¿Qué pasaría si la humanidad dejase de comer carne?

Este artículo fue redactado y avalado por el veterinario Eugenio Fernández Suárez
· 6 enero, 2019
Si la mayoría de la población dejase de comer carne se produciría un importante impacto ecológico, pero lo cierto es que solo una pequeña porción de la Tierra es cultivable..

En la era del antropoceno, donde el cambio climático se ha convertido en una de las grandes preocupaciones de la humanidad, son muchos los que dicen que si la humanidad dejase de comer carne este problema se acabaría. ¿Tiene sentido esta afirmación?

¿Coches o vacas? Qué contamina más

La alimentación de la humanidad causa, sin lugar a dudas, un tremendo impacto sobre los ecosistemas de la Tierra. Son muchos activistas los que claman que si la humanidad dejase de comer carne y pasara a tener una dieta vegana este impacto se cortaría, puesto que los gases de efecto invernadero producidos por la ganadería son de enormes dimensiones.

Sin embargo, parece que la realidad es distinta: si bien hay análisis que aseguran que las emisiones de gases de efecto invernadero causadas por la industria cárnica superan más de la mitad del total, la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos le otorga apenas un 3,9%, lo que haría que estuviese ampliamente superada por la producción de energía, el transporte u otras industrias.

Vacas contaminan más que autos

El error se encuentra en un informe de la FAO en 2006, en el cual afirmaban que la producción de carne era más dañina para el cambio climático que el sector del transporte. Lo cierto es que la propia FAO admitió el error, y es que mientras que para la ganadería se tuvo en cuenta todo el procedimiento de procesado, transporte, infraestructuras o alimentación, no ocurrió lo mismo con el transporte.

¿Dejar de comer carne como solución?

Desde luego, en igualdad de condiciones la producción de carne puede ser bastante más nociva para el medio ambiente que la producción de vegetales. Esto no quiere decir que si se dejase de comer carne el efecto vaya a ser notable, e incluso hay estudios que aseguran que si todo Estados Unidos dejara de comer carne sus emisiones apenas se reducirían un 2,6%.

Si bien es cierto que normalmente podemos conseguir un aporte de proteínas similar con mucho menor impacto en la agricultura, hay que recordar que un gran porcentaje de las tierras cultivables del planeta no son aptas para consumo humano. De hecho, la FAO alerta que el 70% de ellas son dehesas que solo son aptas para el pastoreo.

Vegetarianismo: contaminación

Estos campos son difíciles de explotar a través de otra actividad que no sea la ganadería y, de hecho, esto se puede hacer de forma sostenible a través de la ganadería extensiva. Sin embargo, se hace imposible convertir muchos de estos terrenos en cultivables sin causar un grave impacto ecológico.

Al final, hay que recordar que para saber qué dieta es mejor para el medioambiente hay que analizar si consumimos productos de temporada, cercanía y que respeten la naturaleza. ¿Es más sostenible una dieta mediterránea basada en consumo de carne local ocasional? ¿O por contra lo es una dieta vegana basada en productos como el aguacate o la soja traídos desde miles de kilómetros de distancia?

Sin duda, dietas basadas ampliamente en el consumo de productos animales de origen intensivo son las más dañinas para la naturaleza. Pero no caigamos en pensar que si la humanidad dejase de comer carne tendríamos la solución: el problema ambiental que afrontamos es mucho más complejo.