Entrenamiento con correa: cuando tu perro se niega a caminar

7 marzo, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por el biotecnólogo Alejandro Rodríguez
Que tu perro no quiera caminar puede llegar a ser un problema; te contamos el secreto del entrenamiento con correa y cómo ponerlo en práctica

Sales con tu perro a pasear y, de repente, se para y se niega a seguir caminando. ¿Te ha pasado alguna vez? Vamos a hablarte sobre el entrenamiento con correa, una técnica que puede ayudaros a disfrutar de los paseos con nuestros amigos caninos.

¿Por qué no quiere caminar mi perro?

Puede llegar a ser una situación frustrante cuando tu perro se niega a caminar. Lo más habitual es que empecemos a tirar de la correa, y nos pongamos cada vez más nerviosos. Y es que son muchas las causas que pueden propiciar que nuestro perro se detenga cuando estamos paseando.

Entre las causas más frecuentes se encuentran:

  • Está en estado de estrés o tiene miedo.
  • No ha aprendido a caminar correctamente.
  • Se distrae con facilidad con el entorno.
  • Sufre algún tipo de dolor que le impide caminar.
  • Es un cachorro o un perro de avanzada edad.

Identificar cuál de estas causas impiden a nuestro perro caminar no siempre es fácil. De igual forma, la solución para algunos de estos problemas pueden necesitar de un experto animal cualificado.

Por qué no quiere caminar mi perro

¿Qué es el entrenamiento con correa?

En muchas ocasiones, es probable que el problema sea la relación de nuestro perro con la correa. Para que la acepte y la asocie como una extensión más de nuestro brazo, es necesario que nuestro perro se familiarice con la correa antes de comenzar a pasear.

El entrenamiento con correa consiste en realizar diferentes actividades encaminadas a mejorar la confianza de nuestro animal con la correa. El primer paso comienza en casa: dejaremos que el perro descubra la correa y la olisquee. Para reforzar, podemos esconder la correa y premiar a nuestro perro si logra encontrarla.

Ante todo, es importante no perder la paciencia. Una vez dado el primer paso, podemos empezar a ponerle la correa de forma gradual, y a premiarle si es necesario.

Si hemos avanzado hasta aquí, pero nuestro perro sigue resistiéndose a pasear, entonces quizá tenemos que aplicar el entrenamiento con correa durante el paseo. Ante todo, debemos evitar gritarle o tirar de la correa. Hay que ser pacientes y empezar a avanzar por nuestra cuenta. Si el perro nos sigue, podemos usar el refuerzo positivo y recompensarle.

Tirones de correa

Muchos de los casos de perros que no quieren andar tienen que ver con una educación insuficiente. En estos casos, ir acompañado de un ‘perro guía’ experimentado da muy buenos resultados.

¿Y si tiene miedo o está enfermo?

En estas situaciones, lo mejor es acudir a un etólogo. Este experto animal nos guiará y ayudará a nuestro amigo canino a superar los miedos que les paralizan.

Si por el contrario notamos que nuestro perro sufre dolor al caminar o tiene muchos años, debemos consultar con más frecuencia a nuestro veterinario de confianza. Debemos hacer todo lo que está en nuestras manos para que nuestras mascotas estén lo más sanas posibles.

  • LEVINE, Bernard I. Dog leash training device. U.S. Patent No 6,612,264, 2 Sept. 2003.