Alimentación y datos curiosos sobre las hienas

17 Abril, 2021
Este artículo ha sido escrito y verificado por la bióloga Ana Díaz Maqueda
Las hienas son animales con unas adaptaciones realmente increíbles para sobrevivir en un medio muy competitivo y falto de recursos.

Ya sea por su peculiar risa o por su fama de carroñeras voraces, las hienas son uno de los animales de la sabana más populares. Sin embargo, las hienas comunes (Crocuta crocuta) conforman una de las especies animales con una de las conductas más complejas que existen en el planeta.

Del mismo modo, pocas personas saben que estos animales son unos seres extraordinariamente inteligentes y con un sentido de la jerarquía fuertemente arraigado desde la más temprana infancia. En las siguientes líneas, te contamos todo sobre la alimentación y muchas más curiosidades sobre estos animales africanos tan infravalorados.

La alimentación de las hienas

A pesar de su fama de carroñeras, las hienas manchadas (Crocuta crocuta) son animales cazadores. Aunque no tienen un gran tamaño ni peso, cuentan con una gran ventaja: sus fuertes mandíbulas capaces de triturar huesos.

La capacidad que tienen estos animales feliformes para comer tejidos duros y una gran cantidad de alimento en pocos minutos es conocida como durofagia. Esta estrategia alimenticia hace de la especie una temida depredadora.

Sin embargo, antes de llegar a desarrollar sus músculos, el gran cráneo y la dentición definitiva, las hienas jóvenes deben alimentarse de la leche de su madre. La lactancia en estos animales dura hasta los 12 meses de edad, algo extraño en otros mamíferos.

De otra forma, al no tener la capacidad depredadora de los adultos, los individuos jóvenes acabarían muriendo de inanición.

El desarrollo del cráneo —y, por tanto, de los lugares de inserción de la musculatura—, no alcanza su fase final hasta los 35 meses de edad, casi un año después de llegar a la edad fértil, tanto en machos como en hembras. Llegar a esta etapa es complicado, de ahí que muchos cachorros no lo logren.

Un león se pelea con unas hienas.

Estrategia de caza

Las hienas no desperdiciarán ningún bocado que encuentren en su camino y tampoco dudarán en robar la presa cazada por otro animal. No obstante, estos animales también poseen una compleja estrategia de caza, que puede intimidar hasta al mayor depredador de la sabana africana.

Aunque pueden cazar solas, la forma de depredación principal de las hienas es grupal. Estos animales pueden alcanzar velocidades de 65 kilómetros por hora, como una cebra o un ñu. Cuando un individuo logra pegar un mordisco a una presa, este ya no abre la mandíbula: es entonces cuando toda la manada se abalanza y lo tira al suelo.

Una hiena es capaz de ingerir unos 15 kilogramos de alimento de una sola sentada. Su aparato digestivo está preparado para digerir huesos, ya que estos animales se lo comen absolutamente todo de sus presas.

La jerarquía en el matriarcado

Las hienas establecen grupos muy jerarquizados, donde es una hembra la que ostenta el rango más alto. Tras ella, hay un macho de alto rango que suele ser su descendiente de mayor edad.

Cuando una hembra tiene crías, incluso si es la hembra dominante, estas deben aprender tras pocas semanas de haber nacido cuál es su lugar en la manada. A través de sonidos y posiciones corporales, las crías recién nacidas se establecen por debajo o por encima de otros miembros del grupo. 

Si una cría —a pesar de ser hija de la hembra dominante— no cumple estrictamente el protocolo de comunicación con el macho dominante, este la matará. Por ello, es crucial la enseñanza materna durante las primeras semanas de vida.

Monomorfismo sexual en las hienas

Muy relacionado con la alimentación, las interacciones intersexuales e intrasexuales de las hienas hembras están vinculadas a la capacidad que tengan frente a los machos a la hora de depredar rápidamente una presa de gran tamaño.

Esto hace que machos y hembras no tengan diferencias físicas notables. De hecho, las hembras poseen un clítoris modificado que se asemeja mucho al pene de los machos. Además, sus labios mayores están abultados y rellenos de grasa, lo que les da una apariencia de testículos.

Estas características físicas se desarrollan debido a la gran cantidad de andrógenos —hormonas sexuales masculinas— que poseen las hembras. Además, aunque pueda parecer algo extraño e incluso perturbador, tanto machos como hembras sufren una erección durante los encuentros sociales frente a un cadáver.

Así, los individuos con mayor rango suelen tener erecciones más potentes.

Las hienas son animales digitígrados.

Como has podido comprobar, las hienas son más que simples carroñeros de la sabana. Estos animales tienen una conducta social altamente desarrollada y unas capacidades como depredadores incuestionables.

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