Curiosidades del ibis sagrado

11 abril, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por el veterinario Eugenio Fernández Suárez
El ibis sagrado es un animal muy curioso, criado en el Antiguo Egipto y presente en muchos países de Europa donde no debería estar

El ibis sagrado es una de las especies más conocidas de ibis, unas aves con pico curvo que aparecen en numerosos dibujos del Antiguo Egipto. Es una especie repleta de curiosidades que es interesante que conozcas.

Características y ecología

El ibis sagrado es un ave muy característica: su cuerpo es blanco, pero cuello, cabeza y pico son negros, además de la punta de sus plumas primarias, lo que da un aspecto muy bonito al ave. Es un animal que supera el metro de envergadura, y puede llegar al kilo y medio de peso.

Sus patas, típicas de ave zancuda, también son negras, lo que da al animal un aspecto muy curioso, especialmente cuando está posado buscando alimentos en zonas de cultivo como arrozales o en marismas.

Estos animales son depredadores de humedales y pantanos, y consumen principalmente insectos, gusanos, crustáceos, moluscos, peces, reptiles e incluso ranas o huevos. Curiosamente, es un animal muy silencioso: otros ibis son mucho más ruidosos, como es el caso del ibis hadada. Sus principales depredadores son las aves rapaces.

Threskiornis aethiopicus

En cuanto a su reproducción, este animal se aparea una vez al año en la estación húmeda, cuando realiza un nido de ramitas en árboles como el baobab, mientras se juntan en colonias de hasta 1000 ejemplares. Las hembras ponen de uno a cinco huevos, que incuban entre ambos miembros de la pareja durante un mes.

El ibis sagrado en el Antiguo Egipto

Esta ave cría en el África subsahariana y en el sur de Iraq, y ha sido uno de los símbolos de Egipto, un animal vinculado al dios Thoth. De hecho, miles de ejemplares eran sacrificados y momificados en su honor anualmente, lo que hizo que existieran –literalmente– granjas de esta especie.

De forma similar a los monos en el antiguo Egipto, se cree que los egipcios de la antigüedad llegaron a sacrificar ocho millones de aves, de ahí la necesidad de estas granjas. Los animales han sido considerados como leyenda, y en la Antigua Grecia se especulaba que se reproducían con el pico, mientras que otros decían que de sus huevos nacían basiliscos, e incluso que las plumas del ibis paralizaban a las serpientes.

Ibis en el Antiguo Egipto

El ibis sagrado, un colonizador nato

Los ibis sagrados han logrado colonizar diversos países, como las especies exóticas invasoras, principalmente debido a zoos que tenían animales a los que se les permitía volar libremente. Estas aves pueden verse en colonias salvajes en Italia, Francia, Florida o España, incluidas las islas Canarias.

Aun así, su peligro como especie invasora es escaso, y en pocos países se están realizando controles exhaustivos y sacrificios de ejemplares.

Aunque estos animales también se encuentran en Asia de forma natural, las poblaciones son cada vez más escasas en países como Yemen, Iraq o Kuwait, y nada tienen que ver con su amplia distribución africana, además de su capacidad para colonizar nuevos países como Sudáfrica.

Aun así, en general, sus censos no corren peligro y la especie es considerada de preocupación menor por la IUCN, por lo que seguramente tengamos a estas aves legendarias surcando los cielos durante mucho tiempo.