La reproducción y el celo en los gatos

Irene Peláez · 3 febrero, 2015

Los gatos son una de las especies domésticas más inclinadas hacia la sexualidad que existen. Esto puede suponer un problema para los dueños con gatos, sobre todo si viven en un piso. Lo mejor para adaptarse a este periodo es conocerlo y por eso aquí te contamos algunas cosas sobre la reproducción y el celo en los gatos.

Características generales

gatos enamorados

Los gatos son animales muy sexuales y lo primero que hay que saber es que su sexualidad va por ciclos. Las hembras felinas son poliéstricas estacionales, y en sus periodos más fértiles ésta hace todo lo posible por atraer al macho y esto se conoce como periodo de celo.

La sexualidad es más fuerte en las hembras que en los machos, ya que las hembras empiezan a madurar sexualmente en torno a los 6 meses de edad y alcanzan la madurez sexual en torno a los nueve o diez meses, mientras que los machos no maduran hasta en año.

A la hora de aparear a una gata es mejor elegir a un macho que tenga más de un año y a una hembra de más de 10 meses, para asegurarse de que ambos hayan madurado sexualmente de forma completa. Las relaciones entre ejemplares excesivamente jóvenes no son aconsejables y siempre es conveniente contar con un ejemplar con experiencia, ya sea la hembra o el macho.

Factores genéticos o ambientales

El ciclo sexual de los gatos no depende sólo de su fisiología, sino también de factores externos y ambientales. Aunque los machos son capaces de aparearse siempre, las hembras necesitan periodos propicios que se dan cada dos o tres semanas, a pesar de que las épocas álgidas de celo son de septiembre a marzo, siendo las épocas ideales la primavera y principios de verano.

Además hay ciertos factores que determinan la activación del sistema hormonal, como son la duración del día, la temperatura ambiente y la presencia de otros gatos dentro del mismo recinto. El cariño que proporcionan los dueños, el calor de la calefacción, una alimentación completa, el lugar donde vive y la luz recibida son factores que determinan el comportamiento especial de la hembra.

Asimismo, las mascotas que viven dentro de casa pueden estar en celo todo el año, aunque los ejemplares del hemisferio sur tienen su ciclo opuesto a los del hemisferio norte. Como ocurre en los humanos, los ciclos dependen también de cada gata en particular, aunque existen diferencias generales, como por ejemplo una diferencia en la maduración sexual entre las hembras de razas de pelo largo y las de pelo corto. Por ejemplo, las siamesas pueden tener su primer ciclo a los 5 meses y las persas a los 10 meses.

Periodos del ciclo sexual

gatos enamorados 3

El ciclo sexual de los felinos se divide en cuatro fases: proestro, estro, metaestro y anestro.

El proestro dura entre uno y tres días y también se conoce como la etapa del cortejo. En este periodo, el apetito de la gata aumenta considerablemente, así como su cariño hacia el dueño. Su vulva se hace más grande y sus maullidos son más agudos y cortos. Estará más inquieta y comenzará a insinuarse a los machos, pero no se dejará montar.

La siguiente etapa es el estro, que dura de cuatro a seis días si se produce el apareamiento y de diez a catorce si no se produce. Este es el periodo de mayor receptividad sexual en la gata, sus maullidos son más altos y fuertes y los utiliza para llamar al macho. Tiene cambios de conducta bruscos y apreciables y orina frecuentemente en esquinas y rincones para atraer a los machos.

El metaestro es la etapa más corta. Dura 24 horas y muchas veces se considera parte del estro. En esta etapa la hembra rechaza de manera agresiva a todos los machos que intenten acercarse. La última etapa es el anestro, que si la hembra ha sido fecundada dura dos meses y si no de dos a tres semanas, que es el descanso del ciclo sexual.

Comportamiento de la gata en celo

Las gatas en general comienzan a ser mucho más cariñosas y juguetonas a partir de los seis meses, cuando comienzan a desarrollarse sexualmente. Sin embargo, cuando están en celo propiamente dicho, sus maullidos son intensos y orinan por toda la casa en las esquinas y rincones escondidos porque la orina sirve de perfume a los gatos de la vecindad.

Porque el gato es una de las especies domésticas más orientadas hacia la sexualidad, la esterilización y castración son opciones que deben de tenerse en cuenta. Los veterinarios aseguran que no tienen efectos secundarios para el gato y es recomendable y beneficiosa porque evita enfermedades y comportamientos no deseados.