Maltrato animal: un mono con ropa no es gracioso

Eugenio Fernández 2 marzo, 2018
El sufrimiento que padece este tipo de animales es enorme, pues son obligados a adoptar comportamientos parecidos a los humanos; para conseguir esta similitud se someten a los primates a unos entrenamientos mediante la inducción de miedo y los malos tratos

Parece increíble, pero en 2018 hay que insistir en que un mono con ropa no es algo gracioso, y compartir imágenes en los que se ven primates vestidos es un claro ejemplo de maltrato animal.

El mono con ropa y otros casos de maltrato de primates

En internet y en películas podemos encontrar muchas imágenes en las que aparece un mono con ropa o realiza comportamientos humanizados que no son naturales; aunque puedan resultar divertidos, en realidad existe una oscura realidad detrás.

Hablamos de animales humanizados cuando poseen comportamientos que no son naturales, como puede ser andar en bicicleta o fumar. También hablamos de humanizar conductas cuando damos explicaciones humanas para actuaciones salvajes.

Como hemos mencionado en otras ocasiones, el sufrimiento de un mono como mascota es enorme, ya que dependen mucho de sus madres y para que sean mansos debemos arrancarlos de sus brazos; y es que ocurre lo mismo con los protagonistas de esta clase de imágenes.

Cuando un mono es mascota o actúa en televisión, necesitamos que no se comporte como un animal salvaje para que no sea peligroso. Es por ello que cuando vemos un mono con ropa sabemos que ese primate está humanizado, y ha pasado por un calvario.

Mono con sombrero

La falsa sonrisa de los primates

Existen otros indicativos del sufrimiento de estos animales; gran parte de los primates se comunican por gestos faciales, aunque los significados que les damos son distintos.

Mientras que para los humanos la sonrisa tiene un buen significado, cuando un mono nos enseña los dientes de forma similar a la sonrisa humana quiere decir miedo: muestra sus principales armas cuando está aterrado.

Cuando vemos un mono con ropa o realizando un comportamiento humanizado, en muchas ocasiones aparece con esta expresión de miedo. Esta expresión nos resulta graciosa a las personas, y es entrenada a través del miedo y el maltrato.

Solo hay una forma de hacer que un animal ponga cara de miedo cuando tú quieres. De hecho, se ha demostrado que la mayoría de primates que aparecen en películas presentan este tipo de comportamientos.

Consecuencias de los primates humanizados

Separar a estos animales de sus madres para humanizarlos tiene múltiples consecuencias: la relación entre madres y crías es fuerte en todos los primates, desde la especie humana hasta el mono capuchino.

Primates: comportamiento del macaco de Gibraltar

Esto hace que el uso de estos animales para el cine o su tenencia como mascotas cause problemas psicológicos similares a los que pueden desarrollar huérfanos que son maltratados o a los que apenas se toca y se les da cariño. Son animales complejos y salvajes, que deben vivir en grandes grupos de monos de su misma especie.

Sin embargo, existen otras consecuencias menos conocidas: se ha demostrado que compartir imágenes de un mono con ropa o como mascota aumentan el tráfico ilegal de especies silvestres, lo que acerca a estos animales a estar en peligro de extinción.

Uno de los casos más conocidos es el del loris lento, un mamífero venenoso cuya caza ilegal aumentó exponencialmente con los vídeos de youtube donde se le ve como mascota.

Este es un gran ejemplo, ya que es un caso de humanización de comportamientos salvajes: se ve como a los loris levantan los brazos al hacerles cosquillas. Sin embargo es una conducta defensiva: en los codos del loris lento hay glándulas venenosas.

Numerosas autoridades han denunciado los peligros de humanizar animales salvajes y usarlos en la industria del cine y el espectáculo. Una de las más conocidas es Jane Goodall, que ha rescatado a numerosos chimpancés y otras especies en sus santuarios de primates, y que pide que no se compartan esta clase de imágenes en las redes sociales.

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