Enfermedad ósea metabólica (EOM) en reptiles: síntomas y tratamiento

27 enero, 2021
Este artículo fue redactado y avalado por el biólogo Samuel Sanchez
La enfermedad ósea metabólica en reptiles puede cobrarse la vida del animal lentamente si no se detecta y aborda con presteza.

La enfermedad ósea metabólica (EOM) en reptiles es, por desgracia, una de las causas más comunes de la visita al veterinario de animales exóticos. Esta entidad clínica también se conoce como osteodistrofía fibrosa e hiperparatiroidismo nutricional, pero el problema es el mismo en todos los casos: un desequilibrio de calcio y fósforo en el animal.

Se trata de una patología neurológica y musculoesquelética que surge cuando hay una proporción incorrecta de vitaminas, minerales y nutrientes en los tejidos del reptil. Estos animales exóticos presentan una dieta muy variada en su ambiente natural, por lo que es común que los tutores primerizos incurran en errores que llevan a esta enfermedad.

Qué es la enfermedad ósea metabólica en reptiles

Como hemos dicho, este problema es de índole enteramente dietética. De todas formas, se trata de una enfermedad bastante compleja de comprender. Te la explicamos de la forma más sencilla posible en las siguientes líneas.

El calcio es uno de los minerales más importantes para los vertebrados. Este permite un correcto desarrollo de los huesos, la coagulación sanguínea, el envío y recepción de señales nerviosas, la contracción y relajación muscular, la secreción de hormonas y el mantenimiento de un ritmo cardíaco normal.

Por ello, una deficiencia de calcio no solo pone en peligro a los huesos del animal. Si existe una falta del mismo los síntomas, a parte de óseos, serán neurológicos y esqueléticos. Esto se traduce en una gran variedad de signos clínicos que pueden poner en peligro la vida de la mascota.

De todas formas, un desequilibrio calcio/fósforo no siempre se debe a la falta de ingesta de calcio. El ratio normal entre ambos minerales es 1,5:1 a 2:1. Si este ratio baja demasiado, el animal reabsorberá a nivel metabólico los iones fosfatos y no los excretará con sus desechos, lo que causa una condición conocida como hiperfosfatemia.

La hiperfosfatemia activa una serie de mecanismos para tratar de igualar este ratio calcio/fósforo. Por ello, el animal obtendrá calcio de sus propias estructuras óseas y lo depositará en tejidos blandos. Esto puede promover que el mineral se acumule en los vasos sanguíneos, lo que empeora aún más el cuadro.

La calcificación vascular aumenta el riesgo de infartos y fallos vasculares graves.

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Causas de la EOM

Como habrás podido comprobar, estamos ante una entidad clínica de compleja comprensión y abordaje. Algunos de los desencadenantes más comunes de la enfermedad ósea metabólica en reptiles son los siguientes:

  1. Déficit de calcio o vitamina D3 en la dieta: la hipocalcemia se produce cuando la concentración en sangre del mineral es menor a 8 miligramos por decilitro sérico.
  2. Una dieta con exceso de fósforo: aunque parezca extraño, un exceso de vitaminas puede ser tan dañino como la hipovitaminosis.
  3. Falta de acceso a luz UVB y fuentes de calor: entre otras cosas, una falta de temperatura o de rayos solares artificiales puede provocar un desajuste metabólico en el animal. Esto promueve desequilibrios vitamínicos y minerales, pues una temperatura ambiental demasiado baja impide que se realice la digestión correctamente.
  4. Enfermedades en el intestino delgado o en los riñones. Cualquier patología que impida la excreción de excesos minerales o la absorción de los mismos también puede predisponer la aparición de la EOM.

Síntomas

Los signos clínicos que presenta el reptil variarán considerablemente dependiendo del tiempo que este haya pasado sin consumir las vitaminas y minerales necesarios. Algunos de los más llamativos son los siguientes:

  • Extremidades inflamadas, que pueden estar acompañadas por bultos atípicos.
  • Espina dorsal arqueada de forma atípica.
  • Una mandíbula inferior caída y de textura frágil.
  • Falta de actividad y anorexia.
  • Defecación reducida o nula.
  • Parálisis transitoria.

Como el calcio es esencial para la formación ósea y la transmisión de señales nerviosas a los músculos, los signos clínicos más obvios son musculoesqueléticos. Además, la hipocalcemia puede derivar en calambres musculares y episodios espasmódicos, algo similar a un ataque epiléptico.

Tratamiento

En los casos leves, el tratamiento se basa en un completo cambio de dieta en el reptil e informar al tutor acerca de las necesidades de la especie en concreto. El veterinario de la clínica recomendará las vitaminas y suplementos pertinentes para el animal, así como el intervalo temporal en el que estas tienen que ser brindadas.

Los pacientes más graves pueden requerir la administración oral o inyección de calcio en forma de gluconato cálcico. Además, se puede acudir a la calcitonina intravenosa, una hormona que ayuda a la deposición rápida de este mineral en los huesos del animal. Sin ningún tipo de tratamiento, todo reptil que sufra de EOM está condenado a una muerte lenta pero segura.

También pueden ser útiles exposiciones intensas y prolongadas a luz UVB, aún más de lo normal, en los pacientes especialmente débiles.

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Como habrás podido comprobar, la enfermedad ósea metabólica en reptiles es un problema grave, que avanza de forma lenta pero inexorable. Antes de hacerte con un reptil exótico, infórmate sobre sus cuidados y requerimientos de forma extensa, pues a veces los problemas no se manifiestan hasta mucho tiempo después de la adquisición.

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