Equinodermos: 6 datos que debes saber

Este artículo fue redactado y avalado por la bioquímica Luz Eduviges Thomas-Romero
22 junio, 2019
Los equinodermos son curiosas criaturas marinas, con una piel áspera y brillantes colores; por su aspecto y fisiología, han despertado interés en comunidades científicas desde hace décadas

Los equinodermos son animales invertebrados que habitan exclusivamente en el mar. Las criaturas de este grupo son icónicas del paisaje marino e incluyen, entre otros, a los erizos de mar, estrellas de mar y lirios de mar.

El nombre equinodermo significa, literalmente, ‘piel espinosa’, aunque no todas las especies poseen espinas. Sin embargo, en la mayoría de los casos sí encontramos que tienen una textura muy áspera. Algunas especies también presentan espinas tóxicas como mecanismo de defensa.

Erróneamente, se ha extendido la idea que los equinodermos poseen exoesqueleto. Lo cierto es que la estructura que observamos, que le otorga rigidez y protección al cuerpo, no es externa. La estructura se compone de placas de carbonato de calcio, con o sin espinas, que está cubierta por una delgada capa de piel. Por tal razón, hablamos de endoesqueleto, al estar contenido dentro de una capa de tejido vivo.

En su epidermis se encuentran células con pigmentos que otorgan los llamativos colores que caracterizan a los equinodermos.

Estos invertebrados complejos tienen muchas características distintivas. En este artículo conocerás seis datos que creemos te resultarán fascinantes.

1. Presentan una simetría radial que es exclusiva en el reino animal

La simetría radial se observa en los equinodermos solamente en la etapa adulta. Significa que tienen un cuerpo formado por cinco secciones iguales, cada una con idénticos órganos internos, que rodean un punto central.

En algunas especies que han perdido la simetría pentarradial en su aspecto externo, la distribución interna de sus órganos se conserva.

Anatomía de la estrella de mar

2. Los equinodermos pueden regenerar sus cuerpos

Estas criaturas poseen la notable capacidad de regenerar partes de su cuerpo, incluidos tanto órganos internos como extremidades perdidas. Así, en caso de un ataque en el que sufran la pérdida de una extremidad, muchas la regenerarán gradualmente después de que la herida se haya cerrado.

Además, algunas especies pueden usar la regeneración para reproducirse separándose deliberadamente, después de lo cual cada pieza se convertirá en un organismo completamente nuevo.

3. No tienen ni una gota de sangre

Sin sangre ni corazón, el equinodermo utiliza un mecanismo único en el reino animal: un sistema vascular de agua para llevar el oxígeno a sus órganos vitales. Este sistema hidráulico se conoce también como sistema ambulacral o vascular-acuífero.

El sistema posee unos canales agrupados que transportan agua marina. Estos canales se encuentran en la extremidades del equinodermo, conocidos como pies ambulacrales, que pueden terminar en ventosas.

Estos pies se emplean en diversas funciones, incluido el intercambio de gases, alimentación, desplazamiento y detección de estímulos. La apertura al exterior de este sistema vascular se hace a través de una apertura conocida como madreporito, unida a la boca.

4.      Respiran por los pies

De modo general, respiran al tomar el agua de mar por sus pies ambulacrales; los tubos aprietan el agua oxigenada a través del resto de sus cuerpos. A través de las branquias dérmicas de la epidermis, puede ocurrir el intercambio gaseoso con el entorno.

5.      Algunos equinodermos se alimentan expulsando sus estómagos

La dieta varía enormemente en los diferentes grupos de equinodermos. En general, estos animales poseen  boca, esófago, estómago e intestino. Sin embargo, pueden tener o no ano. Curiosamente, las estrellas de mar, en particular, digieren sus presas extruyendo o expulsando sus estómagos a través de sus bocas.

Alimentación de la estrella de mar

Entre los equinodermos, son muchas las especies que prefieren alimentarse de mariscos, entre ellas la estrella de mar. En este caso, esta usa sus patas ambulacrales para agarrar y abrir la concha. Luego, la estrella de mar expulsa su estómago a la concha abierta, secreta los jugos digestivos para disolver el contenido, y vuelve a engullir su estómago en su cuerpo junto con su comida licuada.

6. Criaturas sin ojos

Uno de los datos más interesantes sobre los equinodermos es que no tienen ojos ni cerebro, solo una red nerviosa rudimentaria. Sin embargo, muchas estrellas de mar poseen en sus brazos órganos sensibles a la luz. Estos órganos simples, llamados «manchas oculares», no proporcionan imágenes detalladas, pero pueden percibir distintos grados de luz. Los expertos creen que esta función permite a la estrella de mar orientar su desplazamiento.

Como habrás visto, estas criaturas son sorprendentes, pero además son importantes para mantener el equilibrio ecológico y geológico del planeta. Así, existen numerosos grupos conservacionistas que trabajan para mantener la biodiversidad de los equinodermos.

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