Gusanos del corazón en perros

Francisco María García · 19 enero, 2016

La llamada filariosis es una enfermedad cardiopulmonar que está causada por un parásito llamado dirofilaria immitis, que afecta fundamentalmente a los perros, pero también puede afectar a los gatos. Se trata del llamado “gusano del corazón”, un gusano de color blanco, que puede medir más de 30 cm de longitud cuando es adulto, y que causa alteraciones graves en los pulmones y el corazón de estos animales.

Modo de transmisión

Autor: RD_Elsie
Autor: RD_Elsie

¿Cómo se transmite esta enfermedad? Uno de los medios de transmisión de esta enfermedad son los mosquitos. Hay 80 especies de estos insectos que pueden transmitir la enfermedad. De esta forma, los mosquitos, al picar a un animal que ya tiene la filariosis, ingieren las formas larvarias de estos gusanos, en un estado microscópico. Dentro del mosquito se produce la evolución del gusano, que puede ser muy rápida, en una semana.

Cuando el mosquito pica a otro animal le transmite el parásito penetrando la piel. El parásito tiene mucha movilidad y rápidamente se asienta en las arterias pulmonares y el corazón. Allí crecen y llegan a su madurez midiendo hasta 30 cm. Como vemos, no hay un contacto directo de un perro a otro.

Prevención

Es muy importante para el tratamiento de esta enfermedad realizar un diagnóstico precoz, para comenzar cuanto antes el tratamiento y hacerlo con el menor riesgo posible. Si solo hay gusanos pequeños (larvas) los posibles daños internos provocados serán menores, y el tratamiento más eficaz.

Si el animal está libre de la enfermedad y se quiere hacer una buena prevención, hay muchos tratamientos preventivos según las necesidades de cada animal y de cada propietario, y evitar, de esta forma, el contagio. En el mercado existen hoy día diferentes productos, bien sea en comprimidos, o en pipetas para aplicar en la piel, con el fármaco adecuado para que se absorba a través de la piel. La dosis suele ser mensual. También existen tratamientos preventivos inyectables con duración de un año.

Síntomas

¿Qué síntomas son los más descriptivos de esta enfermedad? En muchas ocasiones, ni siquiera se presentan síntomas o bien son tan suaves que pasan desapercibidos. Entre los más corrientes está la tos y la desgana para la actividad física, las taquicardias y las dificultades a la hora de respirar.

Los perros no dan ninguna señal de estar infectados durante los primeros 6 meses del período, antes de la maduración del gusano, pero una buena investigación con los análisis correspondientes sí dejará ver los signos de la enfermedad. Es posible, aunque no frecuente, que una larva termine en un ojo o una pierna, lo que produce ceguera, cojera, ataques epilépticos, etc.

Cuando la enfermedad va evolucionando puede darse el caso de que se produzcan hemorragias nasales o pérdida progresiva de peso aunque el animal coma mucho, desmayos, anemia y problemas de coagulación en la sangre, y a largo plazo, incluso el fallecimiento del animal.

Diagnóstico

La enfermedad se localiza a través de un análisis de sangre del perro, observándola directamente en el microscopio, sobre todo, en el caso de los gusanos en su estado pequeño o de larva; cuando son adultos pueden detectarse en un rápido análisis de sangre.

Tratamiento

veterinario y perro

En la mayoría de los casos se trata de un tratamiento fuerte. Por ello, hay que hacer una evaluación previa de la salud del animal para establecer plenas garantías de que resistirá dicho tratamiento. Hay que eliminar todo resto de estos parásitos, tanto en su estado adulto como en las formas larvarias. Primero se aplica el tratamiento contra los gusanos pequeños, y después contra los gusanos grandes que se encuentran en el corazón del animal.

Una vez efectuado el tratamiento es preciso realizar un test para tener la seguridad de que el tratamiento ha surtido su efecto.

El tratamiento del contagio del gusano del corazón es un proceso largo, ya que los gusanos adultos tardan meses en morir. El perro tiene que descansar durante varios meses tras el tratamiento para evitar que los gusanos muertos penetren en los pulmones. La cirugía para ir eliminando estos gusanos es posible, pero al tratarse de órganos vitales los contagiados, es peligrosa para la vida del animal.