. Esto quiere decir que pueden producir tanto óvulos como espermatozoides, pero deben sí o sí acoplarse con otro para lograr la fecundación.

Los caracoles de jardín se inseminan uno al otro para fertilizar los óvulos internamente, tanto en el otoño como en la primavera. La cópula se lleva a cabo de noche y puede durar hasta siete horas y, pasado ese tiempo, ambos realizan un hueco en la tierra para depositar los huevos, que permanecerán enterrados por 15 días hasta eclosionar.

2. Estrella de mar

Se trata de una de las tantas especies que viven en el fondo marino de todos los océanos del mundo, y que también tiene la particularidad de ser hermafrodita. Por lo general cuentan con cinco brazos, de ahí el nombre de ‘estrella’ y pueden reproducirse tanto sexual como asexualmente.

Solo es posible determinar cuál es el macho y cuál es la hembra durante el desove, ya que no presentan ninguna diferencia física según el sexo que sean. Y es que es curioso que algunas estrellas de mar son machos al nacer y luego se convierten en hembras al envejecer.

3. Camarón

Así como sucede con los demás crustáceos, los camarones también son hermafroditas, y en algunos casos nacen machos y, al envejecer o por ciertas circunstancias de jerarquía, se convierten en hembras. Estas incuban los huevos fecundados, los cuales permanecen adheridos en sus patas nadadoras hasta el momento de eclosionar.

4. Tenia

Este parásito, conocido como ‘lombriz solitaria’ y que causa enfermedades en las personas y animales, también es hermafrodita. En su interior cuenta con un juego de órganos completos de cada sexo, es decir, que presentan testículos y ovarios. Una de las principales características de las tenias es que pueden autofecundarse, aunque también pueden procrear cruzándose entre dos individuos.

5. Gusano plano

Los órganos sexuales de esta especie son uno de los más complejos del reino animal, en contraposición con su simple cuerpo en forma de tubo. Los gusanos planos son hermafroditas, su reproducción es interna y cuentan con órganos copuladores. El macho introduce el cirro o pene para verter los espermatozoides en la hembra, la cual produce óvulos para enviarlos al útero.

También los gusanos pueden partirse en segmentos y cada uno de ellos servir como ‘contenedor’, donde colocar huevos. En ciertas ocasiones se reproducen de forma asexual, y otras veces por regeneración de ellos mismos.

Fuente de las imágenes: r0bz