Oso pardo: características, comportamiento y hábitat

Virginia Duque Mirón · 1 noviembre, 2017

Los osos nos parecen animales adorables, tanto, que hasta inventamos la frase “dame un abrazo de oso”. No obstante, por desgracia, a día de hoy son animales salvajes, que no parecen querer ser muy buenos amigos nuestros. El daño que el hombre ha ocasionado a su existencia y hábitat ha creado esto. Hoy queremos hablarte del oso pardo, posiblemente la especie de osos que más haya en el mundo.

Dentro de ellos, aunque pudieran parecer todos iguales, los hay diferentes, pues pueden variar en tamaño y color. Veamos qué características destacan en este animal.

Conocemos al oso pardo

Características

El oso pardo es un animal de grandes dimensiones con una gran cabeza y unas orejas pequeñas que están justamente sobre su cráneo de forma erecta pero redondeada. Su pelo es corto y escaso, pero suficiente para servirle de protección ante adversidades meteorológicas. Dependiendo de la zona en la que viva, el color de este puede variar desde pardo claro hasta negro.

Oso encima de una roca

Su peso puede alcanzar 180 kilos en el caso de los machos, si estos viven en la península Ibérica. Los de mayor peso y tamaño se encuentran en América del Norte, los cuales pueden sobrepasar los 300 kilos.

Es un animal plantígrado. Esto significa que al caminar, apoya todo su peso en la planta de los pies, así como hacemos las personas. Puede caminar sobre dos patas, aunque prefiere no hacerlo y dejar esa postura para ocasiones especiales, como una pelea o defender su territorio.

Hábitat y alimentación

El oso pardo vive en la Península Ibérica y en América del Norte. El clima caliente no es para él, por lo que no se encontrará en otras zonas del continente americano.

Le gusta vivir en zonas poco habitadas, sin muchos humanos alrededor y con mucha tranquilidad. Le encantan los bosques de abedules, pinos negros o silvestres, abetos, abedules, etc. No sirven para estar en espacios pequeños, de hecho, se conoce que extienden su hábitat por varios kilómetros cuadrados, entre 128 y 1600 para los machos, y 58 y 225 para las hembras.

Su dieta es mayoritariamente vegetariana, por lo que sus dientes están totalmente moldeados para alimentarse de frutas y vegetales. El conocimiento que hemos adquirido en los dibujos animados de que a los osos les gusta la miel es totalmente cierto. Cuando tienen la oportunidad, complementan su dieta con este rico manjar.

No obstante, si el alimento le falta, comerá carne de carroña, pues sus antepasados tenían su dentadura preparada para poder incluso romper los huesos de un ciervo.

Oso en el bosque

Comportamiento

Los osos son solitarios, a excepción de cuando las hembras están en celo. En ese momento sus prioridades cambian y buscan la mejor hembra para aparearse. Después de la primera camada, se tardarán tres años en poder ver otra, y en cada una nacerá un máximo de tres crías, lo cual no favores al desarrollo de la raza.

No se atan a ninguna hembra, son polígamos, así que es posible que en una misma época de celo de las hembras se aparee con varias. Una vez que lo han hecho, pueden permanecer cerca de la hembra el tiempo del embarazo, pero luego volverá a su soledad e independencia, cualidades que lo caracterizan.

Cuando llegan las crías, suelen pesar medio kilo, nacer sin dientes y sin poder ver. No saldrán de la cueva hasta que no estén repletas de pelo por completo, pues es un factor vital para protegerse de muchos peligros externos.

El oso pardo es un animal que no está muy alejado de nosotros, aunque si ves uno, mejor no te acerques. Los animales no son malos porque sí, pero el miedo que han desarrollado a los humanos por el daño causado los hace estar a la defensiva. Al menos, hemos podido disfrutar de él conociéndole más.