Consideraciones para criar a un labrador retriever

Virginia Duque Mirón · 20 abril, 2018
De carácter afable y sociable, y de gran inteligencia, esta raza está especialmente indicada para dueños primerizos, si bien requiere de bastante ejercicio físico y una correcta alimentación para evitar el sobrepeso, entre otras cuestiones

El labrador es uno de los perros mejor valorados del mundo, no solo por su belleza física, sino por su carácter simpático y tranquilo. No es de extrañar que sean muchos los que deciden tener uno como mascota. Si estás pensando en hacer tú lo mismo, necesitas saber cómo criar a un labrador retriever. Te damos unos consejos para ello.

Qué tener en cuenta al criar a un labrador retriever

El clima

Al adoptar un perro, especialmente un perro grande como este, es necesario que valores el tipo de clima que tienes en el lugar en el que vives y cuál es el que necesita el animal. Los perros pequeños son más adaptables, pero los de mayor tamaño pueden pasarlo realmente mal si la temperatura no es la adecuada.

El labrador por ejemplo, destaca por su resistencia a las altas temperaturas, por lo que es ideal para tenerlo en lugares donde el clima es tropical o caluroso. De hecho, esto no le afectará en su dosis de energía ni en su entusiasmo. El frío no lo lleva tan bien.

Ejercicio

El labrador, desde su principio, ha sido un perro empleado para trabajos de distintos tipos. Si a esto le sumamos su tamaño, queda claro que necesita grandes dosis de ejercicio. Además de que esto mejorará su estado de salud en general, también le ayudará contra el aburrimiento.

Los labradores tienden a aburrirse, especialmente si viven en espacios pequeños, y esto podría hacer que tuvieran algunas conductas destructivas, aunque nunca agresivas.

Familia

Su carácter es muy sociable y, aunque es un perro apto para personas solteras, prefiere estar en familia, sobre todo si hay niños. Es paciente con ellos y disfrutará de lo lindo compartiendo juegos y deportes. Su energía parece no acabarse nunca.

Refuerzo positivo

Su carácter tranquilo hace que no soporte ni gritos ni malos tratos. Aunque es un perro grande, no olvides que es muy inteligente y dócil, así que no tendrás que mostrarle quien manda de forma brusca.

Adiestramiento del labrador retriever

El refuerzo positivo siempre es la mejor manera de enseñar a un animal las órdenes básicas y las normas de la casa, pero en el caso del labrador es especialmente importante. De hecho, si se hiciera de otra forma, el labrador podría rebelarse e incluso volverse agresivo.

Alimentación

El labrador es considerado como un perro glotón, aunque se podría decir que casi como todos los perros, que parecen no tener fondo en su estómago. Si le dejas la comida a la vista, podrá estar comiendo todo el día sin parar. Lo triste es que esto podría llevarlo al sobrepeso.

Lo mejor es que controles muy bien las porciones, no solo la cantidad, sino las veces que se las das al día.

Atención

Demandarán atención y cariño. No son animales a los que les guste la soledad, es más, lo llevan mal. Si tus circunstancias te hacen ver que el perro pasará muchas horas solo en casa, quizá deberías escoger otra raza más independiente.

Socialización del labrador retriever

El labrador, en especial, necesita sentirse parte de una familia, que lo mimen, lo quieran y que cuenten con él para todo. De hecho, cuenta que querrá ir con vosotros de vacaciones.

Socialización

Del mismo modo que necesita estar con la familia, también es necesario para su vida socializar con otros congéneres. Llévalo a un parque en el que hayan otros perros, y deja que ambos jueguen, se huelan o incluso paseen.

Si tienes la posibilidad de adoptar dos labradores en vez de uno, será mejor que mejor.

Ya ves que criar a un labrador retriever no es mucho más complicado que hacerlo con otra raza, o incluso otra mascota. Esta es una raza con la que vas a disfrutar mucho, pues su simpatía y su carácter afable te harán tener una vida más amena y relajada.