Gato Serengeti, un minino de aspecto salvaje

Alba Muñiz · 21 marzo, 2018
Se trata de un felino que, pese a su aspecto agreste, tiene un carácter afable; es comunicativo, se lleva muy bien con otras mascotas y con niños, y encima es incansable a la hora de jugar

¿Te imaginas un minino con apariencia salvaje pero que, a la vez, sea tan mimoso y amigable como el más adorable felino doméstico? Pues ya existe. Nos referimos al gato Serengeti, un animal que deslumbra por su belleza agreste y su personalidad tranquila y juguetona.

Una raza híbrida y reciente

Nacido de la cruza entre un Bengalí y un Oriental de pelo corto, el gato Serengeti es una raza híbrida surgida en la última década del siglo pasado.

La criadora Karen Sausman buscaba un animal que tuviera el aspecto salvaje de un serval y que, a la vez, se comportara como el más apacible de los mininos hogareños.

Así nació, en California (EE.UU.), un felino que nos transporta a territorios silvestres. Y eso se lo debe a su parte bengalí: tengamos en cuenta que este bello gato, que recuerda a un pequeño leopardo, es el resultado de cruzar razas de mininos domésticos con ejemplares de gatos leopardos asiáticos.

Si te gustan los felinos salvajes pero, a la vez te atrae el carácter juguetón y afectuoso de los mininos domésticos, el gato Serengeti puede ser tu mascota ideal.

Características del gato Serengeti

Refinado y agreste, así es este felino

Bello y elegante, gracias a su sangre Oriental, el gato Serengeti destaca por su aspecto atigrado, herencia de su sangre bengalí. Presenta, además, las siguientes características físicas:

  • Tamaño: mediano.
  • Pelaje: corto, espeso, suave y de textura fina.
  • Color: el manto puede tener manchas negras, marrones oscuras, avellana o plata; los tonos son más claros en el abdomen, el mentón y la parte delantera del hocico.
  • Peso: entre 4,5 y 7 kilogramos los machos; y entre 3,5 y 5,5 kilos las hembras.
  • Cuerpo: alargado, musculoso y fuerte.
  • Patas: largas y fuertes, bien dotadas para el salto.
  • Cabeza: pequeña en relación al cuerpo, alargada y triangular; en la frente tiene una marca oscura que recuerda a un escarabajo.
  • Cuello: largo y grueso.
  • Orejas: grandes (mucho más que las de cualquier gato común), largas, erguidas y con puntas redondeadas.
  • Ojos: muy grandes, redondos, y de color verde, ámbar o amarillo; la mirada es intensa y profunda.
  • Nariz: ancha y recta.
  • Cola: de longitud media; es gruesa en la base y se afina ligeramente hacia la punta.

Una mascota que adora jugar y trepar

Por su hermosura y prestancia, el gato Serengeti se ha ganado su lugar en exposiciones de todo el mundo. Sin embargo, no deja de ser también un minino ideal para tener en los hogares.

Es un animal que disfruta de la compañía humana, aunque se trate de perfectos extraños. Afable y comunicativo, sabe cómo reclamar atención a sus dueños.

Se lleva muy bien tanto con los niños como con otras mascotas. Y es incansable a la hora de jugar, por ejemplo, a buscar una pelota, como si de un perro se tratara.

Gato Serengeti tumbado

De todas formas, también conserva su instinto de cazador. Por eso, no resulta extraño que explore todos los rincones de la casa en busca de posibles presas. Entonces, es bueno que cuente con un jardín o patio donde pueda correr y trepar a sus anchas, cuidando siempre de que no escape.

Gato Serengeti, un minino fácil de cuidar

Estamos ante un animal sano, que no necesita mayores atenciones que cualquier otro gato doméstico. Tiene una esperanza de vida de alrededor de 15 años.

Sin embargo, las visitas periódicas al veterinario son necesarias para controlar su salud, y para estar al día con las vacunas y las desparasitaciones.

Además, no hay que olvidar que la alimentación de todo minino debe ser de calidad y acorde a sus características (edad, peso, actividad fisica, etc.).

Por otra parte, cepillar su pelaje una o dos veces a la semana será suficiente para que el Serengeti luzca como el ganador de todos los concursos de belleza, aunque prefiera las comodidades de un hogar.