Curiosidades sobre las patas de los gatos

Gato tumbado

Son esponjosas, preciosas y muy suaves (salvo cuando sacan sus garras para agarrarse a algo o jugar). Las patas de los gatos nos llaman mucho la atención. Por eso en este artículo te contamos algunas curiosidades sobre ellas.

Datos curiosos sobre las patas de los gatos

No sólo las usan para moverse, para protegerse o para aferrarse a algo (desde un árbol hasta el sofá o nuestras piernas)… Las patas de los gatos son un mundo completamente extraño para los seres humanos, ya que incluso les sirven para comunicarse. Estas son algunas de las curiosidades sobre los “piecitos y manitas” de tu gatuno:

1. Caminan de puntillas

Nadie puede negar que el andar de un gato es lo más delicado y estilizado que existe. Parece como si no tocaran el suelo con sus patitas… Por ello son tan silenciosos. Esto se debe a que es un animal digitígrado, es decir, que en lugar de caminar sobre los talones y las plantas (como las personas), sólo apoya las puntas de los dedos para desplazarse.

Si bien esto nos puede parecer muy incómodo, para ellos es lo más normal y, además, sus pies están preparados para ello: el tamaño y la suavidad de las almohadillas le permiten moverse sin problemas. ¡Es como tener una bailarina de ballet en casa!

2. La cantidad de dedos varía

Las patas delanteras no son iguales que las traseras. ¿Te has fijado en ello alguna vez? Las de delante tienen 5 dedos, y las de detrás sólo 4. En ambos casos puede “esconder” o “sacar” las uñas cuando lo desea. Este mecanismo se basa en un ligamento elástico que une los últimos dos huesos de la garra, y que se conecta a los músculos a través de los tendones. En situaciones normales, la uña está debajo de la piel. Cuando la extiende, es porque el hueso la empuja hacia fuera.

3. Las almohadillas son suaves pero resistentes

Una de las características más destacadas de las patas de los gatos es que sus almohadillas pueden ser lo más suave y acolchado que podemos disfrutar… ¿Cómo es que al ser tan delicadas, el animal no sufre pinchazos, cortes o heridas? En realidad, es porque son lo suficientemente fuertes como para proteger de los agentes externos (desde objetos en el camino hasta las temperaturas del suelo).

Además, las almohadillas tienen una gran sensibilidad para poder cazar de forma más eficaz. Gracias a las patas, los gatos pueden evaluar la vivacidad, la energía, la ubicación y la textura de la presa. También saber al instante si algo está demasiado caliente o frío.

4. El gato suda por las patas

Las glándulas sudoríparas de los gatunos se encuentran en las almohadillas de las patitas. Por lo tanto, suda a través de ellas. Pero no sólo eso, sino que, además, los gatitos dejan su olor cuando van caminando. La esencia les sirve para marcar su territorio y hacerles saber a los demás que está allí, y que ese sitio tiene dueño.

Gato paseando

A través de esas glándulas presentes en las patas de los gatos, ellos se pueden comunicar. Si, por ejemplo, tu felino araña el poste rascador, el sofá, o “amasa” la cam,a es para dejar su aroma y hacerlo suyo.

5. Las almohadillas son del mismo color que el pelo

El pigmento que se encarga de darle tono a la piel también le da color a sus patitas, más precisamente a las almohadillas. Si prestas atención, te darás cuenta de que esas zonas acolchadas son iguales que el manto (debajo de los pelos). Las opciones son variadas: grises, naranjas, negras, amarillas, blancas… Todo depende de la pigmentación de su piel.

6. Las lava continuamente

Seguro sabrás que el gato es uno de los animales más higiénicos que existen. Es un obsesionado por la limpieza y el aseo, lo que incluye por supuesto sus patas. Ten en cuenta que cualquier objeto, sustancia o incluso bacteria que se deposite en las patas de los gatos, irá a parar a su boca, y luego a su interior. Por ello, debes tener mucho cuidado por dónde pisa. Las plantas, los residuos, la suciedad… Todo puede enfermar a tu mascota.