El buey almizclero: todo lo que debes saber

Francisco María García · 29 septiembre, 2018
El buey almizclero es un gran mamífero que se protege del gélido frío de su hábitat gracias al espeso y largo pelaje del que dispone

El buey almizclero (Ovibos moschatus) es un mamífero de gran porte y abundante pelaje que está genéticamente relacionado con los caprinos. Su población ha experimentado una radical disminución a nivel global, y es que ha llegado a estar muy cerca de la extinción.

A continuación, te invitamos a saber más sobre esta especie tan rara y fascinante como es el buey almizclero.

Características físicas del buey almizclero

El buey almizclero impresiona por su tamaño y robustez, lo que parece aún más  evidente gracias a su pelaje grueso y abundante. Los machos adultos pueden alcanzar 1,5 metros de altura y 2,3 metros de longitud, con un peso de hasta 400 kilos, mientras que las hembras son algo más pequeñas y más ligeras que los machos.

El cuerpo de este impresionante animal se adapta perfectamente al gélido frío de las regiones cercanas al Ártico, donde encuentran su hábitat natural. Su pelaje está compuesto por dos capas para ayudar a conservar el calor y protegerlo de las adversidades climáticas.

La capa interna del pelaje es densa y tiene pelos cortos y finos, bien pegados entre sí. La capa externa muestra pelos largos, gruesos, suaves y lanosos de color marrón, negro o gris. En los individuos adultos los pelos pueden llegar a cubrir casi por completo las patas; pueden tocar el suelo por pocos centímetros.

Ambos sexos presentan cuernos, aunque en las hembras están menos desarrollados. Su base aplanada está centrada en el cráneo del animal, de donde nace una cornamenta que a medida que crece da la vuelta sobre su propio extremo.

A pesar de su nombre y su aspecto similar a los bueyes, estos mamíferos pertenecen a la subfamilia Caprinae, que también comprende ovejas, cabras y carneros. En realidad, el buey almizclero o buey almizclado es un peculiar caso de convergencia evolutiva en el reino animal.

Buey almizclero: hábitat

Hábitat natural y peligro de extinción  

El buey almizclero es una especie nativa del continente europeo que ha cruzado el estrecho de Bering y ha alcanzado Norteamérica. De hecho, su población llegó a extinguirse en Europa y Asia a comienzos del periodo Holoceno.

Tras la migración, estos animales se encuentran las condiciones óptimas para su desarrollo en las regiones de clima periglaciar cerca del Ártico.

En Norteamérica, los bueyes almizcleros debieron sobrevivir a nuevas amenazas, como la expansión del hombre sobre su territorio y la caza. Su pelaje es tan apreciado que, durante el siglo XX, la caza ha eliminado los ejemplares que vivían en Alaska; su población ha quedado reducida solo a Canadá y Groenlandia.

Por estas razones, se lo está catalogando como un animal protegido cuya caza se ha prohibido. Paralelamente, se ha llevado a cabo una reinserción del buey almizclero en Estados Unidos y en Europa.

Actualmente, su población se encuentra en expansión a nivel global, aunque su caza continúe siendo practicada ilegalmente. Se estima que la actual población mundial de bueyes almizcleros está entre 80 000 y 120 000 individuos.

Alimentación

Los bueyes almizcleros son mamíferos herbívoros que se alimentan de casi todo tipo de hierbas. La variedad de su dieta y la cantidad de comida ingerida depende fundamentalmente de la época del año y de la disponibilidad de alimentos en su ambiente. Antes de la llegada del invierno, estos animales suelen comer en abundancia para almacenar energía y nutrientes para la época de frío y escasez de alimentos.

Buey almizclero: alimentación

Comportamiento, ciclo de vida y reproducción del buey almizclero

Los bueyes almizcleros son animales sociables que conviven en manadas para protegerse colectivamente. Por lo general, forman grupos con cerca de 30 individuos, aunque en invierno pueden agruparse en colectivos de hasta 100 ejemplares.

Aunque convivan en armonía, los machos suelen enfrentarse durante la época de apareamiento, que ocurre entre junio y julio. De esta manera, disputan el derecho a reproducirse con las hembras de la manada.

El nombre popular de esta especie deriva del olor intenso que los machos desprenden para atraer a las hembras y marcar su territorio durante el periodo de reproducción.

Las hembras experimentan una gestación de nueve meses y suelen parir solo una cría por embarazo. Durante sus primeros dos años de vida las crías dependen de sus progenitoras, que les preparan para la vida adulta.

Las madres son muy protectoras con sus cachorros y suelen mostrarse agresivas frente a la presencia de individuos extraños en su territorio. Al cumplir dos años, los ‘pequeños’ bueyes almizcleros ya están preparados para sobrevivir por sus propios medios.

También a esta edad de dos años, las hembras alcanzan su madurez sexual, que en los machos sucede a los cinco años. La esperanza de vida del buey almizclero en estado silvestre se encuentra entre los 20 y 25 años.