La importancia de la ecología en la producción animal

19 marzo, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por el biólogo Miguel Mata Gallego
¿Sabías que la producción animal se sirve de conocimientos aportados por la ecología para su futuro?

La producción animal se ha servido desde hace milenios de la mera observación de la naturaleza y sus procesos para su mejor rendimiento. Desde mejoras en la ganadería, respetando el medio natural, a la no sobreexplotación de recursos en la pesca.

A continuación te explicaremos cómo el saber ecológico se aplica a la producción animal y cuál es su importancia.

El impacto ambiental de la ganadería

En 1968, el ecologista estadounidense Garrett Hardin escribió en la revista Science su famoso dilema de la Tragedia de los Comunes. En él, describía un hipotético pastizal de uso común en el que cada ganadero tenía derecho a introducir  un número limitado de cabezas de ganado.

Sin embargo, observaban cómo había pasto de sobra para alimentar a más animales. Uno tras otro, introdujeron más animales al prado. Como consecuencia, llegó el momento en el que la capacidad del pastizal sobrepasó su límite de explotación, convirtiéndose en improductivo y llevándoles a la ruina.

La Tragedia de los Comunes es una metáfora clásica en ecología que bien puede servir para los desafíos que nos presenta la sobreexplotación de recursos. Entre ellos, los relacionados con la producción animal.

Por ende, los ganaderos y pescadores se sirven de conceptos ecológicos para asegurar su supervivencia y sostenibilidad desde hace siglos. Veamos a continuación cómo lo hacen.

La ganadería  tiene un altísimo impacto ambiental. Algunos estudios hablan de que casi el 18 % de todas las emisiones de gases  de efecto invernadero se deben a esta actividad, llegando incluso al 40 % de todas las emisiones  de metano. Esto, unido a la deforestación para ocupar superficies ganaderas hace que el planeta sufra las consecuencias de una sociedad que come cada vez más carne.

La ganadería ecológica: del campo a la mesa… de manera sostenible

Vacas pastando en un prado.

Según la Unión Europea, la ganadería ecológica pretende obtener alimentos utilizando sustancias y procesos naturales. Por ello, el principal objetivo es limitar su impacto medioambiental.

Sus principales características son:

  • El mantenimiento de la biodiversidad.
  • El uso responsable de la energía y los recursos naturales.
  • La conservación de los equilibrios ecológicos regionales.
  • Alcanzar las máximas cotas de bienestar animal posible, evitando al máximo sustancias químicas, según el comité de Agricultura Ecológica de la Comunidad Valenciana.

Ganadería extensiva

Una de las principales metas que se trata de alcanzar es el paso a ganadería extensiva en la medida de lo posible. Esta modalidad ganadera es más respetuosa con el medio ambiente por lo siguiente:

  • Usa razas autóctonas locales, mejor adaptadas al medio natural de la zona.
  • Se alimentan de pasto natural, por lo que son excelentes mantenedoras de la biodiversidad al favorecer la competencia entre las plantas.
  • Requieren un escaso aporte de mano de obra, maquinaria y «energía» total (no piensos) por lo que su huella de carbono es menor
  • Al tener menos densidad de cabezas de ganado por unidad de superficie, el impacto que provocan sus residuos y purines es considerablemente menor
  • Mantienen los agrosistemas y su paisaje natural, algo esencial en un medio ambiente tan modificado por el hombre como, por ejemplo, en España.

No en vano, uno de los ecosistemas más ecológicamente diversos e interesantes es la dehesa mediterránea. En él, la acción del hombre, la ganadería y el medio natural han creado un ecosistema que es considerado como uno de los más biodiversos del mundo, objeto de una gran protección.

«La dehesa es un paraíso ecológico principalmente poblado de encinas y alcornoques en el que, durante generaciones, la actividad humana y el medio natural han convivido en armonía creando un modelo único de biodiversidad».

Observatorio español de la dehesa–.

Sin embargo, la ganadería no es el único medio de producción animal que conocemos. Veremos ahora qué pasa con la pesca.

La pesca: jugando con la matemática

Barco pesquero de atún en Australia.

La evolución de las poblaciones animales se rigen por complejos modelos matemáticos. Estos modelos, algunos ya clásicos como el modelo depredor-presa de Volterra-Lotka o el modelo logístico de Verhulst; son herramientas desarrolladas por los ecólogos para predecir el comportamiento de las poblaciones.

Uno de ellos es el Modelo de Dinámica de Biomasa. En este modelo, se establece un Rendimiento Máximo Sostenible (RMS), que es la cantidad máxima de capturas que se pueden hacer antes de que el sistema colapse.

Desde los años 60, este RMS fue adaptado por la FAO como referencia para tener una pesca sostenible. Sin embargo, la mayoría de los caladeros se están extrayendo cantidades muy por encima del RMS, lo que dificulta la recuperación de los peces y el mantenimiento a largo plazo  de la pesca de extracción.

En conclusión, existen multitud de conocimientos que la Ecología pone al servicio de la producción animal. Este conocimiento indispensable, se utiliza desde hace décadas para mejorar nuestra ganadería y pesca y hacerla más sostenible.

  • Beck, Jared  et al.(2015). Grazing maintains native plant diversity and promotes community stability in an annual grassland. Ecological Applications. 25. 1259-1270.