La fauna de los Alpes

Yamila · 8 mayo, 2018
Compuesta por mamíferos, aves, reptiles y anfibios, estas especies han logrado adaptarse a un clima duro y un entorno en las alturas

En el sistema montañoso más largo de Europa –que se extiende por ocho países– viven varias especies de animales. La fauna de los Alpes ha podido adaptarse al clima adverso y a las alturas de una manera asombrosa. Conoce más sobre ella en este artículo.

¿Cómo es la fauna de los Alpes?

Con 1 200 kilómetros de longitud, esta cadena montañosa está dividida en tres sectores (occidental, central y oriental) y es hogar de mamíferos, aves, reptiles y anfibios. La fauna de los Alpes está representada por las siguientes especies:

1. Salamandra

Este anfibio vive en las montañas y bosques de Europa de los Alpes, mide unos 15 centímetros y es de color completamente negro brillante, aunque en algunas subespecies puede presentar manchas o zonas amarillas.

La salamandra alpina –foto que abre este artículo– tiene hábitos nocturnos y sale a buscar comida –larvas, insectos, gusanos y moluscos– después de los días de lluvia. Cuando hace mucho frío hiberna entre las rocas o los troncos de las maderas. La hembra tiene una de las gestaciones más largas de la naturaleza: entre dos o tres años.

2. Cabra salvaje

Es el animal que primero relacionamos con la montaña alpina. El íbice o cabra salvaje es endémica de esta cordillera y tiene la capacidad de escalar entre las rocas gracias a sus fuertes patas. Con hábitos diurnos, se alimentan de pastos y hierbas por la mañana, ya que aprovechan el rocío de la vegetación para beber.

Cabra salvaje de los alpes

Los machos son de mayor tamaño que las hembras y, si bien ambos sexos presentan cornamenta, las de los masculinos son más largas; con ellas se pelean con otros congéneres durante la época de apareamiento. El pelaje de la cabra cambia de color según la época del año: en verano es más claro y más liviano.

3. Acentor

Este ave paseriforme es otro de los típicos representantes de la fauna de los Alpes: vive en laderas rocosas y prados en la alta montaña. Durante el invierno ‘baja’ a altitudes menores, donde interactúa y es bastante confiado con los seres humanos.

Acentor alpino: alimentación

El acentor alpino es de pequeño tamaño, tiene cuerpo robusto, pico pequeño amarillento, alas oscuras con tonos marrones, grises y negros, y pecho de uno o dos tonos. Construye el nido con hierbas entre las rocas, cada temporada pone hasta cinco huevos y se alimenta de insectos, semillas, arácnidos y bayas al picotear en el suelo.

4. Rebeco

También conocido como gamuza, ante o sarrio, el rebeco es un bóvido característico de varias cadenas montañosas europeas: además de los Alpes, se lo puede encontrar en los Cárpatos, los Pirineos, el Cáucaso, la cordillera Cantábrica y ciertas zonas montañosas de Eslovaquia, Balcanes y Turquía.

Rebeco alpino

Este mamífero mide unos 130 centímetros y pesa cerca de 30 kilos; los machos son de mayor tamaño que las hembras, y además su cornamenta es más grande y más curvada hacia atrás. El pelaje varía según la estación del año: pardo rojizo en verano y marrón oscuro en invierno.

Se reproduce entre octubre y noviembre, la gestación dura unas 20 semanas y en cada parto nace una sola cría. El rebeco tiene una esperanza de vida de 20 años en estado salvaje y sus principales depredadores son el oso, el lobo, el lince y el hombre.

5. Víbora áspid

Esta víbora venenosa –cuya mordedura es muy dolorosa y en ocasiones puede ser fatal– llega al menos a los 60 centímetros de largo y, a diferencia de otras serpientes, el macho tiene mayor longitud que las hembras. Presentan cola corta, cabeza triangular, escamas amarillas, doradas o grises y manchas verdes o negras en forma de zigzag.

Víbora aspid: picadura

Suele elegir áreas montañosas o colinas donde reciba buena cantidad de sol cada día, sobre todo en invierno. También puede ser hallada entre pantanos, prados o bosques, donde se esconde entre la vegetación. Existen cinco subespecies, de las cuales tres son alpinas.