Caballo appaloosa: origen y características

22 julio, 2021
Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Sara González Juárez
El caballo appaloosa es fácilmente reconocible por su capa moteada. Si quieres conocer más sobre este équido, aquí tienes sus características más representativas.

El caballo appaloosa es una de las razas más populares y no solo por su aspecto, aunque su capa moteada es bien conocida entre los curiosos del mundo equino. Más allá de su tonalidad atípica, la gran resistencia de este équido y su carácter afable son grandes cualidades a tener en cuenta.

Si te interesa conocer qué otras características tiene este maravilloso caballo manchado, sigue leyendo. También encontrarás consejos básicos para su cuidado y buena salud.

Origen del caballo appaloosa

Las pinturas rupestres de hace más de 20 000 años ya muestran figuras de caballos moteados de forma similar al appaloosa. Aunque esto no quiera decir que se trate de una raza tan antigua, sí da ciertas pistas de que ese moteado se encuentra en la base genética de los caballos.

Se piensa que el origen más reciente de esta raza está en el caballo español, que llegó a América con la invasión del siglo XVI. Estos caballos no obtuvieron su nombre hasta que la tribu de nativos americanos Nez Perce les dio su nombre en honor al río Palousse.

Después, esta misma tribu realizó la selección genética para convertir a los equinos del entorno en su propia raza. Los caballos fueron utilizados para la caza y la guerra durante más de 200 años, con tanto éxito que en 1876 el gobierno norteamericano dio la orden de que todos los caballos appaloosa fueran aniquilados.

Sin embargo, una pequeña parte de la población sobrevivió y pudo recuperarse. Actualmente, la raza se preserva a través de los programas de cría del Appaloosa Horse Club.

Un caballo appaloosa comiendo del suelo.

Características físicas

Para que un caballo se considere oficialmente de raza appaloosa, debe poseer una serie de características. Entre ellas, destacamos las siguientes:

  • Piel moteada: su pelaje tiene la apariencia de una piel pecosa y no hay más razas oficiales que posean esta capa. Las manchas se localizan en la boca, alrededor de los ojos y en el área genital.
  • Esclerótica: la esclerótica del appaloosa es blanca y normalmente mucho más visible que en otras razas, pues se puede observar sin necesidad de que el caballo abra mucho los ojos o mire a la periferia de su visión.
  • Cascos rayados: muchos appaloosa tienen rayas verticales claras y oscuras bien definidas en el casco.

Estos équidos son caballos de tamaño mediano, de 140 a 165 centímetros de alzada. Tienen un cuerpo musculoso y una grupa redondeada. Las patas, a pesar de parecer delgadas, son fuertes y resistentes, como se puede comprobar por su gran agilidad.

Carácter

Los appaloosa son caballos activos a los que les gusta moverse y gastar energía. Su carácter es apacible —dentro de la desconfianza natural de los animales presa— y es fácil tratar con ellos. Como cualquier otro caballo, esta raza es muy sensible a los estados de ánimo de los demás y se estresa fácilmente ante estímulos negativos.

Estos equinos establecen vínculos fuertes y estables con otros caballos e incluso con los humanos.

Cuidados del caballo appaloosa

Los appaloosa no tienen afecciones ligadas a su raza, por lo que requieren los mismos cuidados básicos que cualquier otro caballo:

  • Buena alimentación y agua fresca: es esencial que el animal tenga heno de buena calidad disponible de forma constante y pueda pastar en el terreno en el que habita. Por otro lado, siempre debe tener agua limpia y fresca disponible.
  • Cuidado de las patas: aunque son robustos, las lesiones en las patas y cascos son de las más incapacitantes que pueden sufrir los caballos. Para evitar desgastes a largo plazo, son necesarias las revisiones diarias de los cascos y que el équido disponga de terreno suficiente para moverse con libertad.
  • Cuidados de los dientes: la dentadura, así como el resto del aparato digestivo, es la otra parte delicada de los caballos. Todas las estructuras implicadas en la masticación y digestión también deben someterse a revisiones periódicas para evitar sobrecrecimientos y otros problemas.
  • Cepillados y baños regulares para mantener su manto sano y brillante.

Salud del caballo appaloosa

Como se ha dicho anteriormente, los appaloosa son caballos con una genética favorable a su robustez y salud. Es raro que enfermen, salvo cuando viven en malas condiciones por periodos prolongados. 

Es por ello que no se debe bajar la guardia en cuanto a sus cuidados y revisiones veterinarias, pues estos équidos no son inmunes a enfermedades víricas y bacterianas. En cada revisión se deben llevar también muestras coprológicas, de orina y de sangre del ejemplar analizado, para descartar parásitos y otras dolencias que no se puedan ver en una exploración física.

Para evitar infecciones, la higiene del dormitorio del caballo y de su terreno deben ser estrictas y frecuentes. Si el sustrato y la cama son inadecuados, se pueden producir problemas de pisada, infestaciones y sepsis.

Una pareja de appaloosas.

Los caballos son seres maravillosos, empáticos y bellos. Si tienes la suerte de compartir tu vida con uno, appaloosa o no, te darás cuenta de que hasta sus debilidades sacan lo mejor de ti. No desaproveches la experiencia.

  • Appaloosaspot.com. (2021). APPALOOSA HORSE CLUB BREED STANDARDS. 30/06/2021, de Appaloosaspot.com Sitio web: https://www.appaloosaspot.com/aphc-breed-standards.html
  • The Open Sanctuary Project, Inc. (s. f.). Horses | Compassionate Care. The Open Sanctuary Project. Recuperado 19 de julio de 2021, de https://opensanctuary.org/article-categories/horses/