¿Puede la temperatura afectar la actividad de los virus?

25 marzo, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por la bióloga María Muñoz Navarro
La temperatura juega un papel importante en la aparición de enfermedades infecciosas. La transmisión del coronavirus causante del SARS en 2003 se vio favorecida en zonas donde la temperatura ambiental rondaba los 22-25ºC.

Debido a los acontecimientos actuales relacionados con el SARS-CoV-2, nos asaltan miles de inquietudes que nos hacen preguntarnos qué virus es este, cómo se transmite o qué podemos hacer para no contagiarnos. Y es posible que también nos preguntemos: ¿qué favorece más la actividad de los virus, el frío o el calor?

En el año 2003 hubo un brote de coronavirus en Hong Kong que se extendió a numerosos países. Entonces los científicos estudiaron cómo los factores climáticos afectan en su transmisión.

A continuación te contaremos de qué manera influye la temperatura en la actividad de los virus y otros datos de interés.

La temperatura y los organismos

La temperatura es el factor ambiental más importante que afecta a la salud de todos los organismos, ya que sus efectos repercuten sobre el crecimiento y desarrollo de la patogénesis de forma inmediata.

Los cambios de temperatura pueden afectar tanto a la biología del huésped como la del parásito (virus). De hecho, el impacto del cambio climático está relacionado con numerosas enfermedades infecciosas.

Algunos de los brotes más mortales de enfermedades infecciosas de tipo vírico son el ébola, VIH y el coronavirus, causante del SARS (síndrome respiratorio agudo grave).

Efectos de la temperatura

Los virus son termolábiles, es decir, se destruyen al alcanzar una temperatura elevada. Por eso, entre los 50-65 ºC aplicados durante media hora, la mayoría de los virus se inactivan.

Esto se debe a que las altas temperaturas provocan la desnaturalización de las proteínas que componen la cápside (estructura proteica que envuelve y protege al material genético).

Sin embargo, hay excepciones. Por ejemplo, los virus de la hepatitis B se inactivan a los 120ºC durante 30 minutos. También al administrarle 15 Ib de presión, que se usa como desinfectante o al aplicarle glutaraldehído activado a 2ºC.

Los virus son estables a temperaturas bajas.  A -75ºC se mantienen activos durante meses mientras que a -196ºC  pueden conservarse activos durante años.

A continuación, exponemos cómo la temperatura afecta a la supervivencia de algunos virus que causan enfermedades infecciosas.

El caso del coronavirus

Coronavirus en 3D

El SARS-CoV fue una enfermedad emergente asociada a una neumonía severa, causada por coronavirus, que se extendió a 20 países en 5 continentes en el año 2003. El brote surgió en Amoy Garden, en Hong Kong, en un bloque de apartamentos donde más de 300 residentes se infectaron.

La mortalidad que causó fue de un 9 % y las personas mayores fueron las más afectadas. En el entorno hospitalario aumentó el número de casos debido al contacto entre pacientes, personal sanitario y fómites (objetos inertes que transmiten agentes patógenos en los hospitales como estetoscopios, mascarillas, sábanas, etc).

Temperatura y SARS

La principal vía de transmisión de la infección SARS-CoV son las gotas respiratorias, que se propagan por el aire al toser o estornudar. Mejor conocidas como ‘gotitas de Flugge’

En un estudio publicado en la revista Applied and Enviromental Microbiology se halló este virus en superficies lisas y en objetos hospitalarios, donde persistió hasta 28 días a temperaturas entre los 22ºC y 25ºC . Sin embargo, se inactivó cuando se le aplicó una temperatura de 40ºC.

En la revista Advances in Virology otro artículo expone que:

  • El virus se mantuvo estable durante 3 semanas a temperatura ambiente, y que moría al administrarle una temperatura de 56ºC durante 15 minutos.
  • La incidencia de SARS aumentaba los días en que las temperaturas ambientales bajaban en Hong Kong y en otras regiones subtropicales.
  • También señalan que en Singapur, que se encuentra en una zona tropical, existía una mayor incidencia de brotes de SARS en los hospitales debido al uso del aire acondicionado.
Los virus se desactivan con el frío.

Como el virus puede permanecer activo durante 2 semanas cuando hay bajas temperaturas, lo que además facilita su transmisión, en Guangzhou, los médicos decidieron mantener las ventanas abiertas. De esta manera, las habitaciones estuvieron bien ventiladas. Esto supuso la reducción de la supervivencia y transmisión del virus.

Cabe destacar que en algunos países asiáticos de áreas tropicales, como Malasia, Indonesia o Tailandia, donde las temperaturas son elevadas, no se dieron casos de brotes de SARS.

Otros factores ambientales como la velocidad del viento, la luz solar, la humedad relativa y la presión del aire están asociadas con la epidemia de SARS.

La contaminación ambiental y los fómites desempeñan un papel importante en la transmisión del virus y contribuyen a la infección nosocomial.

El caso de otros virus

Influenza: la propagación del virus de la influenza (gripe) depende tanto de la humedad relativa como de la temperatura. Así que las condiciones frías y secas favorecen su transmisión, lo cual coincide con el período estacional del invierno.

Dengue: en este caso el virus depende del vector (mosquito Aedes). En altitudes altas, donde las temperaturas son bajas, el virus no completa el período de incubación durante la vida del mosquito, por lo que su transmisión se ve limitada por la temperatura ambiental.

El periodo de incubación extrínseco se da a una temperatura de 25ºC y la posinfección a 30ºC. Estos mosquitos transmiten también el virus de chikungunya y el de la fiebre amarilla. Debido al cambio climático, este insecto se ha encontrado en distintos lugares que no suele frecuentar, permitiendo una transmisión descontrolada de los virus.

Mosquito Aedes aegypti.

Además de la temperatura, existen otros factores ambientales que pueden afectar a la actividad de los virus.

Agentes físicos

  • Radiaciones. Tanto las radiaciones de tipo ionizantes (rayos X) como no ionizantes (luz ultravioleta) causan alteraciones (roturas) en la cadena de nucleótidos del material genético de los virus.

Agentes químicos

  • Disolventes lipídicos. Hay virus que poseen una envoltura formada por una doble capa lipídica (virus envueltos), por lo que fácilmente se pueden inactivar con el uso de disolventes de grasa (cloroformo, éter…). Los que no poseen esta envoltura (virus desnudos), son resistentes a este tipo de disolventes pero sensibles a agentes oxidantes (ácido clorhídrico y ácidos en general).
  • pH. Los virus son muy sensibles a los cambios violentos de pH. Se mantienen activos entre un pH de 5 y 9. Por debajo o por encima de este rango se inactivan.

La temperatura es un factor determinante

En conclusión, la temperatura es un factor determinante en la viabilidad de los virus. La mayoría se inactivan a altas temperaturas, mientras que el clima frío y seco favorece su replicación y transmisión.

Los entornos hospitalarios son considerados foco de contaminación debido a que los virus y otros agentes patógenos son capaces de permanecer en las superficies de las habitaciones y de objetos. Esto contribuye a la infección de los pacientes y de los profesionales sanitarios.

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