Águila real: características, comportamiento y hábitat

Yamila · 5 diciembre, 2017

Este ave de presa es de las más conocidas y distribuidas del planeta, ya que habita en casi todos los continentes. Y es que el águila real a es famosa por tratarse de todo un símbolo, como queda patente en el uso de su imagen en banderas de países, como la de México. En este artículo te brindaremos información acerca de las características, comportamiento y hábitat de un animal realmente sorprendente.

Características del águila real

Tal y como sucede con las demás aves de presa, las hembras de águila real son de mayor tamaño que los machos, y pueden llegar a medir hasta 2,3 metros de envergadura alar (es decir, con las alas desplegadas) y pesar cerca de siete kilos.

En ambos sexos el plumaje es de color castaño oscuro, con marcas doradas en la cabeza y en el cuello, y blancas en los hombros y la cola. Las patas también presentan plumas, a excepción de otras águilas, y es por ello que se la incluye en el grupo de ‘calzadas’.

Simbolismo del águila real

Desde la antigüedad, este ave ha sido relacionada al valor y a la fuerza, debido a su velocidad en el vuelo y a la inaccesibilidad de sus nidos. Tanto en las mitologías griega y romana el águila real se convirtió en el símbolo de Zeus y Júpiter, es decir los dioses más importantes.

También se usó como emblema del imperio romano, y símbolo religioso y militar. Cuando una legión se ponía en marcha, un soldado llamado aquilifero marchaba con un estandarte que contenía un dibujo del ave.

Posteriormente se utilizó en Bizancio, donde la retrataron como bicéfala: una cabeza representaba al imperio caído y el otro al nuevo. Carlomagno empleó este símbolo, así como también lo hicieron los Habsurgo en la Edad Media y muchas familias nobles para sus escudos.

La historia del águila real como símbolo siguió con Napoleón en su Primer Imperio francés, estuvo presente en la Independencia de Estados Unidos, fue elegida para las banderas de México y Albania, fue escogida para representar al Apóstol San Juan y hasta en el escudo de Alemania en contraposición al águila imperial del nazismo.

Hábitat del águila real

El área de distribución de este ave abarca América del Norte, Europa, Asia y norte de África, y tiene poblaciones sedentarias en Gran Bretaña, Escocia, Noruega, Italia, Japón y los Alpes. En Asia Central y Oriente Medio el águila real se usa para la cetrería y para cazar antílopes.

Hoy en día podemos encontrar seis subespecies según su localización:

  • Homeyeri (Península Ibérica y norte de África)
  • Chrysaetos (Europa y Rusia)
  • Daphanea (Asia central)
  • Japonica (Corea y Japón)
  • Kamtschatica (Siberia)
  • Canadensis (América del Norte)

Comportamiento del águila real

Uno de los aspectos más destacados de este ave es que puede adaptarse a cualquier clase de ecosistema, ya que si resulta necesario se alimentará de carroña.

De esta manera ha podido mantener una población estable, a diferencia del águila imperial (su pariente más próximo), que depende de la caza del conejo para sobrevivir. El águila real no es una especie amenazada, aunque en Irlanda fue declarada en extinción.

En cuánto a su alimentación, caza desde el aire aprovechándose de sus fuertes patas terminadas en garras, de su pico ganchudo y de su potente vista, que le permite localizar a sus presas a varios metros de distancia. Atrapa animales de diferentes tamaños y formas, entre ellos conejos, zorros, ratones, liebres, serpientes, aves terrestres, etc.

La reproducción del águila real también es algo que merece la pena destacar: forman una misma pareja toda la vida y construyen sus nidos cada año, con ramas gruesas debajo y más finas encima. En las zonas áridas pueden anidar entre las rocas escarpadas y acantilados.

Asimismo, cada temporada le añaden nuevos pisos al nido, y este puede llegar a medir un metro y medio. La época de apareamiento sucede entre enero y marzo, posteriormente la hembra pone hasta dos huevos, los cuales se incuban durante 45 días. Los polluelos están recubiertos por un plumaje blanco y realizan su primer vuelo casi a los dos meses de vida.

En el caso de que los dos huevos eclosionen, los padres le darán prioridad de atención al pichón que resulte más fuerte y sano. El otro morirá por falta de comida o incluso al ser expulsado del nido, pues de esta cruel forma se aseguran de que solo los más aptos sobrevivan.