Derrames oculares en perros, cómo tratarlos

Virginia Duque Mirón · 9 agosto, 2019
Los derrames oculares en perros pueden producirse por traumatismos, que tienen más probabilidades de sufrir... ¡si son cachorros, cazadores o de trabajo!

Los derrames oculares en perros son más comunes de lo que imaginamos, y saber tratarlos a tiempo es nuestra responsabilidad, aunque para ello hay que estar informado, y de eso te hablamos hoy. Cuidado con los golpes.

Qué son los derrames oculares en perros

Los derrames oculares o traumas oculares son lesiones en los ojos del perro, que pueden deberse a a una fuerza en el ojo. Puede ser que un objeto le haya golpeado el ojo sin penetrarlo, y entonces surja esa sangre que podemos ver en su globo.

Dependiendo de la fuerza que haya golpeado al ojo, esta podría provocar cambios en su formación, como un desplazamiento del lente, la separación de la retina, fractura de los huesos que rodean al ojo o incluso el colapso del glóbulo ocular, lo que hace que el perro pierda completamente la visión.

Luego existe el derrame ocasionado por un objeto puntiagudo que llega a penetrar el ojo. Esto no es tan difícil que ocurra, ya que nuestras mascotas pueden estar expuestas a ramas, espinas de plantas o incluso a otras mascotas como gatos que podrían causarle el daño con sus uñas. Incluso el aire podría llevar algún objeto hacia el globo del ojo. Cualquiera de estas razones podría crear una perforación en el ojo del animal y provocar grandes daños.

Perros con mayor exposición a los derrames

No hay una edad o raza característica para determinar qué perro podría verse en la tesitura de tener un derrame, pero sí hay una serie de circunstancias que pueden propiciarlos. Por ejemplo, los perros que se usan para trabajo o para la caza están más expuestos a riesgos que podrían ocasionarles traumas en el ojo.

Perros rastreadores: beagle

Los cachorros y perros jóvenes, dada su inexperiencia y curiosidad, podrían meterse en líos más fácilmente y caminar por lugares por los que se expongan a peligros que les dañen. Los machos en celo podrían hacer lo mismo en su desesperación por encontrar una perra a la que montar.

Cómo saber si mi perro tiene un derrame ocular

Los derrames oculares no siempre se presentan desde el primer momento, así que observar a nuestra mascota suele ser crucial para determinarlo. Estos son algunos de los signos que nos dejarán ver que, efectivamente, nuestra mascota está sufriendo daño en sus ojos:

  • Aumento del parpadeo.
  • Sangrado leve del ojo o el párpado.
  • Lagrimeo excesivo.
  • Moretones en la cara o cabeza.
  • Ojos rojos.
  • Hinchazón del tercer párpado.
  • Córnea turbia.
  • Se toca de forma insistente el ojo con la pata.
  • Párpados cerrados en casos más graves.
  • Secreción ocular.
  • No dejar que le toquen la cabeza.
  • Cambios de color del ojo.
  • Cambio en la forma del ojo.

Cualquiera de estos signos te harán ver que algo no marcha como debe y que, sin duda, tienes que actuar. No hay más opción que acudir urgentemente al veterinario, el cual hará un diagnóstico y propondrá un tratamiento, ya sea a través de medicamentos o de una operación quirúrgica, según la gravedad.

El cuidado postratamiento es importante para la recuperación de tu mascota. En esto juegas un papel muy importante, y debes seguir al pie de la letra las instrucciones del veterinario.

Evita que se toque la herida aunque sea a costa de ponerle un collar isabelino, ante cualquier cambio acude de nuevo al veterinario, y haz las curas o cualquier otra cosa recomendada por el profesional de la manera que él te haya indicado.

Ningún perro está exento de los derrames oculares, pero si cuentan con nuestra ayuda es posible que no vayan a más y que se pueda evitar, por ejemplo, la pérdida de visión total.