¿Qué es la metamorfosis en los animales?

Yamila · 18 diciembre, 2017
Sabemos que la metamorfosis en los animales puede suponer un gran cambio en la apariencia del animal, si bien conlleva además una serie de importantes cambios fisiológicos no tan conocidos; te informamos acerca de la metamorfosis de los insectos, anfibios, moluscos y crustáceos

Nos parece un poco extraño que antes de ser mariposa, este precioso insecto de alas coloridas haya sido una oruga… ¿Cómo ha podido cambiar tanto de aspecto? Pues es gracias a un mecanismo utilizado en varios animales. Si quieres saber qué es la metamorfosis no dudes en leer el siguiente artículo que ponemos a tu disposición.

¿Qué es la metamorfosis?

Se trata de un proceso biológico y natural gracias al cual un animal va cambiando su forma, desde el nacimiento hasta la adultez o madurez. Cuando nos preguntamos qué es la metamorfosis no podemos responder que se trata ‘del paso de oruga a mariposa’, ya que el mecanismo es bastante más complejo.

Varios insectos, moluscos, anfibios, crustáceos y equinodermos sufren esta transformación, la cual se relaciona a alteraciones en el comportamiento y el hábitat.

La metamorfosis en los insectos

Comenzamos explicando qué es la metamorfosis en los insectos porque suelen ser los más conocidos por nosotros, aunque por supuesto no sean los únicos. En ellos el proceso involucra la ruptura de los tejidos larvales y el reemplazo en la cantidad de células.

Mariposa en una flor

Además, merece la pena destacar que en los insectos este mecanismo sucede en varias etapas: primero es una larva o ninfa, después una pupa y por último un adulto. En medio de cada fase de crecimiento muda de ‘coraza’ protectora.

Dentro de la metamorfosis de los insectos podemos destacar dos grandes tipos: por un lado, el hemimetabolismo, más sencillo y por el cual un individuo pasa por diferentes mudas sin dejar de alimentarse. Ejemplos de esta modalidad de metamorfosis son los saltamontes y las chinches.

Por otra parte, el holometabolismo, es más complejo porque el huevo nace como larva y debe pasar por varias mudas antes de entrar en la pupa, y luego completar el crecimiento; en varios estadios deja de comer y se queda inmóvil. Este proceso se produce en el 80% de los insectos, como por ejemplo las mariposas, los escarabajos, las moscas y las avispas.

En ambos casos las hormonas efectoras son las encargadas de llevar a cabo el crecimiento y metamorfosis del insecto, a través de diversas señales enviadas al cerebro. Asimismo, el proceso de muda se relaciona con señales neuronales y ambientales, así como también con el ritmo circadiano; ello hace que aumente la producción hormonal y se active el crecimiento.

La metamorfosis en los anfibios

Si nos preguntamos qué es la metamorfosis en los anfibios, básicamente tenemos que hacer referencia a un cambio principal de larva o renacuajo hasta adulto.

Durante este crecimiento el individuo se prepara para vivir fuera del agua, ya que al nacer puede nadar y respirar a través de branquias. Además, es ayudado por una cola y una boca circular, y es de un tamaño más pequeño.

Posteriormente, le crecen patas, delanteras y traseras; la cola y los dientes puntiagudos desaparecen y modifica el tipo de respiración, adaptada a la vida en la tierra, a través de pulmones.

Como si todo lo anteriormente descrito no fuese suficiente, el cráneo pasa de ser cartilaginoso a óseo y se le desarrollan los músculos de la lengua. Aunque estos animales regresen al agua para reproducirse y desovar, ya no estarán todo el tiempo en un medio acuático.

En estos animales de sangre fría, la metamorfosis está controlada por dos hormonas secretadas por la glándula tiroides: la tiroxina (o T4) y la triyodotironina (T3), esta última la más importante.

La metamorfosis en los moluscos y crustáceos

En un tercer grupo podemos contemplar a los anélidos, crustáceos, equinodermos y moluscos, los cuales llevan una metamorfosis ‘incompleta’. Esto quiere decir que los individuos nacen con un aspecto muy parecido al que luego tienen de adultos, pero la principal diferencia reside en que con cada muda van desarrollando estructuras más complejas y aptas para la reproducción.

Uno de los casos más conocidos de metamorfosis en los crustáceos es la del cangrejo, el cual ‘deja su casa’ o caparazón cuando, a medida que pasa el tiempo, este le queda demasiado pequeño.

Fuente de la imagen principal: Eduardo Martinez