La reproducción de las ovejas

Francisco María García · 7 enero, 2018
Para la reproducción de las ovejas, hay que saber que el ciclo estral es el período en el que la hembra acepta al macho; es decir, es receptiva sexualmente

Las ovejas son mamíferos cuadrúpedos y herbívoros. Su nombre científico es Ovis orientalis aries, y se crían en un gran número de países por todo el mundo, con distintas finalidades.

La cría de este ganado está dirigida fundamentalmente a la comercialización de leche y carne para el consumo humano. También sirve como fuente de productos orgánicos.

Incluso, puede servir de mascota en una granja o para algunas instituciones militares. Tampoco podemos olvidarnos su lana, de gran importancia para la industria textil como elemento imprescindible para la protección del frío.

Lo que hay que saber sobre la reproducción de las ovejas

La pubertad

Las ovejas hembras alcanzan la pubertad cuando cumplen unos cinco meses de edad, aunque esta condición puede oscilar entre los 5 y los 10 meses. En el caso de los machos, ocurre con cierta antelación, entre los tres y seis.

Sin embargo, para la primera monta de las hembras, es necesario esperar a que cumplan entre 8 y 10 meses. No es extraño que los machos puedan intentar cubrir a las hembras antes de este periodo, pero muchos criadores esperan a que cumplan un año para comenzar la reproducción. De hecho, y de forma natural, los más precoces lo intentan a los seis o siete meses.

Alimentación para ovejas

Debido a la maduración sexual temprana de los machos, los expertos recomiendan separarlos de las hembras cuando son jóvenes. Se intenta, de esta forma, evitar la reproducción de las ovejas entre ejemplares consanguíneos.

Ciclo reproductivo de las hembras

El ciclo estral –celo de los mamíferos– es el período durante el cual la hembra acepta al macho; es decir, en el que se encuentra receptiva sexualmente.

Entonces, se producen los cambios hormonales necesarios para que la hembra pueda ser fecundada. Hay que añadir que, aunque las ovejas presentan varios ciclos estrales en el año, estos dependen de las estaciones.

La reproducción de las ovejas según la estación

Existen varios factores que influyen en los ciclos reproductivos de las ovejas: el tipo de alimentación, la temperatura ambiental, la presencia de machos y la estación del año (el más importante).

En este sentido, el fotoperiodo, nombre que recibe el tiempo del día en que el animal está expuesto a la luz, determina los ciclos estrales de las ovejas. Dependiendo de esta exposición a la luz, los ovarios comienzan a funcionar.

En el caso de las ovejas, el periodo reproductivo ocurre cuando los días son más cortos; cuando oscurece más temprano. Esto tiene que ver con la producción de hormonas que se estimulan con la luz.

Esta temporalidad es importante para que las hembras puedan parir en condiciones climáticas favorables, es decir, durante la primavera. Es una manera de garantizar que aumenten las probabilidades de sobrevivir de las crías.

¿Cómo detectar el celo de las ovejas?

Durante el ciclo de reproducción de las ovejas se debe observar lo siguiente:

  • La vulva está sonrojada y húmeda.
  • La oveja orina con más frecuencia de lo habitual.
  • Bala con más insistencia.
  • Agita la cola de un lado a otro en presencia del macho.

Si se presentan estas características, probablemente la oveja esté en celo.

Gestación

Dura aproximadamente cinco meses (entre 145 y 153 días). En este período se debe observar la alimentación del animal, ya que requiere un poco más de comida; es ideal añadir granos y cereales a su dieta diaria. Si bien se aumenta la cantidad de alimento, no se debe exagerar, ya que no es bueno que engorden de forma excesiva.

Alimentación para ovejas

Por otra parte, es recomendable separar a la oveja preñada de los otros animales para evitar golpes y maltratos. Así se disminuye el riesgo de aborto.

El parto

Se puede presumir que la oveja va a parir cuando se aparta de los otros animales. Además, se muestra inquieta y pierde el apetito.

Tras la preparación para el parto, la vulva se inflama, se enrojece y la piel se ve suelta. Luego comienzan las contracciones y, con posterioridad, rompe aguas. Pasado un tiempo, el animal se echa y comienza a mirar hacia arriba mientras estira el cuello. En ese momento se esfuerza por expulsar al cordero: la cría nace.

Por lo general, el parto es un proceso natural que no requiere intervención. Si el cordero no está bien colocado, la ayuda humana es fundamental para el nacimiento. El pastor, o la persona que cuida del rebaño, debe lavarse bien las manos, introducir una de ellas en la vulva de la oveja y acomodar cuidadosamente la cría.

Por fin, y después de que la oveja haya terminado la labor de parto, se le da agua fresca. En general, como habíamos dicho antes y como hemos podido observar, el proceso de reproducción de las borregas apenas requiere de la intervención humana.