La manifestación del tétano en perros

Camila O.Thomas · 3 junio, 2019
El tétano es causado por una neurotoxina y, aunque te resulte difícil de creer, no se encuentra en el óxido en sí mismo; las consecuencias de esta enfermedad pueden ser muy graves, y es que llegan incluso a provocar la muerte. ¿Sabes cómo se manifiesta el tétano en perros?

Tal vez en algún momento te has preguntado si los perros pueden padecer tétano. Si es así, ¿por qué no los vacunamos contra la enfermedad? La respuesta es que, aunque los canes sí pueden padecer esta enfermedad, son relativamente resistentes a ella.

Por lo tanto, la manifestación clínica es rara en los perros. En contraste, los humanos y los caballos son altamente susceptibles al tétano, mientras que los gatos son altamente resistentes.

Causa del tétano en perros

La enfermedad surge por la infección con la bacteria Clostridium tetani, que se introduce en el cuerpo a través de heridas. Es importante conocer que C. tetani está naturalmente presente en algunos suelos.

A pesar de lo que mucha gente piensa, C. tetani no habita de modo particular en el metal oxidado, ¡sino en la suciedad del metal oxidado! Es útil manejar esta información, pues debemos cuidarnos al herirnos con objetos punzantes, estén oxidados o no.

Así, es la suciedad proveniente del suelo la que nos pone en riesgo. Y es comúnmente desconocido que la bacteria en sí misma no causa la enfermedad. El tétano es causado por una neurotoxina, llamada tetanoespasmina.

Las bacterias ingresan al organismo a través de una herida, y en ese momento comienza la inoculación. Después de unos días de la inoculación, las esporas de la bacteria consiguen un entorno privado de oxígeno y comienzan a producir la toxina. La toxina se une al tejido en el sistema nervioso y causa los signos clásicos del tétano.

Otro dato interesante es que la bacteria en contacto con la piel del animal o ingerida por vía oral no causa problema alguno. Esta bacteria requiere de ambientes con baja tensión de oxígeno para producir la toxina.

Visita de la mascota al veterinario: labrador

Manifestaciones clínicas del tétano

Los signos del tétano se manifiestan comúnmente entre 5 y 10 días después de la herida inicial. Sin embargo, en algunos casos, los signos pueden presentarse más temprano o hasta tres semanas después de la exposición.

La toxina afecta los nervios, la médula espinal y el cerebro, lo que lleva a una hiperexcitabilidad que produce espasmos musculares. En los perros, el tétano puede tomar dos formas:

1. Tétano localizado

Es la forma más común de tétano que se presenta en las mascotas. Los perros afectados desarrollan rigidez muscular en la extremidad o los músculos más cercanos a la herida.

Además de la rigidez muscular, también pueden verse temblores musculares. El tétano localizado puede progresar a tétanos generalizado con el tiempo, aunque esto no siempre ocurre.

2. Tétano generalizado

En este caso, se ven afectadas áreas extensas del cuerpo. Los animales afectados pueden caminar con rigidez, con la cola levantada o extendida detrás de ellos.

Estos animales pueden llegar a ponerse tan rígidos que no pueden doblar las patas para ponerse ‘de pie’. Muchos desarrollan lo que se conoce como una postura de ‘caballete de sierra’, con las cuatro patas sostenidas en una extensión rígida.

Los músculos de la cara a menudo se ven afectados en el tétano generalizado. Muchos animales desarrollan párpados elevados, una frente arrugada debido a espasmos musculares y los labios se congelan en una expresión denominada rictus sardonicus, que significa ‘sonrisa siniestra’.

Las mandíbulas a menudo se mantienen cerradas rígidamente, por lo que el tétano se reconoce, a menudo, por presentar la mandíbula trabada. Los perros afectados pueden no poder tragar, lo que lleva a dificultades para comer y salivación excesiva.

En algunos casos, el tétano puede causar espasmos musculares dentro de la garganta o el diafragma –el músculo que controla la respiración– que dificultan la respiración de los perros.

Fiebre en perros

Muchos pacientes con tétanos generalizado también desarrollan fiebre. Esta fiebre generalmente no se debe a la infección bacteriana, sino que es causada por el calor generado por la contracción muscular constante.

Tratamiento del tétano

El tratamiento para el tétanos consiste principalmente en cuidados de apoyo general. Este tratamiento se sostiene mientras que el sistema nervioso del perro se recupera del daño causado por la exposición a la neurotoxina.

Los perros con tétanos generalizado no pueden caminar. Por esta razón, requieren muy estrecha atención de enfermería. Los cuidados incluyen el uso de ropa de cama suave y el cambio de posición del animal frecuentemente para evitar las úlceras (‘llagas de la cama’). Además, en algunos casos es necesario alimentar al perro con una sonda nasogástrica o gástrica.

También es necesario proveer asistencia para vaciar  la vejiga y evitar exponerlo a estímulos. Mantener a los perros en un ambiente tranquilo y oscuro ayuda a reducir los estímulos que provocan las convulsiones causadas por el tétanos. La recuperación puede durar semanas o incluso meses, pero si se les proporciona un excelente cuidado de enfermería, muchos perros sobrevivirán.

Vendaje en la pata de un perro con tétano

No hay vacuna para el tétanos en perros

Si notas que tu perro tiene heridas de alambre de púas, debes ponerte inmediatamente en alerta. Probablemente te preguntarás: ¿y ahora qué? ¿No debería recibir una vacuna contra el tétanos?

Desafortunadamente, no se puede administrar ninguna vacuna en este caso. Existen múltiples vacunas contra el toxoide tetánico aprobadas por la FDA para humanos, caballos y ovejas, pero no hay vacuna contra el toxoide para perros.

Dado que el tétano es relativamente raro en los perros, las ventas de una vacuna contra el toxoide tetánico para perros probablemente nunca compensen el coste de su desarrollo por parte de una compañía farmacéutica. Así, no es de extrañar que aún no se haya desarrollado.

Dejando de lado el tema económico, también existen consideraciones éticas para el desarrollo de vacunas. Y es que para estudiar si una vacuna contra toxoide funciona en perros, los investigadores deberían infectar a los perros con tétanos y luego tratarlos.

La infección y la enfermedad resultante, el tratamiento y los posibles efectos secundarios de las vacunas causarán un sufrimiento significativo y algunas muertes en los animales de investigación. En general, no parece probable que esta vacuna se desarrolle.

¿Qué medidas de prevención se pueden adoptar?

Dado que no existe una vacuna disponible contra el tétano para su perro, ¿cómo puedes protegerlo de esta enfermedad?

En primer lugar, debes limpiar cualquier herida a fondo y con cuidado. Las mordeduras y las heridas punzantes tienen un riesgo especial para desarrollar tétanos. Si tu perro sufre estas heridas, consulta con tu veterinario.

Además, puedes vigilar atentamente el comportamiento de tu perro en caso de tener cualquier herida abierta. Si notas rigidez en el lugar de la lesión, no esperes más y consulta a tu veterinario. Cuanto más rápido se detecte y se trate el tétanos, mejor será el pronóstico de tu perro.

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