Cómo afecta el hiperparatiroidismo a los perros

Elsa M. de Arribas · 12 noviembre, 2019
El hiperparatiroidismo es un trastorno caracterizado por una secreción anormal de la hormona paratiroidea. Esta hormona interviene en diferentes procesos del organismo.

La tiroides es una glándula pequeña, caracterizada por tener forma de mariposa y encontrarse localizada en la región del cuello. Puede no funcionar correctamente y desarrollar enfermedades como el hiperparatiroidismo. Este trastorno afecta a diferentes animales, entre los que se encuentran el perro y el gato.

¿Qué es el hiperparatiroidismo?

En el diccionario del Instituto Nacional del Cáncer, el hiperparatiroidismo aparece definido como «una afección por las glándulas paratiroideas –cuatro órganos del tamaño de una arveja que se encuentran en la tiroides– producen demasiada hormona paratiroidea. Esto causa pérdida de calcio en los huesos y una concentración más alta de calcio en la sangre. Los síntomas incluyen dolor de hueso y problemas renales».

Las glándulas paratiroideas son de pequeño tamaño y tienen un papel esencial en el mantenimiento de la concentración de calcio. Las glándulas secretan la hormona paratiroidea (PTH), cuya función es aumentar la cantidad de calcio en el torrente sanguíneo. Además, esta hormona actúa en los intestinos, los huesos y los riñones.

Sin embargo, una de las principales misiones de la hormona paratiroidea es la inducción de la hidroxilación de la vitamina D a nivel renal. Al activar la vitamina D, se desencadena una cascada de reacciones; se activan proteínas que regulan la absorción del calcio intestinal.

Tipos

Esta patología ha sido subdividida en dos grupos. Se denominan hiperparatiroidismo primario e hiperparatiroidismo secundario.

Hiperparatiroidismo primario

La enfermedad se clasifica como primaria cuando es una alteración funcional de la glándula paratiroidea. La principal consecuencia es una secreción anómala de grandes cantidades de hormona paratiroidea.

Parece ser que la causa principal del desarrollo del hiperparatiroidismo primario es debido a la presencia de adenomas solitarios. No obstante, a veces también se ha mencionado la presencia de carcinomas e hiperplasias.

Ante la hipersecreción de PTH, se reabsorbe calcio en diferentes regiones del organismo. Y, como resultado, deriva en una hipercalcemia.

La hipercalcemia, a su vez, da lugar a alteraciones en diferentes regiones del cuerpo. Por ejemplo, en los riñones, tracto urinario inferior, a nivel cardíaco, etc.

Perro mayor tumbado

Hiperparatiroidismo secundario

Por otro lado, se encuentra el hiperparatiroidismo secundario y se subdivide en dos clases. Este es desarrollado como una respuesta homeostática generada por bajos valores de calcio ionizado en sangre.

El hiperparatiroidismo renal secundario es causado por un decremento de la concentración plasmática del calcio. Además, supone un aumento de la secreción de PTH y la disminución de la filtración glomerular.

El hiperparatiroidismo nutricional secundario es definido como un desorden metabólico. Este trastorno es provocado por una liberación excesiva y durante un largo tiempo de la hormona paratiroidea.

En ambos tipos de hiperparatiroidismo el calcio tiene un papel esencial. El calcio es un mineral que cumple una misión esencial en el organismo al ser un componente estructural de huesos y dientes.

Por otra parte, el calcio también cumple otra serie de funciones. Entre ellas se encuentra actuar como mensajero intracelular y participar en los procesos de coagulación sanguínea y contracción muscular.

¿Cómo afecta el hiperparatiroidismo a los perros?

En general, es extraño que los perros padezcan esta enfermedad y, aun más difícil, que se presente en gatos. Normalmente, los afectados son animales ancianos o con una cierta edad.

Inyección a un perro en el veterinario

Dependiendo de los síntomas que presente en el animal, el pronóstico podrá ser más favorable o menos. Los síntomas más generales son: poliuria (aumento de la necesidad de ir al baño), incontinencia, debilidad muscular, vómitos o temblores. En el momento en que se detecta una infección a nivel renal, el pronóstico empeora.

A la hora de diagnosticar la enfermedad, una de las pruebas que hay que realizar será un análisis de sangre rutinario. Permitirá confirmar si el paciente padece esta enfermedad y el estado en el que se encuentra.

Según el diagnóstico obtenido, el veterinario podrá decidir qué tratamiento aplicar. Si se ha detectado una hipercalcemia, el tratamiento ha de ser inmediato aunque se desconozca cuál es la causa de la misma.

En el caso de que existiera un tumor paratiroideo, es posible que el veterinario sugiera dos opciones. O bien realizar una extirpación quirúrgica o una opción menos agresiva como la ablación con etanol. Dependiendo del tamaño del tumor, el profesional optará por estas opciones o las anteriores.

Tras realizar la operación, el veterinario vigilará el nivel de calcio en sangre. En algunas ocasiones, tras la operación el animal puede desarrollar hipocalcemia. Una forma de revertirla es administrando vitamina D y calcio. 

Hay que tener en cuenta que, dependiendo del tiempo que se tarde en realizar el diagnóstico, el tratamiento variará. Sobre todo, el veterinario controlará las posibles secuelas a nivel renal que hayan podido ocurrir.