¿Pueden los gatos comer verduras?

28 Septiembre, 2019
Este artículo ha sido escrito y verificado por el biotecnólogo Alejandro Rodríguez
A pesar de sus hábitos carnívoros, los gatos pueden comer verduras. Eso sí, en cantidades limitadas.

No cabe duda de que una dieta variada es sinónimo de buena salud. Sin embargo, en el caso de la dieta de nuestra mascota pueden surgirnos dudas. Por ejemplo, ¿pueden los gatos comer verduras? Si es así, ¿cuáles son las ideales y cuáles debemos evitar?

La dieta de los gatos

La mayoría de los felinos, ya sea los que viven en estado salvaje o los gatos domésticos, suelen basar la mayor parte de su alimentación en un comportamiento casi exclusivamente carnívoro. Esto quiere decir, entre otras cosas, que su tracto digestivo está más adaptado para procesar proteína animal que materia vegetal.

Esto no quiere decir que la dieta de un gato deba incluir solamente carne. El aporte ocasional de vegetales es beneficioso para tu mascota, siempre que sepamos qué tipo y cuánta verdura podemos darle. Normalmente, el aporte vegetal no debe superar el 15 % de la ingesta total.

Al igual que ocurre con el resto de mascotas, la dieta balanceada es la opción ideal para que nuestro gato crezca sano. Si quieres que tu gato empiece a comer verduras, nada mejor que consultarlo antes de hacerlo con tu veterinario. Esta es la mejor manera de asegurarte que el aporte vegetal es el necesario.

Gato a punto de comer zanahorias

Verduras que sí pueden comer

Antes de nada, es importante saber que la mayoría de las verduras que los gatos pueden comer deben cocinarse previamente. La verdura hervida ayuda a que tu gato lo coma mejor, además de ayudar a su digestión si se administran con moderación.

Entre los alimentos vegetales más recomendados para gatos, se encuentra la zanahoria. Esta verdura le aportará fibra, minerales y valiosas vitaminas, entre ellas la K, C, E y el betacaroteno. Este precursor de la vitamina A es quizá el más importante, ya que los gatos no son capaces de sintetizarlo por sí mismos.

Los guisantes hervidos también son aptos para nuestro gato. Son una fuente inagotable de magnesio y vitamina B12. Aparte de los guisantes, también podemos incluir pequeñas porciones de calabaza, lechuga, judías verdes, pepino –crudo o hervido– o espinacas. Como ves, el abanico de opciones es bastante amplio. Pero debes tener en cuenta que las dosis han de ser pequeñas, por lo que la mejor opción para que las coman es mezclarlas con el alimento diario.

Gato a punto de comer calabaza

Verduras que conviene evitar

Dentro de la lista de verduras no recomendadas para nuestro gato, hay algunas que tenemos que evitar a toda costa. Entre las más peligrosas se encuentran las pertenecientes al género Allium: el ajo, la cebolla y el cebollino, entre otros. Todas estas verduras contienen tiosulfato, un compuesto que afecta a la estructura de los glóbulos rojos del felino y que puede provocarle anemia.

Otras verduras, si bien no hay que evitarlas a toda costa, conviene no incluirlas. Por ejemplo, los tallos y las hojas de algunas solanáceas –patata y tomate– son nocivas. Estos alimentos pueden interferir en el aparato digestivo del animal, así que lo mejor es evitar dárselos de manera continuada. En el caso de la patata, si deseamos incluirla en la dieta, debemos hervirla antes.

Como ves, la opción de dar de comer verduras a tu gato no es algo que deba hacerse a la ligera. Como siempre, tu veterinario podrá guiarte sobre la mejor estrategia nutricional que debes adoptar.

  • Barnes, J. (2017). Digestive system. In Atlas of Feline Anatomy For Veterinarians (pp. 163-180). Teton NewMedia.